WikiLeaks: Lucio Gutiérrez aspiraba a una "ley mordaza"

Según lo informa diario El Telégrafo en su sitio web, varios cables revelados de Wikileaks tras una entrevista que mantuvo el Primer Madatario con Julian Assange, Lucio Gutiérrez "se abstuvo de avanzar con una serie de reformas para regular el trabajo de los medios, en una clara actitud de ceder ante intereses de la prensa".

Así lo destaca EE.UU. en un cable de WikiLeaks de finales de 2004:

“Después de acusar a la prensa y provocar una tormenta de fuego entre los analistas de los medios de comunicación,  retrocedió. El mes pasado, en la presentación a los medios de su nuevo Secretario de Comunicaciones y portavoz, Iván Oña, el presidente Gutiérrez señaló a una serie de medios de comunicación, incluidos los principales diarios, El Universo y El Comercio, los canales principales de televisión, Ecuavisa y Teleamazonas, y al director de Radio Visión, Diego Oquendo, de decir "verdades a medias".

Tras la protesta predecible por parte de los medios de comunicación, que  acusaron a su administración de tratar de reprimir la libertad de prensa, apareció en el programa matutino de Oquendo para negar que su administración haya propuesto alguna acción legal en contra de cualquier medio de comunicación, y dijo que la única intención era  iniciar un debate sobre las formas de eliminar los rumores que dañan el éxito del gobierno en el país.

“Poco después de la aparición conciliadora con Oquendo en Radio Visión, el presidente Gutiérrez envió una carta al fiscal  provincial de Pichincha, solicitando una investigación al periodista Oquendo por los  comentarios, posiblemente criminales, en contra de la seguridad nacional realizados en una entrevista con un ex ministro cercano a Gutiérrez”.

En ese momento, el cable de la Embajada usa términos que describen su simpatía por Gutiérrez y su antipatía por Oquendo: “A raíz de la investigación solicitada por Gutiérrez, Oquendo ha utilizado su programa de radio por la mañana como un púlpito para arremeter contra la Administración y su campaña "contra  la prensa". Los medios de comunicación, que, en general, no tienen un gran afecto por el presidente, se han unido a Oquendo. El Presidente, a través de Oña, intentó sin éxito  calmar el debate al afirmar que no estaba acusando a Oquendo de un crimen, tan solo se ha limitado a pedir a la Fiscalía para que determine los hechos”.

Bien cabe preguntarse… ¿Por qué si la realidad no ha variado en los últimos años sobre la urgente necesidad de regular el papel de los medios, por qué actores como el Partido Social Cristiano, hoy “Madera de Guerrero”, acomodan su discurso oponiéndose a la Ley de Comunicación, que discute actualmente la Asamblea Constituyente?, mientras que  en el 2004 incentivaban al Congreso para que promueva el retiro de la licencia a Teleamazonas, ¿o es que ahora no hay intereses que defender de por medio como sí lo eran los de los Isaías en ese entonces?

En el caso de Lucio Gutiérrez, se impulsó vehementemente la denominada “ley mordaza”, en un intento por regular el trabajo de los medios de comunicación. Sin embargo hoy, en su rol de político opositor, se ha sumado a los medios de comunicación para atacar la posición del Gobierno Nacional con respecto a la prensa y cuestionar el contenido de vigencia de La Ley de Comunicación. Todo esto en un claro ejercicio de una doble moral y discurso por parte de los medios privados y los políticos con los cuales comparten tribuna para cuestionar al régimen, como lo ha dicho en reiteradas ocasiones el propio Rafael Correa.

De hecho, el tema de la Ley de Comunicación ha tenido importante atención por parte de la embajada de EE.UU., como se comprueba en los reportes a Washington.

La Embajada estadounidense plantea el 8 de enero del 2009 dos interrogantes: ¿NUEVAS DISPOSICIONES CONSTITUCIONALES - SOBREVIVIRÁN MEDIOS COMERCIALES? ¿PERDURARÁ LA LIBERTAD DE PRENSA? E interpreta el contenido de la propuesta de ley diciendo: “Contiene una serie de artículos encaminados a regular los medios comerciales, supervisar el contenido de las noticias y da al Gobierno el control de la propiedad de medios de comunicación comerciales.

El efecto final que tendrá la Constitución sobre los medios de comunicación y libertad de prensa sigue siendo incierto (…) muchos observadores de medios de comunicación señalan (…) que el Gobierno tendrá poderosas herramientas a su disposición para realizar cambios fundamentales sobre la forma en que las compañías de medios de comunicación hacen negocios y cómo informan las noticias.

Temen que la administración de Correa, en consonancia con sus ataques a los medios de comunicación comercial en los últimos dos años, vaya a utilizar estas herramientas para restringir la libre circulación de ideas y castigar a sus críticos en los medios de comunicación comerciales”.
¿No es este el discurso o filosofía  que proclaman algunos dirigentes de la oposición y los medios?

