El camino del fútbol femenino

El fútbol femenino ha iniciado un nuevo camino en Ecuador. Con el arranque, esta semana, de la Superliga Femenina empieza el trabajo para lograr la profesionalización de esta actividad. La ilusión y la expectativa se sienten en los equipos; Cuenca estará representada por dos: D. Cuenca, que se armó el año pasado, y UPS Carneras, que tiene seis años de recorrido. Se trata de un momento histórico. El fútbol profesional ha sido por mucho tiempo exclusivo de los hombres, por eso, el impulso del fútbol femenino es también una apuesta por la igualdad. El reto es que los partidos y campeonatos se jueguen en las mismas condiciones que el fútbol masculino.
El hecho de que la Federación Ecuatoriana de Fútbol haya establecido la obligación de que los clubes deben establecer vínculos laborales con las jugadoras -lo que significa mejores condiciones laborales- es un avance. Lo es porque, lamentablemente, hasta ahora no ha sido así. La Federación ha destinado 350.000 dólares al torneo, en el que participarán 22 equipos de siete provincias. Una de las obligaciones de los clubes será alinear en todos los partidos a dos jugadoras menores de 17 años, esto motivará a que también haya un trabajo con las divisiones formativas. Las reglas están dadas y los equipos están listos. Ahora le toca a la sociedad. Es el momento de ir a los estadios, de dejar a un lado los prejuicios, de impulsar esta actividad. La nueva Federación Ecuatoriana de Fútbol ha asumido el reto de profesionalizar el fútbol femenino, por lo que también es importante que lidere un proceso transparente, sin los vicios de épocas pasadas por los que tanto se ha criticado a esta institución.  Uno de los temas que debe resolver son las denuncias de acoso sexual en las selecciones femeninas. Una actuación responsable y transparente en situaciones como esta también será un punto a favor del fútbol femenino. (O)
Con el arranque de la Superliga femenina empieza el camino a la profesionaliza-ción de esta actividad en Ecuador.

El camino del fútbol femenino

El fútbol femenino ha iniciado un nuevo camino en Ecuador. Con el arranque, esta semana, de la Superliga Femenina empieza el trabajo para lograr la profesionalización de esta actividad. La ilusión y la expectativa se sienten en los equipos; Cuenca estará representada por dos: D. Cuenca, que se armó el año pasado, y UPS Carneras, que tiene seis años de recorrido. Se trata de un momento histórico. El fútbol profesional ha sido por mucho tiempo exclusivo de los hombres, por eso, el impulso del fútbol femenino es también una apuesta por la igualdad. El reto es que los partidos y campeonatos se jueguen en las mismas condiciones que el fútbol masculino.
El hecho de que la Federación Ecuatoriana de Fútbol haya establecido la obligación de que los clubes deben establecer vínculos laborales con las jugadoras -lo que significa mejores condiciones laborales- es un avance. Lo es porque, lamentablemente, hasta ahora no ha sido así. La Federación ha destinado 350.000 dólares al torneo, en el que participarán 22 equipos de siete provincias. Una de las obligaciones de los clubes será alinear en todos los partidos a dos jugadoras menores de 17 años, esto motivará a que también haya un trabajo con las divisiones formativas. Las reglas están dadas y los equipos están listos. Ahora le toca a la sociedad. Es el momento de ir a los estadios, de dejar a un lado los prejuicios, de impulsar esta actividad. La nueva Federación Ecuatoriana de Fútbol ha asumido el reto de profesionalizar el fútbol femenino, por lo que también es importante que lidere un proceso transparente, sin los vicios de épocas pasadas por los que tanto se ha criticado a esta institución.  Uno de los temas que debe resolver son las denuncias de acoso sexual en las selecciones femeninas. Una actuación responsable y transparente en situaciones como esta también será un punto a favor del fútbol femenino. (O)
Con el arranque de la Superliga femenina empieza el camino a la profesionaliza-ción de esta actividad en Ecuador.