Superstición, cábalas y creencias rodean los Juegos Olímpicos

El mundo del deporte es un libro abierto a la hora de construir cábalas para ganar partidos o campeonatos.

Beijing; AFP. La inauguración de los Juegos de Beijing el 08/08/08 no parece casualidad en un país muy supersticioso, que durante 17 días verá alimentar esas creencias con cábalas que pondrán en práctica los atletas olímpicos, que buscan aliarse con el "Dios suerte" con pequeñas rutinas.

 

 

Cábalas

 

 

El mundo del deporte es un libro abierto a la hora de construir cábalas para ganar partidos o campeonatos, en base a creencias personales que poco tienen que ver con los hechos actuales, aunque los implicados siguen al pie de la letra, pues las aporta una fuerza 'psicológica' extra.

 

 

 

El 2008 es año bisiesto y según la numerología es un año cabalístico, de buen augurio para muchos, aunque los desastres que sufrió China llevó a gran parte del pueblo, hiper supersticioso, a relacionarlas con "la maldición de los Fuwa", las cinco mascotas olímpicas.

 

 

 

Sin duda uno de los deportistas más grandes y con una sola cábala es el estadounidense Michael Jordan, campeón olímpico en Barcelona 1992, ganó todo lo posible en los rectángulos, aunque alguna vez confesó que su secreto era "usar sus pantaloncillos universitarios de la suerte debajo de su uniforme".

Superstición, cábalas y creencias rodean los Juegos Olímpicos

Beijing; AFP. La inauguración de los Juegos de Beijing el 08/08/08 no parece casualidad en un país muy supersticioso, que durante 17 días verá alimentar esas creencias con cábalas que pondrán en práctica los atletas olímpicos, que buscan aliarse con el "Dios suerte" con pequeñas rutinas.

 

 

Cábalas

 

 

El mundo del deporte es un libro abierto a la hora de construir cábalas para ganar partidos o campeonatos, en base a creencias personales que poco tienen que ver con los hechos actuales, aunque los implicados siguen al pie de la letra, pues las aporta una fuerza 'psicológica' extra.

 

 

 

El 2008 es año bisiesto y según la numerología es un año cabalístico, de buen augurio para muchos, aunque los desastres que sufrió China llevó a gran parte del pueblo, hiper supersticioso, a relacionarlas con "la maldición de los Fuwa", las cinco mascotas olímpicas.

 

 

 

Sin duda uno de los deportistas más grandes y con una sola cábala es el estadounidense Michael Jordan, campeón olímpico en Barcelona 1992, ganó todo lo posible en los rectángulos, aunque alguna vez confesó que su secreto era "usar sus pantaloncillos universitarios de la suerte debajo de su uniforme".