WikiLeaks: Lucio Gutiérrez aspiraba a una "ley mordaza"

Así lo destaca EE.UU. en un cable de WikiLeaks de finales de 2004:

“Después de acusar a la prensa y provocar una tormenta de fuego entre los analistas de los medios de comunicación,  retrocedió. El mes pasado, en la presentación a los medios de su nuevo Secretario de Comunicaciones y portavoz, Iván Oña, el presidente Gutiérrez señaló a una serie de medios de comunicación, incluidos los principales diarios, El Universo y El Comercio, los canales principales de televisión, Ecuavisa y Teleamazonas, y al director de Radio Visión, Diego Oquendo, de decir "verdades a medias".

Tras la protesta predecible por parte de los medios de comunicación, que  acusaron a su administración de tratar de reprimir la libertad de prensa, apareció en el programa matutino de Oquendo para negar que su administración haya propuesto alguna acción legal en contra de cualquier medio de comunicación, y dijo que la única intención era  iniciar un debate sobre las formas de eliminar los rumores que dañan el éxito del gobierno en el país.

“Poco después de la aparición conciliadora con Oquendo en Radio Visión, el presidente Gutiérrez envió una carta al fiscal  provincial de Pichincha, solicitando una investigación al periodista Oquendo por los  comentarios, posiblemente criminales, en contra de la seguridad nacional realizados en una entrevista con un ex ministro cercano a Gutiérrez”.

En ese momento, el cable de la Embajada usa términos que describen su simpatía por Gutiérrez y su antipatía por Oquendo: “A raíz de la investigación solicitada por Gutiérrez, Oquendo ha utilizado su programa de radio por la mañana como un púlpito para arremeter contra la Administración y su campaña "contra  la prensa". Los medios de comunicación, que, en general, no tienen un gran afecto por el presidente, se han unido a Oquendo. El Presidente, a través de Oña, intentó sin éxito  calmar el debate al afirmar que no estaba acusando a Oquendo de un crimen, tan solo se ha limitado a pedir a la Fiscalía para que determine los hechos”.

Bien cabe preguntarse… ¿Por qué si la realidad no ha variado en los últimos años sobre la urgente necesidad de regular el papel de los medios, por qué actores como el Partido Social Cristiano, hoy “Madera de Guerrero”, acomodan su discurso oponiéndose a la Ley de Comunicación, que discute actualmente la Asamblea Constituyente?, mientras que  en el 2004 incentivaban al Congreso para que promueva el retiro de la licencia a Teleamazonas, ¿o es que ahora no hay intereses que defender de por medio como sí lo eran los de los Isaías en ese entonces?

En el caso de Lucio Gutiérrez, se impulsó vehementemente la denominada “ley mordaza”, en un intento por regular el trabajo de los medios de comunicación. Sin embargo hoy, en su rol de político opositor, se ha sumado a los medios de comunicación para atacar la posición del Gobierno Nacional con respecto a la prensa y cuestionar el contenido de vigencia de La Ley de Comunicación. Todo esto en un claro ejercicio de una doble moral y discurso por parte de los medios privados y los políticos con los cuales comparten tribuna para cuestionar al régimen, como lo ha dicho en reiteradas ocasiones el propio Rafael Correa.

De hecho, el tema de la Ley de Comunicación ha tenido importante atención por parte de la embajada de EE.UU., como se comprueba en los reportes a Washington.

La Embajada estadounidense plantea el 8 de enero del 2009 dos interrogantes: ¿NUEVAS DISPOSICIONES CONSTITUCIONALES - SOBREVIVIRÁN MEDIOS COMERCIALES? ¿PERDURARÁ LA LIBERTAD DE PRENSA? E interpreta el contenido de la propuesta de ley diciendo: “Contiene una serie de artículos encaminados a regular los medios comerciales, supervisar el contenido de las noticias y da al Gobierno el control de la propiedad de medios de comunicación comerciales.

El efecto final que tendrá la Constitución sobre los medios de comunicación y libertad de prensa sigue siendo incierto (…) muchos observadores de medios de comunicación señalan (…) que el Gobierno tendrá poderosas herramientas a su disposición para realizar cambios fundamentales sobre la forma en que las compañías de medios de comunicación hacen negocios y cómo informan las noticias.

Temen que la administración de Correa, en consonancia con sus ataques a los medios de comunicación comercial en los últimos dos años, vaya a utilizar estas herramientas para restringir la libre circulación de ideas y castigar a sus críticos en los medios de comunicación comerciales”.
¿No es este el discurso o filosofía  que proclaman algunos dirigentes de la oposición y los medios?