Cerrar puertas a la corrupción

 Ningún país del mundo es inmune a la corrupción pero, no castigar la corrupción es un síntoma de la debilidad de los Gobiernos, por ello es importante que las medidas que adopten constituyan un referente de transparencia que beneficie a todos sus habitantes.  
La noche del pasado jueves el presidente Lenín Moreno anunció que mientras esté al frente del Ejecutivo el Gobierno no firmará ningún contrato con la constructora brasileña Odebrecht, investigada por actos de corrupción durante la administración pasada.
Moreno adoptó esta decisión tras de mantener reuniones con las autoridades del control del país, para coordinar las acciones que el Estado impulsa contra la multinacional brasileña.
“Les comunicó que el Gobierno Nacional ha demandado a la empresa Odebrecht la plena reparación de todos los daños que causaron sus actos de corrupción en Ecuador”, señaló Moreno.
La decisión del Primer Mandatario se suma la adoptada por otros gobiernos como Perú Panamá, quienes inhabilitaron a la empresa para participar en futuras licitaciones de obras públicas de estos países.
Por su parte, un tribunal de Colombia inhabilitó a un consorcio liderado por la constructora brasileña Odebrecht para realizar durante 10 años contratos con el Estado y lo multó con más de 250 millones dólares por los actos de corrupción en que incurrió para ganar licitaciones de infraestructura.
Pero la lucha contra la corrupción no es bandera de un solo sector del país, es un compromiso de todos. Y sí, la corrupción si tiene solución, el primer paso es terminar con la impunidad, sancionar a quienes fomentan esta actividad y cerrar las puertas a posibles actos futuros.
Impedir que Odebrecht opte por contratos en el país es lo menos que se puede hacer, luego de todos los escándalos y sanciones que ha recibido por sobornos en toda Latinoamérica. (O)
Moreno: “mientras esté al frente del Ejecutivo el Gobierno no firmará ningún contrato con la constructora Odebrecht”.

Cerrar puertas a la corrupción

 Ningún país del mundo es inmune a la corrupción pero, no castigar la corrupción es un síntoma de la debilidad de los Gobiernos, por ello es importante que las medidas que adopten constituyan un referente de transparencia que beneficie a todos sus habitantes.  
La noche del pasado jueves el presidente Lenín Moreno anunció que mientras esté al frente del Ejecutivo el Gobierno no firmará ningún contrato con la constructora brasileña Odebrecht, investigada por actos de corrupción durante la administración pasada.
Moreno adoptó esta decisión tras de mantener reuniones con las autoridades del control del país, para coordinar las acciones que el Estado impulsa contra la multinacional brasileña.
“Les comunicó que el Gobierno Nacional ha demandado a la empresa Odebrecht la plena reparación de todos los daños que causaron sus actos de corrupción en Ecuador”, señaló Moreno.
La decisión del Primer Mandatario se suma la adoptada por otros gobiernos como Perú Panamá, quienes inhabilitaron a la empresa para participar en futuras licitaciones de obras públicas de estos países.
Por su parte, un tribunal de Colombia inhabilitó a un consorcio liderado por la constructora brasileña Odebrecht para realizar durante 10 años contratos con el Estado y lo multó con más de 250 millones dólares por los actos de corrupción en que incurrió para ganar licitaciones de infraestructura.
Pero la lucha contra la corrupción no es bandera de un solo sector del país, es un compromiso de todos. Y sí, la corrupción si tiene solución, el primer paso es terminar con la impunidad, sancionar a quienes fomentan esta actividad y cerrar las puertas a posibles actos futuros.
Impedir que Odebrecht opte por contratos en el país es lo menos que se puede hacer, luego de todos los escándalos y sanciones que ha recibido por sobornos en toda Latinoamérica. (O)
Moreno: “mientras esté al frente del Ejecutivo el Gobierno no firmará ningún contrato con la constructora Odebrecht”.