La sazón del fútbol local se va con ‘Mama Suca’

Foto cortesía.

Blanca Leonor Castillo Ávila, conocida por todos los hinchas del fútbol como “Mama Suca”, falleció ayer a los 78 años. El principal escenario deportivo de la ciudad fue su casa por más de 40 años y desde allí deleitaba con sus “secos” a todos los hinchas del Deportivo Cuenca.


Los hinchas del Deportivo Cuenca y del fútbol local están de luto. Blanca Leonor Castillo Ávila, la reconocida “Mama Suca”, falleció la madrugada de ayer a los 78 años. Sus “secos” en los seis bares del principal escenario deportivo son hasta ahora una de las razones por las que los futboleros iban domingo a domingo al estadio Alejandro Serrano Aguilar.


Querida por todos los hinchas del ‘Cuenquita’, respetada y apreciada por su gente, ‘mama Suca’ fue la protagonista de ponerle sabor a las derrotas del Expreso austral y hacía más placentera una victoria del cuadro rojo.


Ayer el hogar que la acogió junto a su familia por más de 40 años estuvo en silencio. Dos de sus ocho hijos se encontraban alistando todo para el funeral. Sus restos mortales son velados en la sala de velaciones Santa Ana.


Carmen Chulla, una de las hijas que heredó ese ‘toque especial’ para preparar los secos de carne, pollo y la famosa ‘guatita’ que se vende en el estadio, contó que su mamá formaba parte de los vendedores de comida cuando el Deportivo Cuenca jugaba sus primeros años en el profesionalismo. “Habían otras personas que vendían comida, pero después de algunos años se quedó sola”.


Chulla cuenta que su mamá era la que se encargaba personalmente de preparar la comida. “En los primeros años no dormía alistando todo porque los hinchas se amanecían haciendo fila para entrar al estadio y mi mami allí vendía todo, incluso hacía tintos y humitas”, recordó.


De un carácter fuerte, la ‘Suquita’ reprendía a sus ayudantes cuando algo no estaba bien y los felicitaba luego de que el trabajo se cumplía como ella lo había planificado.


Su hija comenta que sabía cuándo había que prepara más comida y cuando no. “Como buena hincha del fútbol conocía la realidad de los equipos y cocinaba la cantidad necesaria conforme al rival. Si este venía jugando bien, cocinaba más”, enfatizó.


De la misma forma ella sabía que en el mes de agosto, y si el Cuenca jugaba en la noche, la asistencia bajaba. “Me decía: hoy cocinamos menos porque la gente de general baja ya que hay el Mundialito de los Pobres”, explicó.


Desde muy joven la vida de ‘Mama Suca’ estuvo ligada al trabajo, ya que fue guardiana de los carros de la basura municipal que se estacionaban cerca del estadio.
De acuerdo con Chulla, fue Alejandro Serrano Aguilar quien recomendó a su mamá que venda comida porque en el estadio no habían bares; y allí empezó. “Ahora mis dos hermanas son las que se quedan a cargo”, añadió Chulla.


En un reportaje efectuado por Diario EL TELÉGRAFO en mayo del 2015, “Mamá Suca” comentó que en el principio vendía papas con cuero, caldo de patas y fritada, pero que en un partido contra Barcelona no tenía qué vender y le tocó cortar en  “pedacitos, hacer un refrito y saqué a la venta un sequito de chivo”.
Fue empleada municipal y su sueldo de guardiana del estadio lo percibía de esta entidad pública. “Siempre fueron puntuales en el pago”, dijo su hija.


En los primeros años de su función como guardiana vivían debajo de palco donde es la sala de prensa, pero luego fueron trasladados a general. Allí hasta el último partido que jugó como local el Deportivo Cuenca ella se encargó de preparar las más de seis gigantes ollas de arroz para los seis bares -tres en general y tres en tribuna- que tiene en el estadio.


‘Mamá Suca’ será recordada por todos y en la mente no faltará la frase ‘Suquita, un mixto’. (D)


Arriba: Blanca Castillo en el estadio local.
Abajo: Junto Rafael Peñaherrera, gerente de la AFA.

