Las redes sociales se prenden a diario con buen ritmo

Bailar alegra el alma y el corazón. Así con esa consigna 23 chicos del proyecto Cuenca Activa y Deportiva se turnan en ocho horarios y junto a sus seguidores mueven el cuerpo al ritmo de la música actual. La bailoterapia en la ciudad no se detiene y, por estos días, las redes sociales son la herramienta perfecta para impartir sus clases.

Las demostraciones están disponibles para todos en la fanpage Cuenca Activa y Deportiva. Desde las 08:00 -hora que inicia el primer turno- tres instructores ya comienzan sus actividades. En este horario está Mayra Durán quien imparte sus clases desde la sala en la vivienda de su mamá. “Incluso ella y mi hermana bailan conmigo”, dijo entre risas la monitora quien según comentó, el baile le apasiona desde temprana edad.

Fue atleta, instructora en un gimnasio y esa pasión por la actividad deportiva la llevó a estudiar cultura física en la universidad. “La actividad al aire libre es parte de mi vida. Cuando todo vuelva a la normalidad espero seguir dando mi ‘bailo’ en Pampas del Cebollar y en el parque La Libertad donde laboro de lunes a viernes”, añadió Durán.

Ayer tuvo 60 personas observándola en vivo. “Realmente no me fijo mucho en esto. Pero sí respondo los saludos que nuestros seguidores nos mandan”, apuntó la monitora.

A la misma hora, y en su cuenta de Facebook, también impartió Andrea Bravo, otra de las instructoras del proyecto. Desde la terraza de su vivienda empezó a conectar su ‘bailoterapia on line”, como ella la denomina.

La sesión empezó con el calentamiento que dura entre cinco y ocho minutos. “Hay que lubricar bien las articulaciones”, señaló Andrea, quien luego de este tiempo arrancó con la entrada en calor y el movimiento del cuerpo. “Acá se viene la parte fuerte de la sesión aproximadamente 45 minutos. Bailamos diferentes ritmos, todos son supervisados por un coordinador”, anotó.

Bravo tiene conocimientos de ballet, step y aeróbicos. “Hace algún tiempo trabajé en un gimnasio y pude conocer diferentes tipos de actividades deportivas, pero la bailoterapia es diferente, con el cuidado debido es un aporte para personas de todas las edades”, añadió.

Mientras baila e invita a compartir la transmisión, Bravo saluda a todos los 120 conectados que tuvo la mañana de ayer.

Pablo Mercado es el coordinador del proyecto y quien además supervisa las canciones que las instructoras van a usar en las clases. Él es profesor de ballet y da bailoterapia desde hace nueve años.

“Yo también tengo un horario y lo hago de lunes a sábado, de 19:00 a 20:00. El compromiso nuestro es con la ciudadanía ya que el confinamiento nos obliga a estar en casa y nosotros queremos que todos tengamos actividades para disminuir en algo el sedentarismo”, dijo.

El viernes anterior, Mercado rompió su registro de personas viéndolo en vivo. “Fueron 712 alumnos virtuales que bailaron conmigo”, señaló.

En su hogar adecuó un espacio para dar sus clases de bailoterapia. “Lo hacemos de buena forma. En la sala de mi casa moví algunos muebles para tener mayor espacio. El volumen de las canciones que usamos debe ser medido, ni alto ni bajo, por eso usamos radios o minicomponentes. Está prohibido que utilicemos los parlantes que usamos al aire libre ya que esto incomoda a nuestros vecinos”, finalizó Mercado.

Estefanía Álvarez, comunicadora de este proyecto, acotó que es obligación de los instructores presentar la planificación de clases. (D)

Las redes sociales se prenden a diario con buen ritmo

Bailar alegra el alma y el corazón. Así con esa consigna 23 chicos del proyecto Cuenca Activa y Deportiva se turnan en ocho horarios y junto a sus seguidores mueven el cuerpo al ritmo de la música actual. La bailoterapia en la ciudad no se detiene y, por estos días, las redes sociales son la herramienta perfecta para impartir sus clases.

Las demostraciones están disponibles para todos en la fanpage Cuenca Activa y Deportiva. Desde las 08:00 -hora que inicia el primer turno- tres instructores ya comienzan sus actividades. En este horario está Mayra Durán quien imparte sus clases desde la sala en la vivienda de su mamá. “Incluso ella y mi hermana bailan conmigo”, dijo entre risas la monitora quien según comentó, el baile le apasiona desde temprana edad.

Fue atleta, instructora en un gimnasio y esa pasión por la actividad deportiva la llevó a estudiar cultura física en la universidad. “La actividad al aire libre es parte de mi vida. Cuando todo vuelva a la normalidad espero seguir dando mi ‘bailo’ en Pampas del Cebollar y en el parque La Libertad donde laboro de lunes a viernes”, añadió Durán.

Ayer tuvo 60 personas observándola en vivo. “Realmente no me fijo mucho en esto. Pero sí respondo los saludos que nuestros seguidores nos mandan”, apuntó la monitora.

A la misma hora, y en su cuenta de Facebook, también impartió Andrea Bravo, otra de las instructoras del proyecto. Desde la terraza de su vivienda empezó a conectar su ‘bailoterapia on line”, como ella la denomina.

La sesión empezó con el calentamiento que dura entre cinco y ocho minutos. “Hay que lubricar bien las articulaciones”, señaló Andrea, quien luego de este tiempo arrancó con la entrada en calor y el movimiento del cuerpo. “Acá se viene la parte fuerte de la sesión aproximadamente 45 minutos. Bailamos diferentes ritmos, todos son supervisados por un coordinador”, anotó.

Bravo tiene conocimientos de ballet, step y aeróbicos. “Hace algún tiempo trabajé en un gimnasio y pude conocer diferentes tipos de actividades deportivas, pero la bailoterapia es diferente, con el cuidado debido es un aporte para personas de todas las edades”, añadió.

Mientras baila e invita a compartir la transmisión, Bravo saluda a todos los 120 conectados que tuvo la mañana de ayer.

Pablo Mercado es el coordinador del proyecto y quien además supervisa las canciones que las instructoras van a usar en las clases. Él es profesor de ballet y da bailoterapia desde hace nueve años.

“Yo también tengo un horario y lo hago de lunes a sábado, de 19:00 a 20:00. El compromiso nuestro es con la ciudadanía ya que el confinamiento nos obliga a estar en casa y nosotros queremos que todos tengamos actividades para disminuir en algo el sedentarismo”, dijo.

El viernes anterior, Mercado rompió su registro de personas viéndolo en vivo. “Fueron 712 alumnos virtuales que bailaron conmigo”, señaló.

En su hogar adecuó un espacio para dar sus clases de bailoterapia. “Lo hacemos de buena forma. En la sala de mi casa moví algunos muebles para tener mayor espacio. El volumen de las canciones que usamos debe ser medido, ni alto ni bajo, por eso usamos radios o minicomponentes. Está prohibido que utilicemos los parlantes que usamos al aire libre ya que esto incomoda a nuestros vecinos”, finalizó Mercado.

Estefanía Álvarez, comunicadora de este proyecto, acotó que es obligación de los instructores presentar la planificación de clases. (D)