El panorama para la selección

Innumerables polémicas ha protagonizado el técnico colombiano Hernán Darío Gómez ‘Bolillo’ desde su llegada a la Selección ecuatoriana. De entrada advirtió que su trabajo se centrará en las Eliminatorias del Mundial de Catar 2022 y que otros torneos como la Copa América, servirán solo para foguear a la selección. “Iremos a la Copa América a aprender”, dijo Gómez provocando una serie de reacciones entre los analistas deportivos y la hinchada.
Tras esas declaraciones llegaron los partidos amistosos contra Estados Unidos y Honduras, que dejaron como saldo una derrota, un empate sin goles y la imagen de un equipo ecuatoriano sin ideas, sin conexión entre líneas. Al ser abordado por los resultados Gómez ironizó que Ecuador irá a la Copa América de Brasil con la idea de convertirse en campeón del torneo.
Es claro que no es sencillo para un director técnico lograr una selección poderosa en pocos meses, es virtualmente imposible, y más cuando se trata de una selección que quedó desarmada tras el paso del DT Gustavo Quinteros.
Sin embargo, por esa misma decepción, la hinchada necesita alimentar las esperanzas de que Ecuador volverá a tener un equipo competitivo, que algún día podrá nuevamente llegar a un Mundial y que la selección podrá ser nuevamente ese equipo que une a los ecuatorianos.
Y en ese sentido el discurso pesimista del ‘Bolillo’ no se sintoniza con lo que la gente espera de su selección, quizá si el DT hablase de una renovación, de la búsqueda de nuevos talentos, de un nuevo esquema de juego, o de un proceso en marcha, los malos resultados iniciales no serían tan difíciles. Para el hincha la ilusión está en ver progresos en el juego de la selección para que así reviva la esperanza de que el fútbol vuelva a ser fuente de alegrías para Ecuador. (O)
La hinchada necesita ver que se trabaja en un proceso para recuperar el fútbol y la ambición de triunfos en la selección.

El panorama para la selección

Innumerables polémicas ha protagonizado el técnico colombiano Hernán Darío Gómez ‘Bolillo’ desde su llegada a la Selección ecuatoriana. De entrada advirtió que su trabajo se centrará en las Eliminatorias del Mundial de Catar 2022 y que otros torneos como la Copa América, servirán solo para foguear a la selección. “Iremos a la Copa América a aprender”, dijo Gómez provocando una serie de reacciones entre los analistas deportivos y la hinchada.
Tras esas declaraciones llegaron los partidos amistosos contra Estados Unidos y Honduras, que dejaron como saldo una derrota, un empate sin goles y la imagen de un equipo ecuatoriano sin ideas, sin conexión entre líneas. Al ser abordado por los resultados Gómez ironizó que Ecuador irá a la Copa América de Brasil con la idea de convertirse en campeón del torneo.
Es claro que no es sencillo para un director técnico lograr una selección poderosa en pocos meses, es virtualmente imposible, y más cuando se trata de una selección que quedó desarmada tras el paso del DT Gustavo Quinteros.
Sin embargo, por esa misma decepción, la hinchada necesita alimentar las esperanzas de que Ecuador volverá a tener un equipo competitivo, que algún día podrá nuevamente llegar a un Mundial y que la selección podrá ser nuevamente ese equipo que une a los ecuatorianos.
Y en ese sentido el discurso pesimista del ‘Bolillo’ no se sintoniza con lo que la gente espera de su selección, quizá si el DT hablase de una renovación, de la búsqueda de nuevos talentos, de un nuevo esquema de juego, o de un proceso en marcha, los malos resultados iniciales no serían tan difíciles. Para el hincha la ilusión está en ver progresos en el juego de la selección para que así reviva la esperanza de que el fútbol vuelva a ser fuente de alegrías para Ecuador. (O)
La hinchada necesita ver que se trabaja en un proceso para recuperar el fútbol y la ambición de triunfos en la selección.