Brasil, frente a dos modelos

El momento político que atraviesa actualmente Brasil es difícil de envidiar. El domingo pasado los dos candidatos más distantes en términos ideológicos avanzaron a una segunda vuelta que sin duda resultará más polarizada que la primera. En ella estarán el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien obtuvo un 46% por ciento de los votos y se quedó muy cerca de ganar el balotaje en primera vuelta, y por otro lado el aspirante por el Partido de los Trabajadores, el socialista Fernando Haddad, ungido por el expresidente Lula Da Silva, quien guarda prisión por el escándalo de corrupción de Odebrecht.
Sobre ambos se extiende una sombra de incertidumbre en torno a lo que pudieran hacer en caso de ganar las elecciones del próximo 28 de octubre.
Por un lado Bolsonaro ha recibido fuertes críticas de sus opositores que lo acusan de tener actitudes y expresiones homófobas, misóginas, racistas y de elogiar a la dictadura que gobernó Brasil hasta 1985 con mano dura. La prensa del gigante sudamericano lo ha llamado el “Trump brasileño”, por sus posturas polémicas en torno a distintos temas.
Del otro lado los cuestionamientos hacia Haddad tienen que ver principalmente con los escándalos de corrupción que han involucrado sucesivamente a sus coidearios y en particular al expresidente Lula Da Silva, preso por corrupción, además de las medidas que tomó cuando fue alcalde de Sao Paulo, la ciudad más grande de Sudamérica.
Los brasileños, entonces, deberán analizar bien el perfil y las propuestas de sus dos candidatos y optar por quien mejor exprese sus planes de devolver la prosperidad de Brasil y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. Ojalá con diálogo y dejando de lado las posiciones extremas que han marcado esta campaña electoral. (O)
Jair Bolsonaro y Fernando Haddad disputarán el 28 de octubre la segunda vuelta de las Presidenciales brasileñas.

Brasil, frente a dos modelos

El momento político que atraviesa actualmente Brasil es difícil de envidiar. El domingo pasado los dos candidatos más distantes en términos ideológicos avanzaron a una segunda vuelta que sin duda resultará más polarizada que la primera. En ella estarán el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien obtuvo un 46% por ciento de los votos y se quedó muy cerca de ganar el balotaje en primera vuelta, y por otro lado el aspirante por el Partido de los Trabajadores, el socialista Fernando Haddad, ungido por el expresidente Lula Da Silva, quien guarda prisión por el escándalo de corrupción de Odebrecht.
Sobre ambos se extiende una sombra de incertidumbre en torno a lo que pudieran hacer en caso de ganar las elecciones del próximo 28 de octubre.
Por un lado Bolsonaro ha recibido fuertes críticas de sus opositores que lo acusan de tener actitudes y expresiones homófobas, misóginas, racistas y de elogiar a la dictadura que gobernó Brasil hasta 1985 con mano dura. La prensa del gigante sudamericano lo ha llamado el “Trump brasileño”, por sus posturas polémicas en torno a distintos temas.
Del otro lado los cuestionamientos hacia Haddad tienen que ver principalmente con los escándalos de corrupción que han involucrado sucesivamente a sus coidearios y en particular al expresidente Lula Da Silva, preso por corrupción, además de las medidas que tomó cuando fue alcalde de Sao Paulo, la ciudad más grande de Sudamérica.
Los brasileños, entonces, deberán analizar bien el perfil y las propuestas de sus dos candidatos y optar por quien mejor exprese sus planes de devolver la prosperidad de Brasil y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. Ojalá con diálogo y dejando de lado las posiciones extremas que han marcado esta campaña electoral. (O)
Jair Bolsonaro y Fernando Haddad disputarán el 28 de octubre la segunda vuelta de las Presidenciales brasileñas.