Empieza una nueva ilusión

Queda menos de una semana para que inicie una nueva edición de la LigaPro, que reemplazó al Campeonato Ecuatoriano de Fútbol, al momento en nombre porque los programas como deudas, malos arbitrajes, polémicas decisiones directivas y administrativas continúan igual o peor que antes, y los equipos nacionales empiezan a ilusionar a sus respectivas hinchadas que aspiran a que nada de los problemas antes mencionados afecte al cuadro de sus amores.
Con una marcada brecha económica entre los equipos denominados favoritos, precisamente por su poder económico, y lo que son puramente participantes y buscan dar la sorpresa, el próximo viernes empezará a rodar la pelota precisamente en nuestra ciudad.
En los últimos días los hinchas han presenciado la Noche Blanca, Amarilla, Colorada, la Explosión Azul y un sinnúmero más de calificativos adoptados por los clubes para la presentación de sus jugadores y como un atractivo adicional para enganchar a ese hincha que aún está incrédulo del potencial de su equipo para esta nueva temporada.
El fútbol es un negocio y, alrededor del mismo, giran varias oportunidades de trabajo para miles de personas; desde aquellos que venden las camisetas “no oficiales”, los revendedores de entradas, los de las canastas de chicles, los que cuidan los vehículos. Todos ellos esperan con gran expectativa el inicio del torneo, tal vez más que los hinchas.
La ilusión regresa, para jugadores, dirigentes, hinchas, comerciantes; regresa para todos aquellos de viven y disfrutan del fútbol, de este deporte que mueve a millones de personas y millones de millones de dólares en todo el mundo, y no se diga en nuestro país donde el balompié es una pasión. (O)

Empieza una nueva ilusión

Queda menos de una semana para que inicie una nueva edición de la LigaPro, que reemplazó al Campeonato Ecuatoriano de Fútbol, al momento en nombre porque los programas como deudas, malos arbitrajes, polémicas decisiones directivas y administrativas continúan igual o peor que antes, y los equipos nacionales empiezan a ilusionar a sus respectivas hinchadas que aspiran a que nada de los problemas antes mencionados afecte al cuadro de sus amores.
Con una marcada brecha económica entre los equipos denominados favoritos, precisamente por su poder económico, y lo que son puramente participantes y buscan dar la sorpresa, el próximo viernes empezará a rodar la pelota precisamente en nuestra ciudad.
En los últimos días los hinchas han presenciado la Noche Blanca, Amarilla, Colorada, la Explosión Azul y un sinnúmero más de calificativos adoptados por los clubes para la presentación de sus jugadores y como un atractivo adicional para enganchar a ese hincha que aún está incrédulo del potencial de su equipo para esta nueva temporada.
El fútbol es un negocio y, alrededor del mismo, giran varias oportunidades de trabajo para miles de personas; desde aquellos que venden las camisetas “no oficiales”, los revendedores de entradas, los de las canastas de chicles, los que cuidan los vehículos. Todos ellos esperan con gran expectativa el inicio del torneo, tal vez más que los hinchas.
La ilusión regresa, para jugadores, dirigentes, hinchas, comerciantes; regresa para todos aquellos de viven y disfrutan del fútbol, de este deporte que mueve a millones de personas y millones de millones de dólares en todo el mundo, y no se diga en nuestro país donde el balompié es una pasión. (O)