El futuro de La Orquídea

Una polémica generada por el pedido del exprefecto Paúl Carrasco para registrar a su nombre la marca del Festival de Cine La Orquídea en el Servicio Nacional de Derechos Intelectuales, Senadi, abrió la discusión sobre lo que ocurrirá con este evento emblemático que nació hace ocho años.
En la séptima edición, el exprefecto anunció el traspaso del festival a una fundación, con el objetivo de garantizar su continuidad. En un comunicado de prensa emitido la mañana de ayer,  Paúl Carrasco informa que ese traspaso ya se realizó. Alega que la patente del nombre es parte del proceso para ceder los derechos del festival a la fundación.
Lo que no está claro es qué fundación recibirá los derechos de La Orquídea, quiénes son sus miembros y cómo eso influirá en la organización.
Hay que recordar que este festival nació como una iniciativa de una institución pública y creció con recursos públicos hasta convertirse en uno de los eventos culturales más importantes del país. Más allá de las posturas políticas se trata de un evento del que disfrutaban muchos cuencanos; lo que siempre se cuestionó fue su manejo político y eso es lo que se debe evitar en estos momentos.
La Orquídea debe convertirse en un festival de los cuencanos. Pero para ello es necesario zanjar las polémicas y lograr acuerdos. El prefecto Yaku Pérez dijo que tras analizar el caso tomará acciones, pues desde el 2013 el nombre del festival y su logotipo son de propiedad del gobierno provincial. Por esa razón se requiere transparencia en la cesión de derechos que ha anunciado el exprefecto Carrasco, proceso en el que debe involucrase la actual administración provincial, que se ha comprometido a su continuidad, pero bajo otras condiciones. (O)
La continuidad del festival de cine, uno de los eventos culturales más relevantes, debe ser tratada con responsabilidad y transparencia.

El futuro de La Orquídea

Una polémica generada por el pedido del exprefecto Paúl Carrasco para registrar a su nombre la marca del Festival de Cine La Orquídea en el Servicio Nacional de Derechos Intelectuales, Senadi, abrió la discusión sobre lo que ocurrirá con este evento emblemático que nació hace ocho años.
En la séptima edición, el exprefecto anunció el traspaso del festival a una fundación, con el objetivo de garantizar su continuidad. En un comunicado de prensa emitido la mañana de ayer,  Paúl Carrasco informa que ese traspaso ya se realizó. Alega que la patente del nombre es parte del proceso para ceder los derechos del festival a la fundación.
Lo que no está claro es qué fundación recibirá los derechos de La Orquídea, quiénes son sus miembros y cómo eso influirá en la organización.
Hay que recordar que este festival nació como una iniciativa de una institución pública y creció con recursos públicos hasta convertirse en uno de los eventos culturales más importantes del país. Más allá de las posturas políticas se trata de un evento del que disfrutaban muchos cuencanos; lo que siempre se cuestionó fue su manejo político y eso es lo que se debe evitar en estos momentos.
La Orquídea debe convertirse en un festival de los cuencanos. Pero para ello es necesario zanjar las polémicas y lograr acuerdos. El prefecto Yaku Pérez dijo que tras analizar el caso tomará acciones, pues desde el 2013 el nombre del festival y su logotipo son de propiedad del gobierno provincial. Por esa razón se requiere transparencia en la cesión de derechos que ha anunciado el exprefecto Carrasco, proceso en el que debe involucrase la actual administración provincial, que se ha comprometido a su continuidad, pero bajo otras condiciones. (O)
La continuidad del festival de cine, uno de los eventos culturales más relevantes, debe ser tratada con responsabilidad y transparencia.