129 vuelos en primer día del nuevo aeropuerto

El nuevo aeropuerto de Quito recibió ayer su primer vuelo, procedente de Guayaquil, con lo que se inauguraron oficialmente las operaciones del aeródromo después de que la noche del martes se cerrara el que funcionó por más de medio siglo y que quedó enclavado en el área urbana.
Un vuelo de Tame, procedente de Guayaquil, fue el primero en aterrizar en el aeropuerto Mariscal Sucre, en la parroquia Tababela. API

El vuelo de la aerolínea nacional Tame aterrizó sin contratiempos aparentes en el aeropuerto Mariscal Sucre, localizado en el sector de Tababela, a unos 18 kilómetros del centro de la capital.


Los primeros usuarios expresaron la comodidad con las flamantes instalaciones, pero también hubo críticas y es que las operaciones en el nuevo aeropuerto iniciaron con ciertas dificultades.

 Preocupación

El transporte es uno de los temas que más preocupa a los viajeros, entre una hora y 40 minutos o dos horas toma llegar a la nueva terminal aérea.


El primer vuelo de TAME llegó proveniente de Guayaquil con 143 pasajeros a bordo a las 09:05 y  aterrizó sin ningún problema en la flamante pista de 1.400 metros, la más grande de América Latina. Ayer se desarrollaron 129 operaciones en el aeródromo divididas en 76 arribos y 59 salidas.

 Opiniones

Los usuarios expresaron sentimientos encontrados, por un lado complacencia por contar con una infraestructura completamente nueva, por otro lado molestia porque aún no se han resuelto problemas como el transporte, las vías y otros inconvenientes en los servicios internos como restaurantes y baños.


Las vías de acceso preocupan a las personas, en el tramo del puente sobre el río Chiche, al ser angosta provoca congestión vehicular, mientras que en Cumbayá y Tumbaco el tráfico fluye sin ningún problema.


El tiempo estimado para llegar de Quito a Tababela es de entre una hora y 40 minutos a dos horas como máximo.


Adicionalmente los usuarios consideran que aún existen problemas de señalización, no obstante, las autoridades han ofrecido superar estos inconvenientes con el paso de los días.


Las operaciones de carga de la antigua terminal a Tababela se desarrollaron con fluidez en la noche.

 Facilidades
Situado a 2.400 metros sobre el nivel del mar, el nuevo aeropuerto facilitará vuelos directos hacia lugares como Madrid, Amsterdam, Sao Paulo y Nueva York.


Eso era impensable en el aeropuerto enclavado en la ciudad pues los aviones debían despegar con media carga de combustible debido a su gran altitud, 2.800 metros sobre el nivel del mar, y su corta pista.


Toda la estructura de los edificios del nuevo aeródromo está calculada para soportar un terremoto de 9 grados en la escala abierto de Richter.
Equipado con tecnología de última generación para el control de tráfico aéreo y con una torre de control de 41 metros de alto, el nuevo aeropuerto tiene aún planes de crecimiento, incluida una segunda pista. (VDS) 

Cierre entre nostalgia y alivio

Las luces del antiguo aeropuerto Mariscal Sucre se apagaron la noche del martes llenando de nostalgia a los habitantes, empleados y vendedores que tienen que dejar atrás historias y anécdotas que los acompañaron por más de 52 años. “Nos da nostalgia, sobre todo a los viejos, porque le vimos nacer y hoy le vemos irse”, dijo José Fierro, uno de los cientos de quiteños que se dirigieron a la cabecera sur del aeropuerto para despedir el último vuelo.


Algunos derramaron lágrimas cuando se apagaron las luces de la pista del aeropuerto, casi 20 minutos después del despegue el vuelo de la aerolínea Tame, con destino a Guayaquil, que fue la última operación.


“Es una pena, toda la vida hemos vivido siempre cerca del aeropuerto y esto es algo un poquito doloroso”, añadió Fierro que también mostró alivio porque con el aeropuerto también se irá el ruido ensordecedor de los aviones. “Son nuevo tiempos y es necesario también que haya cambios, cueste lo que cueste”, agregó Fierro.

