El agua del Cajas requiere cuidado

El Cajas es la fuente de agua de Cuenca. Este parque natural tiene cerca de 200 lagunas de origen glaciar, también posee una gran biodiversidad de flora y fauna. Por eso es una joya para los cuencanos. Un monitoreo de ETAPA y del Ministerio del Ambiente revela que la producción de agua en algunas zonas ha pasado de 900 a 435 metros cúbicos por hectárea, eso debido a que las zonas aledañas han sido invadidas por ganadería, agricultura, vivienda, deportes extremos, la apertura de vías, incendios forestales, plantaciones madereras y servicios turísticos, principalmente.
La lucha por la conservación del agua se ha visibilizado debido a la presencia de proyectos mineros en la región, sin embargo, poco nos hemos fijado en las otras actividades que se han convertido en una amenaza seria para el Cajas. De acuerdo con el monitoreo de ETAPA, la principal problemática en este lugar es la expansión de la frontera agrícola que ocupa un 10 por ciento de las áreas que rodean al Parque Nacional. La minería y plantación de pinos representan, de acuerdo con los estudios, entre el 1,7 y el dos por ciento de afectación a las fuentes de agua de Cuenca.
El equipamiento turístico y de vivienda también ha invadido las zonas de páramo y, aunque nos parezca inofensivo, produce contaminación debido a las aguas servidas y residuos sólidos que son arrojados a ríos y fuentes de agua sin un tratamiento previo.
La necesidad de conservar el agua es real. Se estima que si ciertas acciones no se revierten y si la población de Cuenca crece considerablemente -como está calculado- la dotación de agua en el 2050 sea un problema. El panorama está claro. Hay un gran número de datos que evidencian la importancia de conservar el Parque Nacional Cajas, el único que garantiza que Cuenca tenga agua en el futuro. (O)
El resultado de las afecciones como ganadería, urbanización, agricultura que afectan al Cajas es la reducción de agua para Cuenca.

El agua del Cajas requiere cuidado

El Cajas es la fuente de agua de Cuenca. Este parque natural tiene cerca de 200 lagunas de origen glaciar, también posee una gran biodiversidad de flora y fauna. Por eso es una joya para los cuencanos. Un monitoreo de ETAPA y del Ministerio del Ambiente revela que la producción de agua en algunas zonas ha pasado de 900 a 435 metros cúbicos por hectárea, eso debido a que las zonas aledañas han sido invadidas por ganadería, agricultura, vivienda, deportes extremos, la apertura de vías, incendios forestales, plantaciones madereras y servicios turísticos, principalmente.
La lucha por la conservación del agua se ha visibilizado debido a la presencia de proyectos mineros en la región, sin embargo, poco nos hemos fijado en las otras actividades que se han convertido en una amenaza seria para el Cajas. De acuerdo con el monitoreo de ETAPA, la principal problemática en este lugar es la expansión de la frontera agrícola que ocupa un 10 por ciento de las áreas que rodean al Parque Nacional. La minería y plantación de pinos representan, de acuerdo con los estudios, entre el 1,7 y el dos por ciento de afectación a las fuentes de agua de Cuenca.
El equipamiento turístico y de vivienda también ha invadido las zonas de páramo y, aunque nos parezca inofensivo, produce contaminación debido a las aguas servidas y residuos sólidos que son arrojados a ríos y fuentes de agua sin un tratamiento previo.
La necesidad de conservar el agua es real. Se estima que si ciertas acciones no se revierten y si la población de Cuenca crece considerablemente -como está calculado- la dotación de agua en el 2050 sea un problema. El panorama está claro. Hay un gran número de datos que evidencian la importancia de conservar el Parque Nacional Cajas, el único que garantiza que Cuenca tenga agua en el futuro. (O)
El resultado de las afecciones como ganadería, urbanización, agricultura que afectan al Cajas es la reducción de agua para Cuenca.