Celebración benignista

Ayer el Centro Histórico de Cuenca, incluyendo el Centenario, se pintó de blanco y negro por los cientos de estudiantes y exestudiantes quienes salieron a desfilar por el aniversario 155 del colegio Benigno Malo, el colegio centenario y emblemático de la ciudad y de la provincia.

Este desfile que se realiza cada cinco años es ideal para el reencuentro con los compañeros de aula, quienes a través de grupos de chats o de salidas ocasionales, se organizaron para mostrar la mejor imagen.

Y no es para menos. Para quienes ya tienen muchos años como graduados de la institución, es más complicado una reunión. Por eso, este desfile es el momento más esperado para quienes tienen esa pasión de ser benignistas.

Ayer se pudo apreciar esto. La actual banda de guerra y la de exestudiantes con su imponente paso al son de los tambores ratificaron que la disciplina y la pulcritud son su marca. Los grupos de estudiantes se identificaban con el año de la promoción. En solitario un estudiante de la promoción 1949 fue el primero que desfiló y le siguieron hasta el de la última promoción de 2018.

En todos los grupo se vio risa, complicidad, saludo a los ‘profes’, se recordaron anécdotas, los apodos y momentos que marcaron la vida estudiantil en el glorioso. Las barras no dejaron de escucharse y frente al plantel, fueron muchos los que rindieron beneplácito homenaje, le hicieron la venia y lanzaron frases de agradecimiento por haberlos formado. Pero los excesos también fueron evidentes y aunque es prohibido beber en el espacio público, muchos terminaron mareados y al final la fiesta se empañó con un problema en los exteriores del mismo colegio. Hay que recordar que todo festejo necesita mesura para evitar conflictos y disfrutar la fiesta en paz y con alegría hasta el final. (O)
Frente al plantel, muchos exalumnos le hicieron la venia y lanzaron frases de agradecimiento por haberlos formado.

Celebración benignista

Ayer el Centro Histórico de Cuenca, incluyendo el Centenario, se pintó de blanco y negro por los cientos de estudiantes y exestudiantes quienes salieron a desfilar por el aniversario 155 del colegio Benigno Malo, el colegio centenario y emblemático de la ciudad y de la provincia.

Este desfile que se realiza cada cinco años es ideal para el reencuentro con los compañeros de aula, quienes a través de grupos de chats o de salidas ocasionales, se organizaron para mostrar la mejor imagen.

Y no es para menos. Para quienes ya tienen muchos años como graduados de la institución, es más complicado una reunión. Por eso, este desfile es el momento más esperado para quienes tienen esa pasión de ser benignistas.

Ayer se pudo apreciar esto. La actual banda de guerra y la de exestudiantes con su imponente paso al son de los tambores ratificaron que la disciplina y la pulcritud son su marca. Los grupos de estudiantes se identificaban con el año de la promoción. En solitario un estudiante de la promoción 1949 fue el primero que desfiló y le siguieron hasta el de la última promoción de 2018.

En todos los grupo se vio risa, complicidad, saludo a los ‘profes’, se recordaron anécdotas, los apodos y momentos que marcaron la vida estudiantil en el glorioso. Las barras no dejaron de escucharse y frente al plantel, fueron muchos los que rindieron beneplácito homenaje, le hicieron la venia y lanzaron frases de agradecimiento por haberlos formado. Pero los excesos también fueron evidentes y aunque es prohibido beber en el espacio público, muchos terminaron mareados y al final la fiesta se empañó con un problema en los exteriores del mismo colegio. Hay que recordar que todo festejo necesita mesura para evitar conflictos y disfrutar la fiesta en paz y con alegría hasta el final. (O)
Frente al plantel, muchos exalumnos le hicieron la venia y lanzaron frases de agradecimiento por haberlos formado.