Quito

129 vuelos en primer día del nuevo aeropuerto

Un vuelo de Tame, procedente de Guayaquil, fue el primero en aterrizar en el aeropuerto Mariscal Sucre, en la parroquia Tababela. API

El vuelo de la aerolínea nacional Tame aterrizó sin contratiempos aparentes en el aeropuerto Mariscal Sucre, localizado en el sector de Tababela, a unos 18 kilómetros del centro de la capital.


Los primeros usuarios expresaron la comodidad con las flamantes instalaciones, pero también hubo críticas y es que las operaciones en el nuevo aeropuerto iniciaron con ciertas dificultades.

 Preocupación

El transporte es uno de los temas que más preocupa a los viajeros, entre una hora y 40 minutos o dos horas toma llegar a la nueva terminal aérea.


El primer vuelo de TAME llegó proveniente de Guayaquil con 143 pasajeros a bordo a las 09:05 y  aterrizó sin ningún problema en la flamante pista de 1.400 metros, la más grande de América Latina. Ayer se desarrollaron 129 operaciones en el aeródromo divididas en 76 arribos y 59 salidas.

 Opiniones

Los usuarios expresaron sentimientos encontrados, por un lado complacencia por contar con una infraestructura completamente nueva, por otro lado molestia porque aún no se han resuelto problemas como el transporte, las vías y otros inconvenientes en los servicios internos como restaurantes y baños.


Las vías de acceso preocupan a las personas, en el tramo del puente sobre el río Chiche, al ser angosta provoca congestión vehicular, mientras que en Cumbayá y Tumbaco el tráfico fluye sin ningún problema.


El tiempo estimado para llegar de Quito a Tababela es de entre una hora y 40 minutos a dos horas como máximo.


Adicionalmente los usuarios consideran que aún existen problemas de señalización, no obstante, las autoridades han ofrecido superar estos inconvenientes con el paso de los días.


Las operaciones de carga de la antigua terminal a Tababela se desarrollaron con fluidez en la noche.

 Facilidades
Situado a 2.400 metros sobre el nivel del mar, el nuevo aeropuerto facilitará vuelos directos hacia lugares como Madrid, Amsterdam, Sao Paulo y Nueva York.


Eso era impensable en el aeropuerto enclavado en la ciudad pues los aviones debían despegar con media carga de combustible debido a su gran altitud, 2.800 metros sobre el nivel del mar, y su corta pista.


Toda la estructura de los edificios del nuevo aeródromo está calculada para soportar un terremoto de 9 grados en la escala abierto de Richter.
Equipado con tecnología de última generación para el control de tráfico aéreo y con una torre de control de 41 metros de alto, el nuevo aeropuerto tiene aún planes de crecimiento, incluida una segunda pista. (VDS) 

Cierre entre nostalgia y alivio

Las luces del antiguo aeropuerto Mariscal Sucre se apagaron la noche del martes llenando de nostalgia a los habitantes, empleados y vendedores que tienen que dejar atrás historias y anécdotas que los acompañaron por más de 52 años. “Nos da nostalgia, sobre todo a los viejos, porque le vimos nacer y hoy le vemos irse”, dijo José Fierro, uno de los cientos de quiteños que se dirigieron a la cabecera sur del aeropuerto para despedir el último vuelo.


Algunos derramaron lágrimas cuando se apagaron las luces de la pista del aeropuerto, casi 20 minutos después del despegue el vuelo de la aerolínea Tame, con destino a Guayaquil, que fue la última operación.


“Es una pena, toda la vida hemos vivido siempre cerca del aeropuerto y esto es algo un poquito doloroso”, añadió Fierro que también mostró alivio porque con el aeropuerto también se irá el ruido ensordecedor de los aviones. “Son nuevo tiempos y es necesario también que haya cambios, cueste lo que cueste”, agregó Fierro.

Quito