El gran logro de Richard Carapaz

Pareciera que a Richard Carapaz le bastaron 17 kilómetros para coronarse campeón del Giro de Italia 2019. Esa es la sensación después de verlo pedalear seguro y con empeño en la última etapa de una de las grandes vueltas ciclísticas del mundo. Lo hecho ayer por el ciclista carchense es la consolidación no solo del trabajo realizado en las 21 etapas de la carrera, es, en realidad, la consecución de una meta que empezó cuando era niño.
A lo largo del Giro, Carapaz nos ha dejado grandes lecciones. “Los sueños no están hechos solo para verlos reflejados como en un espejo, los sueños se hicieron para cumplirse”, le dijo a la prensa. Y con esa idea trabajó por muchos años, aunque de niño no tuviera un gran equipo, sino una bicicleta recuperada de la chatarra. Cuando se dio cuenta que era bueno en el ciclismo, se dijo: “voy a darle hasta que se desgaste el pavimento”. Y lo hizo. Esa perseverancia, sumada a la disciplina, es la primera lección que deja Carapaz a un país que se emocionó intensamente cuando vio su bandera tricolor con un lazo rosa en el coliseo de Verona, donde el carchense se proclamó campeón.
Carapaz también supo ser paciente y solidario. En la penúltima etapa, conmovió con el gesto que tuvo con su compañero de equipo, Mikel Landa, a quien ayudó a ubicarse momentáneamente en el tercer puesto de la clasificación general. Los expertos decían que era la jornada en la que Carapaz debía sentenciar su victoria, pero prefirió trabajar para el equipo. El gran logro de Carapaz no fue solo convertirse en el primer ecuatoriano y el tercer latinoamericano en ganar una gran vuelta ciclística, fue también conmovernos con esos detalles.
Con esas características: ilusión, perseverancia, disciplina, paciencia, solidaridad, humildad, Carapaz se ubica entre los más grandes del deporte ecuatoriano. Nuevamente, como en Atlanta, cuando Jefferson Pérez logró su oro olímpico, el himno ecuatoriano se escuchó como símbolo de victoria. (O)
Carapaz anota su nombre entre los más grandes del deporte ecuatoriano y latinoamericano y en ese camino nos deja lecciones que conmueven.

El gran logro de Richard Carapaz

Pareciera que a Richard Carapaz le bastaron 17 kilómetros para coronarse campeón del Giro de Italia 2019. Esa es la sensación después de verlo pedalear seguro y con empeño en la última etapa de una de las grandes vueltas ciclísticas del mundo. Lo hecho ayer por el ciclista carchense es la consolidación no solo del trabajo realizado en las 21 etapas de la carrera, es, en realidad, la consecución de una meta que empezó cuando era niño.
A lo largo del Giro, Carapaz nos ha dejado grandes lecciones. “Los sueños no están hechos solo para verlos reflejados como en un espejo, los sueños se hicieron para cumplirse”, le dijo a la prensa. Y con esa idea trabajó por muchos años, aunque de niño no tuviera un gran equipo, sino una bicicleta recuperada de la chatarra. Cuando se dio cuenta que era bueno en el ciclismo, se dijo: “voy a darle hasta que se desgaste el pavimento”. Y lo hizo. Esa perseverancia, sumada a la disciplina, es la primera lección que deja Carapaz a un país que se emocionó intensamente cuando vio su bandera tricolor con un lazo rosa en el coliseo de Verona, donde el carchense se proclamó campeón.
Carapaz también supo ser paciente y solidario. En la penúltima etapa, conmovió con el gesto que tuvo con su compañero de equipo, Mikel Landa, a quien ayudó a ubicarse momentáneamente en el tercer puesto de la clasificación general. Los expertos decían que era la jornada en la que Carapaz debía sentenciar su victoria, pero prefirió trabajar para el equipo. El gran logro de Carapaz no fue solo convertirse en el primer ecuatoriano y el tercer latinoamericano en ganar una gran vuelta ciclística, fue también conmovernos con esos detalles.
Con esas características: ilusión, perseverancia, disciplina, paciencia, solidaridad, humildad, Carapaz se ubica entre los más grandes del deporte ecuatoriano. Nuevamente, como en Atlanta, cuando Jefferson Pérez logró su oro olímpico, el himno ecuatoriano se escuchó como símbolo de victoria. (O)
Carapaz anota su nombre entre los más grandes del deporte ecuatoriano y latinoamericano y en ese camino nos deja lecciones que conmueven.