La primera final se pinta de rojo en la Superliga

Farissa Córdoba puñetea un balón tras el ataque de Madelin Riera.
FOTO: EFE

La alegría después del triunfo de Deportivo Cuenca sobre Ñañas 2-1, en la primera final del balompié femenino, augura para que el próximo sábado exista un estadio lleno en la definición que entrega el título.

El plan que dispuso la entrenadora Wendy Villón salió a la perfección. En la primera parte, Deportivo Cuenca mostró de lo que podía ser capaz y en la segunda marcó los goles con los que derrotó 2-1 a Ñañas. Todo se definirá en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, el próximo sábado, en primera instancia a las 19:00.

La felicidad después del cotejo fue notorio. Gianina Latanzzio y Madelin Riera, las autoras de los goles rojos, abrazaban a sus compañeras. Y no era para menos. La victoria conseguida como visitante las pone cerca del objetivo: ser las primeras campeonas de la Superliga Femenina.

Al otro lado, el desconsuelo por parte de las jugadoras capitalinas se notó. Fernanda Vásconez, capitana y dueña del equipo quien no actuó por encontrarse expulsada, buscaba levantar el ánimo de sus jugadoras.

En una entrevista en la que se le preguntó sobre el tiro penal que terminó en gol de Riera, Vásconez se mostró inconforme porque alegaba que el reglamento invalidaba el tanto, ya que la misma delantera que ejecutó el tiro, tras la atajada de la portera, volvió a rematar y anotó; incluso, este martes pedirá un reclamo en la Federación Ecuatoriana de Fútbol porque considera que esta jugada es nula.

A pocos metros se produjo una gresca entre las jugadoras de Ñañas y Deportivo Cuenca, que no pasó a mayores, pero que terminó con dos jugadoras expulsadas: Farissa Córdoba, la guardameta panameña que ataja en el equipo capitalino y Erika Vásquez, jugadora roja.

Mientras las futbolistas cuencanas -que ayer vistieron de blanco- se acercaron a la barra del equipo para agradecer el apoyo, los pocos hinchas de Ñañas mostraron una conducta que llamó la atención a la entrenadora Villón: “A nosotras nadie nos ha regalado nada. La barra contraria nos tildó de delincuentes. Realmente no sé porque. Nosotras somos trabajadoras del fútbol femenino”, explicó la técnica.

Para ella, esto es negativo para el crecimiento del fútbol femenino. “Debemos culturizarnos y ser un poco más solidarios. Todos queremos que el fútbol femenino crezca”.

Villón fue crítica con la expulsión de Vásquez. “Los videos muestran que ella es la agredida y la expulsan. Eso nos perjudica, pero ya está. Siempre pasa hasta en las mejores familias”, añadió la guayaquileña.

Antes de abandonar las instalaciones de la Casa de la Selección, Villón instó para que la hinchada se dé cita el próximo sábado a la final de vuelta en el estadio Alejandro Serrano Aguilar.

“Debemos llenar el estadio. Todas las localidades tienen que estar repletas de hinchas del Deportivo Cuenca. Estamos a un paso de hacer historia y pensamos que con el apoyo de la gente lo vamos a conseguir”, expresó.

El coordinador del equipo, Juan Manuel Durán, confirmó que enviaron una solicitud a la Federación Ecuatoriana de Fútbol para que el encuentro de revancha entre Deportivo Cuenca y Ñañas se dispute el sábado 28 de septiembre a las 19:00.

“Esperamos la confirmación nada más y sé que la hinchada nos apoyará”, agregó el dirigente, quien aún no dio a conocer el precio de las entradas. (D)

Christian Pantosín
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La primera final se pinta de rojo en la Superliga

Farissa Córdoba puñetea un balón tras el ataque de Madelin Riera.
FOTO: EFE

La alegría después del triunfo de Deportivo Cuenca sobre Ñañas 2-1, en la primera final del balompié femenino, augura para que el próximo sábado exista un estadio lleno en la definición que entrega el título.

El plan que dispuso la entrenadora Wendy Villón salió a la perfección. En la primera parte, Deportivo Cuenca mostró de lo que podía ser capaz y en la segunda marcó los goles con los que derrotó 2-1 a Ñañas. Todo se definirá en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, el próximo sábado, en primera instancia a las 19:00.

La felicidad después del cotejo fue notorio. Gianina Latanzzio y Madelin Riera, las autoras de los goles rojos, abrazaban a sus compañeras. Y no era para menos. La victoria conseguida como visitante las pone cerca del objetivo: ser las primeras campeonas de la Superliga Femenina.

Al otro lado, el desconsuelo por parte de las jugadoras capitalinas se notó. Fernanda Vásconez, capitana y dueña del equipo quien no actuó por encontrarse expulsada, buscaba levantar el ánimo de sus jugadoras.

En una entrevista en la que se le preguntó sobre el tiro penal que terminó en gol de Riera, Vásconez se mostró inconforme porque alegaba que el reglamento invalidaba el tanto, ya que la misma delantera que ejecutó el tiro, tras la atajada de la portera, volvió a rematar y anotó; incluso, este martes pedirá un reclamo en la Federación Ecuatoriana de Fútbol porque considera que esta jugada es nula.

A pocos metros se produjo una gresca entre las jugadoras de Ñañas y Deportivo Cuenca, que no pasó a mayores, pero que terminó con dos jugadoras expulsadas: Farissa Córdoba, la guardameta panameña que ataja en el equipo capitalino y Erika Vásquez, jugadora roja.

Mientras las futbolistas cuencanas -que ayer vistieron de blanco- se acercaron a la barra del equipo para agradecer el apoyo, los pocos hinchas de Ñañas mostraron una conducta que llamó la atención a la entrenadora Villón: “A nosotras nadie nos ha regalado nada. La barra contraria nos tildó de delincuentes. Realmente no sé porque. Nosotras somos trabajadoras del fútbol femenino”, explicó la técnica.

Para ella, esto es negativo para el crecimiento del fútbol femenino. “Debemos culturizarnos y ser un poco más solidarios. Todos queremos que el fútbol femenino crezca”.

Villón fue crítica con la expulsión de Vásquez. “Los videos muestran que ella es la agredida y la expulsan. Eso nos perjudica, pero ya está. Siempre pasa hasta en las mejores familias”, añadió la guayaquileña.

Antes de abandonar las instalaciones de la Casa de la Selección, Villón instó para que la hinchada se dé cita el próximo sábado a la final de vuelta en el estadio Alejandro Serrano Aguilar.

“Debemos llenar el estadio. Todas las localidades tienen que estar repletas de hinchas del Deportivo Cuenca. Estamos a un paso de hacer historia y pensamos que con el apoyo de la gente lo vamos a conseguir”, expresó.

El coordinador del equipo, Juan Manuel Durán, confirmó que enviaron una solicitud a la Federación Ecuatoriana de Fútbol para que el encuentro de revancha entre Deportivo Cuenca y Ñañas se dispute el sábado 28 de septiembre a las 19:00.

“Esperamos la confirmación nada más y sé que la hinchada nos apoyará”, agregó el dirigente, quien aún no dio a conocer el precio de las entradas. (D)

Christian Pantosín
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