Homenaje en Quito a víctimas del Holocausto

Fanny Macovitz, de 94 años y superviviente del campo de Auschwitz-Bi2rkenau, Polonia, del que salió con su madre, camina con la fragilidad que le otorga su bastón, pero con paso firme, y enciende una vela para honrar a sus antepasados judíos muertos en el Holocausto.
Una sobreviviente participa en la ceremonia por el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. EFE


Es una de las seis supervivientes que ayer fueron protagonistas de un acto institucional que albergó la Universidad de las Américas, UDLA, un día antes del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.
Cada una de ellas, la mayoría longevas y acompañadas por nietos, bisnietos, escolares y un alto representante diplomático o institucional, fueron encendiendo las luminarias colocadas sobre cada ángulo de una gran estrella de David, símbolo del judaísmo.
"No puedo olvidar lo que pasamos con mi madre", explica Marcovitz, originaria de Hungría y que llegó a Ecuador a los 60 años, tras haber vivido en Austria y en Chile.
"Vengo de Alemania y después de que liberaron a mi papá del campo de concentración, en el 39 llegamos a Ecuador. Agradecemos mucho a este país porque nos ha salvado la vida", dice emocionada.
Unas 400 personas se dieron cita en el evento, patrocinado por el Sistema de Naciones Unidas, la Embajada de Israel, la Comunidad Judía del Ecuador y el Colegio Alberto Einstein.
Cerca de 3.000 judíos llegaron al país escapando de la política de exterminio de Adolf Hitler, en distintas etapas, gracias a la emisión de visados. (I)

Quito, EFE. 

Homenaje en Quito a víctimas del Holocausto

Una sobreviviente participa en la ceremonia por el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. EFE


Es una de las seis supervivientes que ayer fueron protagonistas de un acto institucional que albergó la Universidad de las Américas, UDLA, un día antes del Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.
Cada una de ellas, la mayoría longevas y acompañadas por nietos, bisnietos, escolares y un alto representante diplomático o institucional, fueron encendiendo las luminarias colocadas sobre cada ángulo de una gran estrella de David, símbolo del judaísmo.
"No puedo olvidar lo que pasamos con mi madre", explica Marcovitz, originaria de Hungría y que llegó a Ecuador a los 60 años, tras haber vivido en Austria y en Chile.
"Vengo de Alemania y después de que liberaron a mi papá del campo de concentración, en el 39 llegamos a Ecuador. Agradecemos mucho a este país porque nos ha salvado la vida", dice emocionada.
Unas 400 personas se dieron cita en el evento, patrocinado por el Sistema de Naciones Unidas, la Embajada de Israel, la Comunidad Judía del Ecuador y el Colegio Alberto Einstein.
Cerca de 3.000 judíos llegaron al país escapando de la política de exterminio de Adolf Hitler, en distintas etapas, gracias a la emisión de visados. (I)

Quito, EFE.