Christian Pantosín
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La sazón del fútbol local se va con ‘Mama Suca’

Foto cortesía.

Blanca Leonor Castillo Ávila, conocida por todos los hinchas del fútbol como “Mama Suca”, falleció ayer a los 78 años. El principal escenario deportivo de la ciudad fue su casa por más de 40 años y desde allí deleitaba con sus “secos” a todos los hinchas del Deportivo Cuenca.


Los hinchas del Deportivo Cuenca y del fútbol local están de luto. Blanca Leonor Castillo Ávila, la reconocida “Mama Suca”, falleció la madrugada de ayer a los 78 años. Sus “secos” en los seis bares del principal escenario deportivo son hasta ahora una de las razones por las que los futboleros iban domingo a domingo al estadio Alejandro Serrano Aguilar.


Querida por todos los hinchas del ‘Cuenquita’, respetada y apreciada por su gente, ‘mama Suca’ fue la protagonista de ponerle sabor a las derrotas del Expreso austral y hacía más placentera una victoria del cuadro rojo.


Ayer el hogar que la acogió junto a su familia por más de 40 años estuvo en silencio. Dos de sus ocho hijos se encontraban alistando todo para el funeral. Sus restos mortales son velados en la sala de velaciones Santa Ana.


Carmen Chulla, una de las hijas que heredó ese ‘toque especial’ para preparar los secos de carne, pollo y la famosa ‘guatita’ que se vende en el estadio, contó que su mamá formaba parte de los vendedores de comida cuando el Deportivo Cuenca jugaba sus primeros años en el profesionalismo. “Habían otras personas que vendían comida, pero después de algunos años se quedó sola”.


Chulla cuenta que su mamá era la que se encargaba personalmente de preparar la comida. “En los primeros años no dormía alistando todo porque los hinchas se amanecían haciendo fila para entrar al estadio y mi mami allí vendía todo, incluso hacía tintos y humitas”, recordó.


De un carácter fuerte, la ‘Suquita’ reprendía a sus ayudantes cuando algo no estaba bien y los felicitaba luego de que el trabajo se cumplía como ella lo había planificado.


Su hija comenta que sabía cuándo había que prepara más comida y cuando no. “Como buena hincha del fútbol conocía la realidad de los equipos y cocinaba la cantidad necesaria conforme al rival. Si este venía jugando bien, cocinaba más”, enfatizó.


De la misma forma ella sabía que en el mes de agosto, y si el Cuenca jugaba en la noche, la asistencia bajaba. “Me decía: hoy cocinamos menos porque la gente de general baja ya que hay el Mundialito de los Pobres”, explicó.


Desde muy joven la vida de ‘Mama Suca’ estuvo ligada al trabajo, ya que fue guardiana de los carros de la basura municipal que se estacionaban cerca del estadio.
De acuerdo con Chulla, fue Alejandro Serrano Aguilar quien recomendó a su mamá que venda comida porque en el estadio no habían bares; y allí empezó. “Ahora mis dos hermanas son las que se quedan a cargo”, añadió Chulla.


En un reportaje efectuado por Diario EL TELÉGRAFO en mayo del 2015, “Mamá Suca” comentó que en el principio vendía papas con cuero, caldo de patas y fritada, pero que en un partido contra Barcelona no tenía qué vender y le tocó cortar en  “pedacitos, hacer un refrito y saqué a la venta un sequito de chivo”.
Fue empleada municipal y su sueldo de guardiana del estadio lo percibía de esta entidad pública. “Siempre fueron puntuales en el pago”, dijo su hija.


En los primeros años de su función como guardiana vivían debajo de palco donde es la sala de prensa, pero luego fueron trasladados a general. Allí hasta el último partido que jugó como local el Deportivo Cuenca ella se encargó de preparar las más de seis gigantes ollas de arroz para los seis bares -tres en general y tres en tribuna- que tiene en el estadio.


‘Mamá Suca’ será recordada por todos y en la mente no faltará la frase ‘Suquita, un mixto’. (D)


Arriba: Blanca Castillo en el estadio local.
Abajo: Junto Rafael Peñaherrera, gerente de la AFA.

Christian Pantosín
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