3.700 hectáreas de bosques

Este martes la Secretaría de Gestión de Riesgos emitió un comunicado que confirmó una lamentable noticia para el Ecuador en general y para los azuayos en particular: los incendios forestales que se han desatado durante todo el año, y en especial en la época seca de los últimos meses, han afectado a más de 3.700 hectáreas de bosques en toda la provincia. Sin duda se trata de una extensión tan amplia que resulta complejo entender su dimensión, lo que nos habla de lo devastador que resulta la noticia para nuestra provincia.

Eso sin contar que esa cifra aún no se ha estabilizado o es definitiva, pues en el sector de San José, de la parroquia Molleturo se mantiene activo en enorme incendio forestal que ha demandado gran parte de los esfuerzos del Cuerpo de Bomberos y de instituciones como la Comisión de Tránsito de Ecuador, pues existe riesgos con los automotores por la proximidad de las llamas y el fuego con la vía Cuenca-Molleturo-El Empalme.

Los cantones más afectados por estas quemas son Cuenca, Nabón, Oña y Girón, donde se han reportado los incendios forestales más devastadores de esta temporada seca.

A estas alturas del año lo que resta es esperar que la temporada lluviosa inicie pronto, de manera que los focos que permanecen encendidos en los bosques de la provincia sean extinguidos de manera natural por el agua. Sin embargo, esto nos debe dejar la experiencia para que el próximo año los trabajos preventivos, de concienciación, e incluso de control y sanción a los pirómanos, sea más prolongados e intensos. Esto porque las autoridades estiman que la mayoría de estos incendios son provocados deliberadamente o por descuido de ciudadanos que no miden las consecuencias que pueden tener su acciones. (O)
La Secretaría de Gestión de Riesgos hizo una evaluación preliminar la cantidad de bosque perdido en incendios forestales.

3.700 hectáreas de bosques

Este martes la Secretaría de Gestión de Riesgos emitió un comunicado que confirmó una lamentable noticia para el Ecuador en general y para los azuayos en particular: los incendios forestales que se han desatado durante todo el año, y en especial en la época seca de los últimos meses, han afectado a más de 3.700 hectáreas de bosques en toda la provincia. Sin duda se trata de una extensión tan amplia que resulta complejo entender su dimensión, lo que nos habla de lo devastador que resulta la noticia para nuestra provincia.

Eso sin contar que esa cifra aún no se ha estabilizado o es definitiva, pues en el sector de San José, de la parroquia Molleturo se mantiene activo en enorme incendio forestal que ha demandado gran parte de los esfuerzos del Cuerpo de Bomberos y de instituciones como la Comisión de Tránsito de Ecuador, pues existe riesgos con los automotores por la proximidad de las llamas y el fuego con la vía Cuenca-Molleturo-El Empalme.

Los cantones más afectados por estas quemas son Cuenca, Nabón, Oña y Girón, donde se han reportado los incendios forestales más devastadores de esta temporada seca.

A estas alturas del año lo que resta es esperar que la temporada lluviosa inicie pronto, de manera que los focos que permanecen encendidos en los bosques de la provincia sean extinguidos de manera natural por el agua. Sin embargo, esto nos debe dejar la experiencia para que el próximo año los trabajos preventivos, de concienciación, e incluso de control y sanción a los pirómanos, sea más prolongados e intensos. Esto porque las autoridades estiman que la mayoría de estos incendios son provocados deliberadamente o por descuido de ciudadanos que no miden las consecuencias que pueden tener su acciones. (O)
La Secretaría de Gestión de Riesgos hizo una evaluación preliminar la cantidad de bosque perdido en incendios forestales.