El deporte como forma de vida

El deporte no solo sirve para poner el cuerpo en forma. También ayuda a rescatar a aquellos jóvenes que están en malos pasos e integrarlos a un mundo donde, además de aprender cada día algo nuevo de la rama que practiquen, tengan disciplina y seguridad, no solo en el terreno, sino en su vidas personales.
Así de sencillo. Por ello el objetivo del Proyecto Juego Limpio 2030, presentado por el Gobierno ayer en esta ciudad, busca convertir al deporte en la principal barrera que separe a los niños y jóvenes del país de temas como la violencia, el consumo de drogas y la corrupción.
El proyecto contempla la construcción y reconstrucción de más de 1.000 escenarios deportivos con iluminación y seguridad, espacios en los que se promoverá la práctica deportiva a través de escuelas de formación en diferentes disciplinas. Adicionalmente recibirán capacitación en principios y valores para fortalecer la parte personal.
En nuestro país existen muchos ejemplos de deportistas que provienen de sectores conflictivos, plagados de violencia, pero que encontraron en el deporte su válvula de escape de estos problemas. Y no solo deportistas, empresarios, políticos, profesionales convirtieron a un escenario deportivo en su fortín en el que pasaban su tiempo libre y se alejaban de los vicios.
Ahora el país presenta un ambicioso proyecto que involucra a los jóvenes y a sus familias, un programa que busca recuperar valores y principios tomando como punto de partida todos los beneficios que implica el deporte y que seguramente dará, en corto tiempo, los resultados esperados.
La apuesta es grande, pero el premio aún es mayor, formar ciudadanos íntegros que lleven los principios de la justicia, respeto y solidaridad que el deporte enseña. (O)

El deporte como forma de vida

El deporte no solo sirve para poner el cuerpo en forma. También ayuda a rescatar a aquellos jóvenes que están en malos pasos e integrarlos a un mundo donde, además de aprender cada día algo nuevo de la rama que practiquen, tengan disciplina y seguridad, no solo en el terreno, sino en su vidas personales.
Así de sencillo. Por ello el objetivo del Proyecto Juego Limpio 2030, presentado por el Gobierno ayer en esta ciudad, busca convertir al deporte en la principal barrera que separe a los niños y jóvenes del país de temas como la violencia, el consumo de drogas y la corrupción.
El proyecto contempla la construcción y reconstrucción de más de 1.000 escenarios deportivos con iluminación y seguridad, espacios en los que se promoverá la práctica deportiva a través de escuelas de formación en diferentes disciplinas. Adicionalmente recibirán capacitación en principios y valores para fortalecer la parte personal.
En nuestro país existen muchos ejemplos de deportistas que provienen de sectores conflictivos, plagados de violencia, pero que encontraron en el deporte su válvula de escape de estos problemas. Y no solo deportistas, empresarios, políticos, profesionales convirtieron a un escenario deportivo en su fortín en el que pasaban su tiempo libre y se alejaban de los vicios.
Ahora el país presenta un ambicioso proyecto que involucra a los jóvenes y a sus familias, un programa que busca recuperar valores y principios tomando como punto de partida todos los beneficios que implica el deporte y que seguramente dará, en corto tiempo, los resultados esperados.
La apuesta es grande, pero el premio aún es mayor, formar ciudadanos íntegros que lleven los principios de la justicia, respeto y solidaridad que el deporte enseña. (O)