Canciller presenta en el Parlamento alemán iniciativa ambiental Yasuní-ITT

El canciller Fander Falconí, presentó ayer a diversas autoridades alemanas la iniciativa Yasuní-ITT, que pretende dejar sin explotar un yacimiento de petróleo para preservar un parque natural, a cambio de una compensación económica internacional.

Falconí se reunió con el ministro de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel, y con los integrantes de las comisiones de Cooperación y Desarrollo Económico, Relaciones Internacionales, Ambiente y del grupo parlamentario Alemania-América del Sur, informó la Cancillería ecuatoriana en un comunicado.

En esos encuentros, el funcionario explicó el proyecto del Parque Nacional Yasuní, en la Amazonía ecuatoriana, cuyo objetivo sería, según destacó, proteger la biodiversidad y evitar la emisión de carbono que generaría la explotación del yacimiento petrolífero.

En su discurso ante el Parlamento alemán, Falconí expresó que los ricos ecosistemas del Yasuní "tienen derecho a pervivir, a regenerar sus ciclos y a mantener su estructura" e hizo un llamamiento para que "se procure que ese derecho se cumpla de la manera más completa y responsable".

Además, subrayó que no sólo es responsabilidad de los ecuatorianos intentar que se cumpla con ese derecho. "Todos los habitantes del Planeta somos corresponsables de esa riqueza" pese a que hay actores más responsables que otros "de acuerdo al consumo de energía", agregó.

El ministro ecuatoriano pidió el apoyo de Alemania para desarrollar el proyecto, lo que implicaría que ya no sea sólo ecuatoriano y que, "más allá del aval institucional y financiero proporcionado por la comunidad internacional", se convertiría en una iniciativa "de la humanidad entera".

Para institucionalizar esa corresponsabilidad, Falconí adelantó que se conformará un "directorio del fideocomiso que administrará el capital, expresado en Certificados de Garantía Yasuní".

De ese modo, "los rendimientos serán íntegramente aprovechados para financiar proyectos de desarrollo social, de conservación y regeneración ambiental, lo cual promoverá una sociedad respetuosa de la naturaleza", detalló.

Además, auguró que mediante el proyecto Yasuní-ITT se honrará "un nuevo modelo de desarrollo post-extractivista" y que "a más de proteger ese lugar de megadiversidad incomparable", retará "a la conciencia mundial para cambiar un patrón de autodestrucción".

El ministro explicó que el proyecto plantea recibir de la comunidad internacional una compensación de unos 5.195 millones de dólares en diez años por evitar la contaminación que causaría la explotación del yacimiento Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT).

Asimismo, señaló que en ese lugar de la Amazonía perviven en estado natural, aislados por voluntad propia, las etnias Tagaeri y Taromenane, y que apoyar esta iniciativa también supondría respetar la voluntad de esos pueblos.

"Para dar el siguiente paso requerimos de la voluntad política, clara y definida, de la comunidad internacional", demandó y agregó que, como "iniciativa de vanguardia", desborda los esquemas e instrumentos establecidos "para contrarrestar las emisiones de efecto invernadero".

"El reto es labrarlo en conjunto. Por eso venimos a compartir con ustedes las responsabilidades, lo mismo que la satisfacción, de impulsar nuevos caminos para contrarrestar el cambio climático", argumentó.

Falconí, también prevé presentar la iniciativa al secretario de Estado de Cooperación Económica y Desarrollo, Erich Stather, y a organizaciones de la sociedad civil.

Quito.

Canciller presenta en el Parlamento alemán iniciativa ambiental Yasuní-ITT

Falconí se reunió con el ministro de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel, y con los integrantes de las comisiones de Cooperación y Desarrollo Económico, Relaciones Internacionales, Ambiente y del grupo parlamentario Alemania-América del Sur, informó la Cancillería ecuatoriana en un comunicado.

En esos encuentros, el funcionario explicó el proyecto del Parque Nacional Yasuní, en la Amazonía ecuatoriana, cuyo objetivo sería, según destacó, proteger la biodiversidad y evitar la emisión de carbono que generaría la explotación del yacimiento petrolífero.

En su discurso ante el Parlamento alemán, Falconí expresó que los ricos ecosistemas del Yasuní "tienen derecho a pervivir, a regenerar sus ciclos y a mantener su estructura" e hizo un llamamiento para que "se procure que ese derecho se cumpla de la manera más completa y responsable".

Además, subrayó que no sólo es responsabilidad de los ecuatorianos intentar que se cumpla con ese derecho. "Todos los habitantes del Planeta somos corresponsables de esa riqueza" pese a que hay actores más responsables que otros "de acuerdo al consumo de energía", agregó.

El ministro ecuatoriano pidió el apoyo de Alemania para desarrollar el proyecto, lo que implicaría que ya no sea sólo ecuatoriano y que, "más allá del aval institucional y financiero proporcionado por la comunidad internacional", se convertiría en una iniciativa "de la humanidad entera".

Para institucionalizar esa corresponsabilidad, Falconí adelantó que se conformará un "directorio del fideocomiso que administrará el capital, expresado en Certificados de Garantía Yasuní".

De ese modo, "los rendimientos serán íntegramente aprovechados para financiar proyectos de desarrollo social, de conservación y regeneración ambiental, lo cual promoverá una sociedad respetuosa de la naturaleza", detalló.

Además, auguró que mediante el proyecto Yasuní-ITT se honrará "un nuevo modelo de desarrollo post-extractivista" y que "a más de proteger ese lugar de megadiversidad incomparable", retará "a la conciencia mundial para cambiar un patrón de autodestrucción".

El ministro explicó que el proyecto plantea recibir de la comunidad internacional una compensación de unos 5.195 millones de dólares en diez años por evitar la contaminación que causaría la explotación del yacimiento Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT).

Asimismo, señaló que en ese lugar de la Amazonía perviven en estado natural, aislados por voluntad propia, las etnias Tagaeri y Taromenane, y que apoyar esta iniciativa también supondría respetar la voluntad de esos pueblos.

"Para dar el siguiente paso requerimos de la voluntad política, clara y definida, de la comunidad internacional", demandó y agregó que, como "iniciativa de vanguardia", desborda los esquemas e instrumentos establecidos "para contrarrestar las emisiones de efecto invernadero".

"El reto es labrarlo en conjunto. Por eso venimos a compartir con ustedes las responsabilidades, lo mismo que la satisfacción, de impulsar nuevos caminos para contrarrestar el cambio climático", argumentó.

Falconí, también prevé presentar la iniciativa al secretario de Estado de Cooperación Económica y Desarrollo, Erich Stather, y a organizaciones de la sociedad civil.

Quito.