De a poco vuelve la calma

Paulatinamente los cuencanos retoman sus actividades cotidianas, las calles céntricas de la ciudad lucen sin obstáculos, sin vallas; mientras que se ha habilitado el paso a los cantones y con el resto de las provincias del país.
El alcalde Pedro Palacios indicó que los daños ocasionados a los bienes públicos bordean los 150.000 dólares y las afecciones a los sitios patrimoniales, como en el caso de San Francisco, son invaluables.
Los centros de abasto ya cuentan con productos y existe control para regular que los precios no se incrementen. De igual manera el suministro de gas y combustibles se normaliza progresivamente en cada sector de la ciudad.
Si bien la calma ha retornado a las calles y a los hogares de Cuenca, aún está presente en el ambiente aquellas imágenes de violencia y vandalismo que vivió la ciudad y el país, cuyos estragos se mantendrán en la memoria de quienes lo vivieron.
Ahora viene lo más fuerte, recuperar esa imagen de ciudad y país tranquilo, a puertas de un feriado extenso es necesario que las autoridades establezcan estrategias claras y a corto plazo para atraer nuevamente al turismo, especialmente a los extranjeros.
El sector turístico de la ciudad enfrenta una difícil situación, tras perder todo lo que tenían previsto por el feriado del Nueve de Octubre, sus esperanzas ahora están centradas en las festividades de noviembre, fecha en la cual esperan que se reimpulse la imagen de la ciudad y el país.
El trabajo es contra marea, las autoridades responsables del tema deberán bregar contra todo lo que dejó la paralización y plantear una estrategia para motivar a los ecuatorianos a visitar el país y demostrar que todo ha regresado a la calma y a la tranquilidad acostumbrada. (O)

De a poco vuelve la calma

Paulatinamente los cuencanos retoman sus actividades cotidianas, las calles céntricas de la ciudad lucen sin obstáculos, sin vallas; mientras que se ha habilitado el paso a los cantones y con el resto de las provincias del país.
El alcalde Pedro Palacios indicó que los daños ocasionados a los bienes públicos bordean los 150.000 dólares y las afecciones a los sitios patrimoniales, como en el caso de San Francisco, son invaluables.
Los centros de abasto ya cuentan con productos y existe control para regular que los precios no se incrementen. De igual manera el suministro de gas y combustibles se normaliza progresivamente en cada sector de la ciudad.
Si bien la calma ha retornado a las calles y a los hogares de Cuenca, aún está presente en el ambiente aquellas imágenes de violencia y vandalismo que vivió la ciudad y el país, cuyos estragos se mantendrán en la memoria de quienes lo vivieron.
Ahora viene lo más fuerte, recuperar esa imagen de ciudad y país tranquilo, a puertas de un feriado extenso es necesario que las autoridades establezcan estrategias claras y a corto plazo para atraer nuevamente al turismo, especialmente a los extranjeros.
El sector turístico de la ciudad enfrenta una difícil situación, tras perder todo lo que tenían previsto por el feriado del Nueve de Octubre, sus esperanzas ahora están centradas en las festividades de noviembre, fecha en la cual esperan que se reimpulse la imagen de la ciudad y el país.
El trabajo es contra marea, las autoridades responsables del tema deberán bregar contra todo lo que dejó la paralización y plantear una estrategia para motivar a los ecuatorianos a visitar el país y demostrar que todo ha regresado a la calma y a la tranquilidad acostumbrada. (O)