El refugio y la búsqueda de paz

En la última década, el número de desplazados forzosos creció sustancialmente. De 43,3 millones en el 2009 pasó a 70,8 millones en 2018. De ese total, 25,9 millones de personas se encuentran en condición de refugio, según un informe de ACNUR. Esas cifras reflejan una tendencia creciente de personas urgidas de seguridad debido a que son víctimas de guerras, conflictos y persecuciones por diferentes razones. La mayoría de refugiados sale de países muy lejanos al nuestro, en donde la violencia y las violaciones a los derechos humanos no dan tregua, pero apenas conocemos de ellos. Es el caso de Siria, Afganistán y Sudán del Sur, las naciones de donde proviene la mayoría de la población refugiada. Siria, por ejemplo, antes de la guerra que inició en el 2011, tenía 20 millones de habitantes; en este tiempo han salido de manera forzosa más de 6,7 millones. Las guerras que vemos tan lejanas son una de las principales causas del desplazamiento forzoso. La realidad más cercana a nosotros es el conflicto armado de Colombia, que llevó a Ecuador a convertirse en el país sudamericano que más acogida da a refugiados.
Hoy se conmemora el Día Mundial del Refugiado, una fecha adecuada para analizar y procurar entender la situación que viven millones de personas que, obligadas por circunstancias ajenas a su voluntad y generalmente violentas, deben dejarlo todo y empezar una nueva vida en tierras ajenas.
Mientras el número de refugiados crece, también aumentan sus necesidades y las de las comunidades que los acogen. La mayoría va a países vecinos, los que no siempre están en condiciones de recibirlos adecuadamente y que, sin embargo, ofrecen lo más importante en esas circunstancia: un refugio donde encontrar tranquilidad. (O)
Según un informe de ACNUR, en el 2018 se registraron 25,9 millones de refugiados en todo el mundo.

El refugio y la búsqueda de paz

En la última década, el número de desplazados forzosos creció sustancialmente. De 43,3 millones en el 2009 pasó a 70,8 millones en 2018. De ese total, 25,9 millones de personas se encuentran en condición de refugio, según un informe de ACNUR. Esas cifras reflejan una tendencia creciente de personas urgidas de seguridad debido a que son víctimas de guerras, conflictos y persecuciones por diferentes razones. La mayoría de refugiados sale de países muy lejanos al nuestro, en donde la violencia y las violaciones a los derechos humanos no dan tregua, pero apenas conocemos de ellos. Es el caso de Siria, Afganistán y Sudán del Sur, las naciones de donde proviene la mayoría de la población refugiada. Siria, por ejemplo, antes de la guerra que inició en el 2011, tenía 20 millones de habitantes; en este tiempo han salido de manera forzosa más de 6,7 millones. Las guerras que vemos tan lejanas son una de las principales causas del desplazamiento forzoso. La realidad más cercana a nosotros es el conflicto armado de Colombia, que llevó a Ecuador a convertirse en el país sudamericano que más acogida da a refugiados.
Hoy se conmemora el Día Mundial del Refugiado, una fecha adecuada para analizar y procurar entender la situación que viven millones de personas que, obligadas por circunstancias ajenas a su voluntad y generalmente violentas, deben dejarlo todo y empezar una nueva vida en tierras ajenas.
Mientras el número de refugiados crece, también aumentan sus necesidades y las de las comunidades que los acogen. La mayoría va a países vecinos, los que no siempre están en condiciones de recibirlos adecuadamente y que, sin embargo, ofrecen lo más importante en esas circunstancia: un refugio donde encontrar tranquilidad. (O)
Según un informe de ACNUR, en el 2018 se registraron 25,9 millones de refugiados en todo el mundo.