Sin brecha salarial

No es noticia que Islandia intenta reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres, desde hace tiempo. Sin embargo, ayer dio un paso en firme y consiguió aprobar una ley que obliga a las empresas a demostrar que están pagando por igual a trabajadores y a trabajadoras.


Medios de muchos países se han hecho eco de la noticia. Incluso, The New York Times publica un amplio reportaje dedicado a este tema. Islandia es el primer país del mundo que introduce una legislación de este índole.
Fue una lucha intensa, que duró más de medio siglo, pero el gobierno islandés lo consiguió. Los políticos se dieron cuenta de que, si las leyes no se aplican con más fuerza, el desequilibrio no desaparece.


Islandia, con solo una población de 330.000 habitantes, fue el país precursor en el avance hacia la igualdad de género. Los países nórdicos, en general, suelen ser pioneros en este campo, con medidas que incluyen cuotas de género y amplios permisos de paternidad y maternidad.


Según varias estadísticas internacionales, este pequeño país se sitúa siempre en los niveles más altos en cuanto a justicia, a equidad de género, a acceso a educación, etc. Muchas empresas islandesas ya han adoptado de manera voluntaria esta ley.
Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo estima que la brecha salarial mundial por razón de género no se cerrará hasta dentro de 70 años, a menos que los esfuerzos se aceleren.
Hoy, las mujeres representan el 48 por ciento del Parlamento islandés, y el país está liderado desde noviembre por Katrín Jacobsdottir, una de las tan solo 19 jefas de Estado o de Gobierno mujeres, de los 193 países que hay en el mundo. (O)