La aplanadora Odebrecht

La trágica muerte del expresidente de Perú, Alan García, ha estremecido a su país. Y ha puesto los ojos del mundo nuevamente en Odebrecht, la multinacional brasileña que está involucrada en la que se considera la mayor red de sobornos extranjeros en la historia de Latinoamérica. Todo empezó un 21 de diciembre de 2016, cuando el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicó una investigación sobre la constructora brasileña,  en la que la acusa de haber pagado sobornos a funcionarios de los gobiernos de 12 países a cambio de obtener beneficios en contrataciones públicas desde la década de los 80.


El caso Odebrecht se convirtió en una aplanadora. Hay nueve mandatarios y exmandatarios de Latinoamérica involucrados en investigaciones en sus países, así como decenas de funcionarios publicos. Perú es el país en el que más resultados ha habido: además de lo ocurrido con García, los expresidentes Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski tienen procesos judiciales abiertos, el expresidente Alejandro Toledo, quien está fuera del país, también es requerido por las autoridades.


En Colombia, en noviembre del 2018 ocurrió otro hecho que causó conmoción: el testigo principal de la trama Odebrecht en ese país, Jorge Enrique Pizano, murió por un paro cardiaco; su hijo falleció días después envenenado con cianuro. En otros países, como Ecuador, Venezuela, Argentina, los procesos van a un paso más lento.


Desde que se destapó la trama Odebrecht, las sospechas de corrupción acechan a altas autoridades de todo un continente. Lo que se conoce y se ha logrado en materia de justicia, aún no es suficiente. Los jueces peruanos han anunciado que, pese al lamentable acontemicimiento, las investigaciones no cesarán. Y ese debe ser el camino. (O)


Desde que se destapó el caso Odebrecht, las sospechas de corrupción acechan a altas autoridades de todo un continente.

La aplanadora Odebrecht

La trágica muerte del expresidente de Perú, Alan García, ha estremecido a su país. Y ha puesto los ojos del mundo nuevamente en Odebrecht, la multinacional brasileña que está involucrada en la que se considera la mayor red de sobornos extranjeros en la historia de Latinoamérica. Todo empezó un 21 de diciembre de 2016, cuando el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicó una investigación sobre la constructora brasileña,  en la que la acusa de haber pagado sobornos a funcionarios de los gobiernos de 12 países a cambio de obtener beneficios en contrataciones públicas desde la década de los 80.


El caso Odebrecht se convirtió en una aplanadora. Hay nueve mandatarios y exmandatarios de Latinoamérica involucrados en investigaciones en sus países, así como decenas de funcionarios publicos. Perú es el país en el que más resultados ha habido: además de lo ocurrido con García, los expresidentes Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski tienen procesos judiciales abiertos, el expresidente Alejandro Toledo, quien está fuera del país, también es requerido por las autoridades.


En Colombia, en noviembre del 2018 ocurrió otro hecho que causó conmoción: el testigo principal de la trama Odebrecht en ese país, Jorge Enrique Pizano, murió por un paro cardiaco; su hijo falleció días después envenenado con cianuro. En otros países, como Ecuador, Venezuela, Argentina, los procesos van a un paso más lento.


Desde que se destapó la trama Odebrecht, las sospechas de corrupción acechan a altas autoridades de todo un continente. Lo que se conoce y se ha logrado en materia de justicia, aún no es suficiente. Los jueces peruanos han anunciado que, pese al lamentable acontemicimiento, las investigaciones no cesarán. Y ese debe ser el camino. (O)


Desde que se destapó el caso Odebrecht, las sospechas de corrupción acechan a altas autoridades de todo un continente.