El camino de la Prefectura

Desde que ganó las elecciones, Yaku Pérez ha empezado a soltar ideas de lo que hará cuando asuma la Prefectura del Azuay. A poco más de una semana de que eso ocurra, esta es la lista de ofrecimientos del prefecto electo: reducirse el sueldo a la mitad, organizar una consulta popular para que Azuay sea declarada una provincia libre de minería, para las empresas Lactjubones y GPA Tours el plan es su liquidación, debido a los problemas económicos.
Usualmente, la Alcaldía es la que capta la atención mediática y de la opinión pública. Pero la Prefectura también debería llamar nuestra atención, debido a las competencias que ahora tiene, como la vialidad y el desarrollo productivo. En los últimos años, esta institución obtuvo un papel más protagónico, aunque las necesidades de la población no han sido resueltas con satisfacción.
El prefecto electo, Yaku Pérez, carga con la misma expectativa que el alcalde electo, Pedro Palacios; los dos conquistaron los votos de una población descontenta con las autoridades que llevaban años en el cargo y hoy tienen en sus hombros la responsabilidad de no defraudar ese voto.
La situación más compleja en la Prefectura es la económica. En los últimos años, el presupuesto de esta institución ha incrementado de forma considerable. Solo entre el 2017 y 2018 pasó de 75,7 millones de dólares a 156 millones de dólares. Pero los ingresos no han sido los esperados y las necesidades siguen pendientes. Solo para la atención vial se requieren 80 millones de dólares anuales, según datos oficiales; a eso hay que sumar los problemas de las empresas de la Prefectura y las otras competencias, como el riego, que también tiene grandes pendientes. Más allá de una reducción del sueldo, a Pérez le espera un importante trabajo de gestión para conseguir los recursos que necesita la Prefectura. (O)
Equilibrar las finanzas del Gobierno Provincial será el principal desafío del prefecto electo, Yaku Pérez.

El camino de la Prefectura

Desde que ganó las elecciones, Yaku Pérez ha empezado a soltar ideas de lo que hará cuando asuma la Prefectura del Azuay. A poco más de una semana de que eso ocurra, esta es la lista de ofrecimientos del prefecto electo: reducirse el sueldo a la mitad, organizar una consulta popular para que Azuay sea declarada una provincia libre de minería, para las empresas Lactjubones y GPA Tours el plan es su liquidación, debido a los problemas económicos.
Usualmente, la Alcaldía es la que capta la atención mediática y de la opinión pública. Pero la Prefectura también debería llamar nuestra atención, debido a las competencias que ahora tiene, como la vialidad y el desarrollo productivo. En los últimos años, esta institución obtuvo un papel más protagónico, aunque las necesidades de la población no han sido resueltas con satisfacción.
El prefecto electo, Yaku Pérez, carga con la misma expectativa que el alcalde electo, Pedro Palacios; los dos conquistaron los votos de una población descontenta con las autoridades que llevaban años en el cargo y hoy tienen en sus hombros la responsabilidad de no defraudar ese voto.
La situación más compleja en la Prefectura es la económica. En los últimos años, el presupuesto de esta institución ha incrementado de forma considerable. Solo entre el 2017 y 2018 pasó de 75,7 millones de dólares a 156 millones de dólares. Pero los ingresos no han sido los esperados y las necesidades siguen pendientes. Solo para la atención vial se requieren 80 millones de dólares anuales, según datos oficiales; a eso hay que sumar los problemas de las empresas de la Prefectura y las otras competencias, como el riego, que también tiene grandes pendientes. Más allá de una reducción del sueldo, a Pérez le espera un importante trabajo de gestión para conseguir los recursos que necesita la Prefectura. (O)
Equilibrar las finanzas del Gobierno Provincial será el principal desafío del prefecto electo, Yaku Pérez.