El rol de las redes sociales

 Una vez más, el mal uso de las redes sociales ha sido el aspecto negativo más relevante y desagradable de la campaña política que estpa a punto de culminar. Como parte de la campaña sucia de las elecciones de este domingo se pudo observar la aparición de páginas dedicadas a agredir a las candidaturas que partieron como las más poderosas de este proceso electoral.
Así aparecieron cuentas que desacreditaban a los candidatos mediantes videos maliciosamente editados de manera que se pierda el contexto de la frase y se destaque lo controversial. También aparecieron páginas donde se acusaba de corrupción, nepotismo y enriquecimiento ilícito de algunos de los candidatos que optan por la reelección o llegan desde otro cargo.
En esas cuentas se deformaron las propuestas y mediante acusaciones temerarias se intentó descalificar a los aspirantes, cuyas campañas hicieron apuestas disímiles para enfrentar la desinformación: algunos las encararon y expusieron como mentiras a las afirmaciones, mientras que otros las ignoraron con el propósito de no darles protagonismo. A través de redes sociales se difundió también encuestas y sondeos sin ficha técnica, ni sustento científico.
Sin embargo las redes sociales también tuvieron un rol importante en la difusión de las propuestas. Algunas de las candidaturas con escaso nivel de organización electoral y reducidos recursos para publicitarse en soportes convencionales apostaron por las redes para difundir sus propuestas y aproximarse a los electores.
Eso nos demuestra que los canales por sí solos no son negativos, como sí lo puede ser el uso que se hace de ellos. Esperemos que la difusión positiva de propuestas se haya logrado imponer a la desinformación y al insulto, y votemos sobre propuestas de trabajo concretas. (O)
En la campaña hubo cuentas dedicadas a desinformar e insultar, pero también a difundir propuestas de los candidatos.

El rol de las redes sociales

 Una vez más, el mal uso de las redes sociales ha sido el aspecto negativo más relevante y desagradable de la campaña política que estpa a punto de culminar. Como parte de la campaña sucia de las elecciones de este domingo se pudo observar la aparición de páginas dedicadas a agredir a las candidaturas que partieron como las más poderosas de este proceso electoral.
Así aparecieron cuentas que desacreditaban a los candidatos mediantes videos maliciosamente editados de manera que se pierda el contexto de la frase y se destaque lo controversial. También aparecieron páginas donde se acusaba de corrupción, nepotismo y enriquecimiento ilícito de algunos de los candidatos que optan por la reelección o llegan desde otro cargo.
En esas cuentas se deformaron las propuestas y mediante acusaciones temerarias se intentó descalificar a los aspirantes, cuyas campañas hicieron apuestas disímiles para enfrentar la desinformación: algunos las encararon y expusieron como mentiras a las afirmaciones, mientras que otros las ignoraron con el propósito de no darles protagonismo. A través de redes sociales se difundió también encuestas y sondeos sin ficha técnica, ni sustento científico.
Sin embargo las redes sociales también tuvieron un rol importante en la difusión de las propuestas. Algunas de las candidaturas con escaso nivel de organización electoral y reducidos recursos para publicitarse en soportes convencionales apostaron por las redes para difundir sus propuestas y aproximarse a los electores.
Eso nos demuestra que los canales por sí solos no son negativos, como sí lo puede ser el uso que se hace de ellos. Esperemos que la difusión positiva de propuestas se haya logrado imponer a la desinformación y al insulto, y votemos sobre propuestas de trabajo concretas. (O)
En la campaña hubo cuentas dedicadas a desinformar e insultar, pero también a difundir propuestas de los candidatos.