El camino del emprendimiento

Este miércoles se conmemoró el Día del Emprendimiento. Más allá de ser una fecha marcada en el calendario festivo, es un momento para reflexionar sobre la importancia de esa palabra que hace unos años se puso de moda: emprender, pero que tiene un valor importante. Esa es la solución de cada vez más personas para solventar sus necesidades económicas.


Uno de los datos llamativos en ese tema es que cada vez hay más mujeres ecuatorianas que deciden emprender. En Ecuador hay 1’200.623 mujeres emprendedoras, frente al 1’738.553 de hombres, según la Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo del INEC, publicada en abril de 2019.


Según esos datos, la mayoría emprende por necesidad. Muchas lo hacen buscando independencia económica. Los emprendimientos femeninos son una forma de combatir la violencia de género y la pobreza. Hay ejemplos de mujeres que, tras dar el riesgoso salto al emprendimiento, han conseguido resultados positivos y se han convertido en un ejemplo para las demás. Por lo que es importante facilitar el camino a las que deciden iniciar sus proyectos, a través de entrega de créditos, facilitando los trámites, etcétera.


Otro grupo que lidera el emprendimiento es el de jóvenes. Muchos lo hacen por el anhelo de manejar su propio tiempo o por poner en práctica sus conocimientos cuando no encuentran una oportunidad laboral.


Apostar por el éxito de una idea no es tarea fácil. Los primeros meses, incluso años, son inestables. Es en ese tiempo cuando están más expuestos al fracaso, pero cuando las cosas salen bien, la recompensa es halagadora. No solo se logra poner en marcha lo que alguna vez fue solo una idea, también se puede cambiar la vida de más personas. (O)


Cuando un emprendedor triunfa no solo se logra poner en marcha una idea, también se puede cambiar la vida de más personas.

El camino del emprendimiento

Este miércoles se conmemoró el Día del Emprendimiento. Más allá de ser una fecha marcada en el calendario festivo, es un momento para reflexionar sobre la importancia de esa palabra que hace unos años se puso de moda: emprender, pero que tiene un valor importante. Esa es la solución de cada vez más personas para solventar sus necesidades económicas.


Uno de los datos llamativos en ese tema es que cada vez hay más mujeres ecuatorianas que deciden emprender. En Ecuador hay 1’200.623 mujeres emprendedoras, frente al 1’738.553 de hombres, según la Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo del INEC, publicada en abril de 2019.


Según esos datos, la mayoría emprende por necesidad. Muchas lo hacen buscando independencia económica. Los emprendimientos femeninos son una forma de combatir la violencia de género y la pobreza. Hay ejemplos de mujeres que, tras dar el riesgoso salto al emprendimiento, han conseguido resultados positivos y se han convertido en un ejemplo para las demás. Por lo que es importante facilitar el camino a las que deciden iniciar sus proyectos, a través de entrega de créditos, facilitando los trámites, etcétera.


Otro grupo que lidera el emprendimiento es el de jóvenes. Muchos lo hacen por el anhelo de manejar su propio tiempo o por poner en práctica sus conocimientos cuando no encuentran una oportunidad laboral.


Apostar por el éxito de una idea no es tarea fácil. Los primeros meses, incluso años, son inestables. Es en ese tiempo cuando están más expuestos al fracaso, pero cuando las cosas salen bien, la recompensa es halagadora. No solo se logra poner en marcha lo que alguna vez fue solo una idea, también se puede cambiar la vida de más personas. (O)


Cuando un emprendedor triunfa no solo se logra poner en marcha una idea, también se puede cambiar la vida de más personas.