Presidente Correa cuestiona a sectores que buscan convertir en víctimas a agresores de la fuerza pública

El presidente Rafael Correa cuestionó a sectores de oposición que buscan posicionar la imagen de un gobierno que reprende a comunidades indígenas cuando las víctimas son agentes de la fuerza pública que fueron atacados la semana pasada en un campamento minero de la Amazonía ecuatoriana, lo que produjo la muerte de un policía y siete uniformados heridos.

Durante un conversatorio con medios de comunicación en la ciudad portuaria de Guayaquil, donde mantuvo este día una agenda de recorridos e inauguración de obras, el jefe de Estado lamentó que ciertos sectores de oposición y medios de comunicación no se hayan hecho eco del llamado a la unidad que hizo en días pasados para condenar la violencia protagonizada por un grupo de comuneros shuar en la amazónica provincia de Morona Santiago.

Tras calificar algunas posturas de “canallescas” recordó que gobiernos pasados, como el de los socialcristianos que gobernó Ecuador desde 1984 a 1988, desaparecían, torturaban y ejecutaban sin fórmula de juicio a ciudadanos.

El mandatario señaló que la nacionalidad Shuar tiene una población de más de 50.000 habitantes y la gran mayoría se ha expresado en contra de la violencia protagonizada, agregó, por un minúsculo grupo de 60 comuneros que supuestamente reclaman tierras ancestrales en la zona de La Esperanza, donde se desarrolla un proyecto minero.

En ese contexto, el presidente desmintió que esas tierras sean ancestrales ya que hay registros judiciales de que están en poder de colonos por más de 50 años.

Condena retención de militares

El presidente reiteró, además, su rechazo a la retención de un grupo de once militares desarmados por parte de un grupo de la comunidad Sarayacu, que se opuso a que los uniformados naveguen el pasado lunes por un río de la zona, en la provincia amazónica de Pastaza.

Pese a que los soldados fueron liberados este martes, el mandatario señaló que cabe una sanción legal por la retención arbitraria y porque este hecho atenta contra la garantía constitucional de libre movilidad y a los derechos humanos de los uniformados.

“Lo que hicieron fue secuestro y tendrán las consecuencias legales del caso”, expresó el jefe de Estado.

En ese sentido desautorizó un documento que firmó el gobernador de la provincia de Pastaza en el que como condición para la liberación de los soldados en el futuro se coordinaría con Sarayacu cuando haya que navegar por los afluentes del lugar.

Un comunicado en ese sentido también despachó la noche de este martes la Secretaría de Gestión de la Política, que condenó la retención de los soldados y desautorizó el documento firmado por la gobernación de Pastaza.

Finalmente el mandatario cuestionó la actitud de cierto sector de los indígenas que asumen un papel de supremacía moral frente al resto de la ciudadanía. “Nadie niega que han sido víctimas de explotación, exclusión, pero ser víctimas no les da supremacía moral”, enfatizó.

Presidente Correa cuestiona a sectores que buscan convertir en víctimas a agresores de la fuerza pública

Durante un conversatorio con medios de comunicación en la ciudad portuaria de Guayaquil, donde mantuvo este día una agenda de recorridos e inauguración de obras, el jefe de Estado lamentó que ciertos sectores de oposición y medios de comunicación no se hayan hecho eco del llamado a la unidad que hizo en días pasados para condenar la violencia protagonizada por un grupo de comuneros shuar en la amazónica provincia de Morona Santiago.

Tras calificar algunas posturas de “canallescas” recordó que gobiernos pasados, como el de los socialcristianos que gobernó Ecuador desde 1984 a 1988, desaparecían, torturaban y ejecutaban sin fórmula de juicio a ciudadanos.

El mandatario señaló que la nacionalidad Shuar tiene una población de más de 50.000 habitantes y la gran mayoría se ha expresado en contra de la violencia protagonizada, agregó, por un minúsculo grupo de 60 comuneros que supuestamente reclaman tierras ancestrales en la zona de La Esperanza, donde se desarrolla un proyecto minero.

En ese contexto, el presidente desmintió que esas tierras sean ancestrales ya que hay registros judiciales de que están en poder de colonos por más de 50 años.

Condena retención de militares

El presidente reiteró, además, su rechazo a la retención de un grupo de once militares desarmados por parte de un grupo de la comunidad Sarayacu, que se opuso a que los uniformados naveguen el pasado lunes por un río de la zona, en la provincia amazónica de Pastaza.

Pese a que los soldados fueron liberados este martes, el mandatario señaló que cabe una sanción legal por la retención arbitraria y porque este hecho atenta contra la garantía constitucional de libre movilidad y a los derechos humanos de los uniformados.

“Lo que hicieron fue secuestro y tendrán las consecuencias legales del caso”, expresó el jefe de Estado.

En ese sentido desautorizó un documento que firmó el gobernador de la provincia de Pastaza en el que como condición para la liberación de los soldados en el futuro se coordinaría con Sarayacu cuando haya que navegar por los afluentes del lugar.

Un comunicado en ese sentido también despachó la noche de este martes la Secretaría de Gestión de la Política, que condenó la retención de los soldados y desautorizó el documento firmado por la gobernación de Pastaza.

Finalmente el mandatario cuestionó la actitud de cierto sector de los indígenas que asumen un papel de supremacía moral frente al resto de la ciudadanía. “Nadie niega que han sido víctimas de explotación, exclusión, pero ser víctimas no les da supremacía moral”, enfatizó.