El Gobierno invirtió $ 483 millones en la construcción de casas afectadas por terremoto

El presidente Rafael Correa ayer recorrió zonas de Manabí que resultaron destruidas por el evento natural del año pasado. El Mandatario precisó que todavía faltan 9.000 inmuebles por edificar.
Foto cortesía

El terremoto del 16 de abril de 2016 dejó a 7.000 familias damnificadas. Entre ellas el hogar de José Alcívar y su esposa Magali Zambrano, vecinos del sector La Crespa, en el cantón Flavio Alfaro (Manabí).

El día del sismo, Alcívar estuvo en Guayaquil, pues trabajaba como cocinero en un restaurante en el centro del puerto principal. Tras el desastre natural, 10 meses después, el hombre, de 37 años, sigue desempeñando el oficio, pero en el albergue Quiñónez 1, su hogar desde que el movimiento telúrico derribó su casa de concreto.

Ayer, Alcívar, además de las cuatro familias que aún viven en Quiñónez 1, tuvo un comensal especial: el presidente de la República, Rafael Correa. El Primer Mandatario visitó el lugar y después de saborear unos pedazos de queso manaba apretó la mano del chef.

Mientras que, el Jefe de Estado recorría las instalaciones del albergue, Alcívar y su esposa dieron los últimos toques al almuerzo: sopa de verde, arroz con menestra y carne de cerdo y para refrescarse un jugo de naranja.

Al mediodía, Correa ingresó al comedor y degustó el menú con otras 17 personas (había cinco niños) del albergue.

“¿Cuándo les entregan sus casas?”, preguntó el Presidente a María Mejía, otra damnificada que se sentó junto a él en la mesa comunal. La mujer que no paraba de tomarle fotografías con su celular respondió: “Este lunes, Presidente. Muchas gracias por nunca olvidarse de nosotros. Ya estamos listos para irnos a nuestras casitas”.

El capitán del Ejército, Carlos Hernández, administrador del albergue, informó que está prevista para el próximo lunes la entrega de dos viviendas y las últimas dos el próximo 10 de marzo. “Las familias damnificadas volverán a sus casas nuevas y cerraremos el albergue”.

Al término de su visita, Correa informó que el último jueves se cerró otro en Bahía de Caráquez y que la reconstrucción total tardará entre dos y tres años. “Faltan 9.000 viviendas por construir”.

El Mandatario agregó que las pérdidas por el terremoto ascendieron a $ 3.300 millones, mientras que la inversión estatal para la reconstrucción de viviendas asciende a más de $ 483 millones. “En infraestructura, la prioridad son las casas y unidades educativas”.

Correa también se refirió a los estragos del invierno en la Costa ecuatoriana. En la actualidad, 300 familias de Manabí viven en albergues ubicados en escuelas. “La naturaleza nos está poniendo a prueba. Nos mantenemos en alerta naranja. En este febrero ha caído igual o más cantidad de agua que en un fenómeno El Niño”.

El Presidente también recorrió el refugio de El Carmen. Ahí permanecen 15 familias (66 personas). Clara Cedeño y sus cinco hijos viven en una carpa sobre el césped. El día del terremoto ella y su familia preparaban la merienda y en segundos el techo y las paredes de su casa se derrumbaron. “Mi hija de siete años fue la última en salir. Ella sufrió varias fracturas, pero ahora ya está bien”, aseguró la mujer.

María Sabedra, gestora del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), informó que en los primeros días después del sismo el albergue acogió a 119 familias, las cuales han regresado a sus hogares paulatinamente. En este centro de acogida también hay un comedor común. Al igual que en Quiñónez 1, cada familia es responsable de la comida de los damnificados una vez a la semana.

Correa también visitó la Unidad Educativa Siglo XXI Especial Pablo Zamora Salgado. Ahí informó que a escala nacional se construyen 357 escuelas. De estas, 130 están en Manabí, mientras que en Esmeraldas son 127. (I)

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Vicepresidente entrega obras en Esmeraldas

El vicepresidente de la República, Jorge Glas, inauguró obras en Esmeraldas que benefician principalmente a las familias afectadas por los sismos que ocurrieron en 2016.

En la capital provincial entregó un nuevo bloque de calles asfaltadas de 19 barrios del sur de la ciudad. La obra, que incluye aceras, bordillos y alcantarillado de 24 km, fue levantada con los recursos provenientes de los excedentes petroleros, a cargo de la Empresa Ecuador Estratégico.

La obra forma parte de una red urbana de cuatro bloques que suman 50 km de asfalto. “Era un compromiso con los esmeraldeños que ahora beneficia a 68.000 habitantes, casi un tercio de la población”, acotó Glas.

Posteriormente, el Vicepresidente se trasladó al nuevo reasentamiento de Atacames, donde se edifican 116 soluciones habitacionales para familias que perdieron sus viviendas tras los sismos.

Allí constató la construcción de las edificaciones y entregó las primeras 32 viviendas que cuentan con los servicios básicos, áreas verdes, aceras e iluminación. El costo total del proyecto asciende a $ 1,9 millones.

Según Liliana Sabando, directora provincial del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi), “el proyecto se asienta en un terreno de dos hectáreas que fue donado por la Dirección de Aviación Civil”.

