Pruebas de ADN y carbono 14 determinarán origen de Momia de Guano

El científico forense Philippe Charlier explicó que en los primeros análisis de los restos de la Momia de Guano se detectó deformaciones en dedos de manos y pies, típico de la poliartritis reumatoide, una enfermedad que presumiblemente empezó en el continente americano.

Este podría ser el caso más antiguo descubierto con esta enfermedad, por lo que esta momia puede ser el "eslabón perdido que nos permita conocer mejor el origen y la historia natural de esta enfermedad", que llegó a Europa a través de los conquistadores, indicó Charlier a la agencia Efe.

María Patricia Ordóñez, catedrática de la USFQ, informó a EL TELÉGRAFO que la noche del martes 22 de enero se hicieron unas tomografías como primer nivel de diagnóstico de los restos de la momia. La segmentación de las estructuras en 3D del cráneo, cuello, tórax, abdomen y piernas, todo esto bajo la inspección de Charlier.

La experta indicó que este procedimiento permite el análisis sobre las enfermedades que pudo haber sufrido el individuo. Las tomas permiten ver en el esqueleto y en el tejido blando si es que esas enfermedades pudieran haber causado su muerte.

Añadió que con estas primeras imágenes "se puede reconstruir, tanto la parte externa como interna del individuo y desde ahí elaborar modelos 3D con lo que se pueden confirmar diagnósticos".

La momia está extendida en cúbito dorsal (boca arriba), con la cabeza semiinclinada hacia adelante, tiene los brazos cruzados y se puede, incluso, ver parte de la piel momificada y de los huesos expuestos, sobre todo de las piernas.

Con el escáner descubrieron que conserva el cerebro, seco sobre un costado, el corazón, parte del pulmón, los riñones, la próstata.

El estudio se llevó a cabo con el apoyo del equipo técnico del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC). El domingo 27 de enero, los restos fueron llevados a la ciudad de Quito desde el Museo de Guano (Chimborazo), donde reposaba. El martes 29 se realizó el traslado desde las instalaciones del INPC hasta el Centro Médico de la USFQ.

En un conversatorio, Charlier manifestó que, tras los primeros análisis, concluyó que la persona a quien pertenece estos restos humanos falleció por una infección masiva bucal que se extendió a la piel, sangre y cerebro.

En una segunda fase del estudio, se tomarán muestras de cabello para un análisis toxicológico y eventualmente genético; así como exámenes binoculares de piel, cabello/vellos.

Pruebas de ADN y carbono 14 determinarán origen de Momia de Guano

El científico forense Philippe Charlier explicó que en los primeros análisis de los restos de la Momia de Guano se detectó deformaciones en dedos de manos y pies, típico de la poliartritis reumatoide, una enfermedad que presumiblemente empezó en el continente americano.

Este podría ser el caso más antiguo descubierto con esta enfermedad, por lo que esta momia puede ser el "eslabón perdido que nos permita conocer mejor el origen y la historia natural de esta enfermedad", que llegó a Europa a través de los conquistadores, indicó Charlier a la agencia Efe.

María Patricia Ordóñez, catedrática de la USFQ, informó a EL TELÉGRAFO que la noche del martes 22 de enero se hicieron unas tomografías como primer nivel de diagnóstico de los restos de la momia. La segmentación de las estructuras en 3D del cráneo, cuello, tórax, abdomen y piernas, todo esto bajo la inspección de Charlier.

La experta indicó que este procedimiento permite el análisis sobre las enfermedades que pudo haber sufrido el individuo. Las tomas permiten ver en el esqueleto y en el tejido blando si es que esas enfermedades pudieran haber causado su muerte.

Añadió que con estas primeras imágenes "se puede reconstruir, tanto la parte externa como interna del individuo y desde ahí elaborar modelos 3D con lo que se pueden confirmar diagnósticos".

La momia está extendida en cúbito dorsal (boca arriba), con la cabeza semiinclinada hacia adelante, tiene los brazos cruzados y se puede, incluso, ver parte de la piel momificada y de los huesos expuestos, sobre todo de las piernas.

Con el escáner descubrieron que conserva el cerebro, seco sobre un costado, el corazón, parte del pulmón, los riñones, la próstata.

El estudio se llevó a cabo con el apoyo del equipo técnico del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC). El domingo 27 de enero, los restos fueron llevados a la ciudad de Quito desde el Museo de Guano (Chimborazo), donde reposaba. El martes 29 se realizó el traslado desde las instalaciones del INPC hasta el Centro Médico de la USFQ.

En un conversatorio, Charlier manifestó que, tras los primeros análisis, concluyó que la persona a quien pertenece estos restos humanos falleció por una infección masiva bucal que se extendió a la piel, sangre y cerebro.

En una segunda fase del estudio, se tomarán muestras de cabello para un análisis toxicológico y eventualmente genético; así como exámenes binoculares de piel, cabello/vellos.