Hay que mejorar nuestros hábitos

Cuenca tiene la fama de ser una de las ciudades más organizadas y limpias del país. Eso se ha logrado gracias a un buen sistema de recolección de desechos y al trabajo de los obreros de la Empresa Municipal de Aseo de Cuenca, EMAC, en las calles, a pesar de que los hábitos de los ciudadanos no siempre están en la misma línea. La entidad municipal ha identificado tres malos hábitos comunes en los cuencanos: la mala disposición de los desperdicios de hogares y locales comerciales, una incorrecta forma de usar las fundas para el material reciclable y no recoger los excrementos de las mascotas de los espacios públicos.
Una campaña presentada esta semana busca ‘echar a la basura’ esos hábitos y reemplazarlos por otros más amigables con la ciudad.
Uno de los malos hábitos parte de la casa, la mayoría de los cuencanos aún no separa los residuos de forma adecuada, es decir el material orgánico del reciclable. Solo un 24,33 por ciento del material que se coloca en las fundas azules es reciclable.
A pesar de que existen horarios definidos para la recolección de basura y parrillas para su colocación, es común ver fundas, muchas veces rotas o en mal estado, en aceras, papeleras públicas, parterres, calles y cerca de las viviendas.
La falta del hábito de recoger los excrementos de las mascotas de calles, aceras y parterres es otro problema. Los obreros de la EMAC recogen a diario entre ocho y 10 kilos de esos desechos por cada parque que tiene la ciudad.  
Cambiar estos hábitos no tiene mayor dificultad, se trata más bien de actitud y de un compromiso con la ciudad, que puede verse más linda si cambiamos nuestras acciones cotidianas. (O)
A pesar de ser una ciudad limpia y ordenanda,
en Cuenca persisten malos hábitos sobre el manejo de la basura.

Hay que mejorar nuestros hábitos

Cuenca tiene la fama de ser una de las ciudades más organizadas y limpias del país. Eso se ha logrado gracias a un buen sistema de recolección de desechos y al trabajo de los obreros de la Empresa Municipal de Aseo de Cuenca, EMAC, en las calles, a pesar de que los hábitos de los ciudadanos no siempre están en la misma línea. La entidad municipal ha identificado tres malos hábitos comunes en los cuencanos: la mala disposición de los desperdicios de hogares y locales comerciales, una incorrecta forma de usar las fundas para el material reciclable y no recoger los excrementos de las mascotas de los espacios públicos.
Una campaña presentada esta semana busca ‘echar a la basura’ esos hábitos y reemplazarlos por otros más amigables con la ciudad.
Uno de los malos hábitos parte de la casa, la mayoría de los cuencanos aún no separa los residuos de forma adecuada, es decir el material orgánico del reciclable. Solo un 24,33 por ciento del material que se coloca en las fundas azules es reciclable.
A pesar de que existen horarios definidos para la recolección de basura y parrillas para su colocación, es común ver fundas, muchas veces rotas o en mal estado, en aceras, papeleras públicas, parterres, calles y cerca de las viviendas.
La falta del hábito de recoger los excrementos de las mascotas de calles, aceras y parterres es otro problema. Los obreros de la EMAC recogen a diario entre ocho y 10 kilos de esos desechos por cada parque que tiene la ciudad.  
Cambiar estos hábitos no tiene mayor dificultad, se trata más bien de actitud y de un compromiso con la ciudad, que puede verse más linda si cambiamos nuestras acciones cotidianas. (O)
A pesar de ser una ciudad limpia y ordenanda,
en Cuenca persisten malos hábitos sobre el manejo de la basura.