Glas además anunció la edificación de un nuevo campus para la estatal Universidad Técnica Luis Vargas Torres. (I)

El Gobierno invirtió $ 483 millones en la construcción de casas afectadas por terremoto

Foto cortesía

El terremoto del 16 de abril de 2016 dejó a 7.000 familias damnificadas. Entre ellas el hogar de José Alcívar y su esposa Magali Zambrano, vecinos del sector La Crespa, en el cantón Flavio Alfaro (Manabí).

El día del sismo, Alcívar estuvo en Guayaquil, pues trabajaba como cocinero en un restaurante en el centro del puerto principal. Tras el desastre natural, 10 meses después, el hombre, de 37 años, sigue desempeñando el oficio, pero en el albergue Quiñónez 1, su hogar desde que el movimiento telúrico derribó su casa de concreto.

Ayer, Alcívar, además de las cuatro familias que aún viven en Quiñónez 1, tuvo un comensal especial: el presidente de la República, Rafael Correa. El Primer Mandatario visitó el lugar y después de saborear unos pedazos de queso manaba apretó la mano del chef.

Mientras que, el Jefe de Estado recorría las instalaciones del albergue, Alcívar y su esposa dieron los últimos toques al almuerzo: sopa de verde, arroz con menestra y carne de cerdo y para refrescarse un jugo de naranja.

Al mediodía, Correa ingresó al comedor y degustó el menú con otras 17 personas (había cinco niños) del albergue.

“¿Cuándo les entregan sus casas?”, preguntó el Presidente a María Mejía, otra damnificada que se sentó junto a él en la mesa comunal. La mujer que no paraba de tomarle fotografías con su celular respondió: “Este lunes, Presidente. Muchas gracias por nunca olvidarse de nosotros. Ya estamos listos para irnos a nuestras casitas”.

El capitán del Ejército, Carlos Hernández, administrador del albergue, informó que está prevista para el próximo lunes la entrega de dos viviendas y las últimas dos el próximo 10 de marzo. “Las familias damnificadas volverán a sus casas nuevas y cerraremos el albergue”.

Al término de su visita, Correa informó que el último jueves se cerró otro en Bahía de Caráquez y que la reconstrucción total tardará entre dos y tres años. “Faltan 9.000 viviendas por construir”.

El Mandatario agregó que las pérdidas por el terremoto ascendieron a $ 3.300 millones, mientras que la inversión estatal para la reconstrucción de viviendas asciende a más de $ 483 millones. “En infraestructura, la prioridad son las casas y unidades educativas”.

Correa también se refirió a los estragos del invierno en la Costa ecuatoriana. En la actualidad, 300 familias de Manabí viven en albergues ubicados en escuelas. “La naturaleza nos está poniendo a prueba. Nos mantenemos en alerta naranja. En este febrero ha caído igual o más cantidad de agua que en un fenómeno El Niño”.

El Presidente también recorrió el refugio de El Carmen. Ahí permanecen 15 familias (66 personas). Clara Cedeño y sus cinco hijos viven en una carpa sobre el césped. El día del terremoto ella y su familia preparaban la merienda y en segundos el techo y las paredes de su casa se derrumbaron. “Mi hija de siete años fue la última en salir. Ella sufrió varias fracturas, pero ahora ya está bien”, aseguró la mujer.

María Sabedra, gestora del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), informó que en los primeros días después del sismo el albergue acogió a 119 familias, las cuales han regresado a sus hogares paulatinamente. En este centro de acogida también hay un comedor común. Al igual que en Quiñónez 1, cada familia es responsable de la comida de los damnificados una vez a la semana.

Correa también visitó la Unidad Educativa Siglo XXI Especial Pablo Zamora Salgado. Ahí informó que a escala nacional se construyen 357 escuelas. De estas, 130 están en Manabí, mientras que en Esmeraldas son 127. (I)

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Vicepresidente entrega obras en Esmeraldas

El vicepresidente de la República, Jorge Glas, inauguró obras en Esmeraldas que benefician principalmente a las familias afectadas por los sismos que ocurrieron en 2016.

En la capital provincial entregó un nuevo bloque de calles asfaltadas de 19 barrios del sur de la ciudad. La obra, que incluye aceras, bordillos y alcantarillado de 24 km, fue levantada con los recursos provenientes de los excedentes petroleros, a cargo de la Empresa Ecuador Estratégico.

La obra forma parte de una red urbana de cuatro bloques que suman 50 km de asfalto. “Era un compromiso con los esmeraldeños que ahora beneficia a 68.000 habitantes, casi un tercio de la población”, acotó Glas.

Posteriormente, el Vicepresidente se trasladó al nuevo reasentamiento de Atacames, donde se edifican 116 soluciones habitacionales para familias que perdieron sus viviendas tras los sismos.

Allí constató la construcción de las edificaciones y entregó las primeras 32 viviendas que cuentan con los servicios básicos, áreas verdes, aceras e iluminación. El costo total del proyecto asciende a $ 1,9 millones.

Según Liliana Sabando, directora provincial del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi), “el proyecto se asienta en un terreno de dos hectáreas que fue donado por la Dirección de Aviación Civil”.

Glas además anunció la edificación de un nuevo campus para la estatal Universidad Técnica Luis Vargas Torres. (I)