Ecuador avanza en derechos

El 12 de junio del 2019 quedará grabado en la línea de hitos de la población LGBTI en Ecuador. Ese día la Corte Constitucional dio paso al matrimonio igualitario, una decisión que permitirá a muchos ecuatorianos cumplir con un anhelo negado históricamente, pero al que la mayoría de la población sí tiene acceso: unir sus vidas con las personas que aman, con la garantía de tener igualdad de derechos ante la ley.
Esta fecha rememora a otro junio, el de 1997, igual de importante, pero lamentable. Hace 22 años, en esta ciudad, la Policía detuvo y reprimió a un grupo de homosexuales que estaba en una fiesta. El hecho, que al principio fue una violación a los derechos humanos, terminaría dando paso al hito más importante conseguido por la población LGBTI en Ecuador: dejar de ser considerados delincuentes.
Desde la despenalización de la homosexualidad, la lucha por alcanzar la igualdad de derechos ha sido constante. En ese marco, todos los instrumentos de Derechos Humanos garantizan la igualdad y la no discriminación de las personas sometidas a su jurisdicción, independiente de condiciones externas a su naturaleza humana, como la orientación sexual.
La resolución tomada por la Corte Constitucional el miércoles, pese a que significa un avance en derechos, no está exenta de polémica. Es necesario recordar que Ecuador es un estado laico y que más allá de las creencias individuales está la garantía de los derechos. Además de ofrecer reconocimiento social, el matrimonio civil igualitario garantiza que las personas homosexuales accedan a más derechos, pero no se los quita a los demás. Esta decisión incide únicamente en las parejas que de ahora en adelante podrán decidir cómo unen sus vidas. Y podrán hacerlo de la misma forma que los demás. (O)
Con la decisión de la Corte Constitucional, Ecuador ha dado un paso importante
en el reconocimiento de los derechos.

Ecuador avanza en derechos

El 12 de junio del 2019 quedará grabado en la línea de hitos de la población LGBTI en Ecuador. Ese día la Corte Constitucional dio paso al matrimonio igualitario, una decisión que permitirá a muchos ecuatorianos cumplir con un anhelo negado históricamente, pero al que la mayoría de la población sí tiene acceso: unir sus vidas con las personas que aman, con la garantía de tener igualdad de derechos ante la ley.
Esta fecha rememora a otro junio, el de 1997, igual de importante, pero lamentable. Hace 22 años, en esta ciudad, la Policía detuvo y reprimió a un grupo de homosexuales que estaba en una fiesta. El hecho, que al principio fue una violación a los derechos humanos, terminaría dando paso al hito más importante conseguido por la población LGBTI en Ecuador: dejar de ser considerados delincuentes.
Desde la despenalización de la homosexualidad, la lucha por alcanzar la igualdad de derechos ha sido constante. En ese marco, todos los instrumentos de Derechos Humanos garantizan la igualdad y la no discriminación de las personas sometidas a su jurisdicción, independiente de condiciones externas a su naturaleza humana, como la orientación sexual.
La resolución tomada por la Corte Constitucional el miércoles, pese a que significa un avance en derechos, no está exenta de polémica. Es necesario recordar que Ecuador es un estado laico y que más allá de las creencias individuales está la garantía de los derechos. Además de ofrecer reconocimiento social, el matrimonio civil igualitario garantiza que las personas homosexuales accedan a más derechos, pero no se los quita a los demás. Esta decisión incide únicamente en las parejas que de ahora en adelante podrán decidir cómo unen sus vidas. Y podrán hacerlo de la misma forma que los demás. (O)
Con la decisión de la Corte Constitucional, Ecuador ha dado un paso importante
en el reconocimiento de los derechos.