El rugby busca un espacio en la ciudad

Desde hace nueve años se disputa un certamen que reúne a varios equipos del país. La Copa Don Bosco es reconocida a nivel nacional ya que los mejores rugbiers juegan en la cancha del Valeriano Gavinelli.

La fría noche cuencana es común en los entrenamientos de Carneros Rugby. Desde hace ocho años la cancha del Valeriano Gavinelli es el reducto de este equipo que, en esta temporada, buscará defender la corona en la Copa Don Bosco. Los salesianos son campeones en ambas divisiones: masculina y femenina.

Sí, femenina. Y es que así nació UPS Carneras, el elenco que hoy disputa la Superliga Femenina de Fútbol. Carneras existe porque Carneros se inició en el deporte, no en el fútbol sino en rugby “el deporte de caballeros” como lo denominan en Europa.

Héctor Parra es en este año el técnico de Carneras, conjunto que tiene en sus filas a las mejores jugadoras de Cuenca.

“Nos preparamos bastante fuerte desde el inicio de año. La motivación es alta ya que no hemos perdido un partido desde la temporada anterior y llegamos bien”, señaló.

El aspecto técnico y físico no se descuida. Los pases, el juego diagonal y lateral se intensifica. El trabajo en equipo es una constante en esta disciplina, en el que la individualidad es puesta al servicio de lo colectivo.

En total 22 deportistas, en la mayoría jóvenes estudiantes y algunos profesionales, componen el equipo masculino; en el femenino están 13.

“Y vamos creciendo. En la ciudad sobre todo falta educarnos en el rugby. La gente desde afuera ve que existen golpes y mucho roce. Sí, es verdad como toda disciplina. Pero el rugby es mucho más que eso. La estrategia y la planificación van de la mano. Hay que darle mayor difusión”, dijo Parra quien reafirma que la aceptación, sobre todo en las madres de familia, es bastante complicada.

“En cuanto miran el físico de una atleta de alto rendimiento desisten de la idea de jugar este deporte”, apuntó Parra.

En varones se da un asunto casi similar, aunque acá la estatura es el pretexto, según el técnico. “En cuanto ven un chico con una altura superior a la del aspirante se echan para atrás y eso son prejuicios que no tienen nada que ver con el rugby”, añadió.

Para él lo idóneo es que ellos se acerquen a los lugares de entrenamiento y que se “empapen” un poco más de esta actividad.

“Lo más importante del rugby es que mejoran en gran medida los valores del deportista. El fin ideal es hacer de ellos personas exitosas en sus conceptos. El resultado claro que es significativo, pero a diferencia, esto se ubica detrás de lo que realmente importa: el valor”, apuntó.

Otra de las características que tiene el rugby es la solidaridad y el compañerismo que se observa, incluso en los rivales. “En los mundiales se observa como un técnico del equipo contrario anima a su rival. En otros deportes esto es muy mal visto”, mencionó Parra.

Los directores técnicos, los árbitros y los jugadores, así como el reglamento, la estrategia, los entrenamientos y el partido gira en torno al cuidado y respeto al jugador.

Édisson Méndez, exseleccionado del Ecuador de rugby, comenta que en este deporte la discusión con el árbitro no está permitido.
“Lo que dice el árbitro se respeta y no se discute. Su autoridad es ‘casi sagrada’ en un partido”, afirmó el exrugbier.

Así también, por norma, después del cotejo, los jugadores de los equipos contrarios se reúnen a compartir una bebida. “A esto se le llama el tercer tiempo”, concluyó.

Carneros, Águilas, Leones y Gladiadores son los equipos que practican este deporte en la ciudad y estarán presentes en la Copa Don Bosco que iniciará el próximo 29 de febrero. (D)

Christian Pantosín
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El rugby busca un espacio en la ciudad

Desde hace nueve años se disputa un certamen que reúne a varios equipos del país. La Copa Don Bosco es reconocida a nivel nacional ya que los mejores rugbiers juegan en la cancha del Valeriano Gavinelli.

La fría noche cuencana es común en los entrenamientos de Carneros Rugby. Desde hace ocho años la cancha del Valeriano Gavinelli es el reducto de este equipo que, en esta temporada, buscará defender la corona en la Copa Don Bosco. Los salesianos son campeones en ambas divisiones: masculina y femenina.

Sí, femenina. Y es que así nació UPS Carneras, el elenco que hoy disputa la Superliga Femenina de Fútbol. Carneras existe porque Carneros se inició en el deporte, no en el fútbol sino en rugby “el deporte de caballeros” como lo denominan en Europa.

Héctor Parra es en este año el técnico de Carneras, conjunto que tiene en sus filas a las mejores jugadoras de Cuenca.

“Nos preparamos bastante fuerte desde el inicio de año. La motivación es alta ya que no hemos perdido un partido desde la temporada anterior y llegamos bien”, señaló.

El aspecto técnico y físico no se descuida. Los pases, el juego diagonal y lateral se intensifica. El trabajo en equipo es una constante en esta disciplina, en el que la individualidad es puesta al servicio de lo colectivo.

En total 22 deportistas, en la mayoría jóvenes estudiantes y algunos profesionales, componen el equipo masculino; en el femenino están 13.

“Y vamos creciendo. En la ciudad sobre todo falta educarnos en el rugby. La gente desde afuera ve que existen golpes y mucho roce. Sí, es verdad como toda disciplina. Pero el rugby es mucho más que eso. La estrategia y la planificación van de la mano. Hay que darle mayor difusión”, dijo Parra quien reafirma que la aceptación, sobre todo en las madres de familia, es bastante complicada.

“En cuanto miran el físico de una atleta de alto rendimiento desisten de la idea de jugar este deporte”, apuntó Parra.

En varones se da un asunto casi similar, aunque acá la estatura es el pretexto, según el técnico. “En cuanto ven un chico con una altura superior a la del aspirante se echan para atrás y eso son prejuicios que no tienen nada que ver con el rugby”, añadió.

Para él lo idóneo es que ellos se acerquen a los lugares de entrenamiento y que se “empapen” un poco más de esta actividad.

“Lo más importante del rugby es que mejoran en gran medida los valores del deportista. El fin ideal es hacer de ellos personas exitosas en sus conceptos. El resultado claro que es significativo, pero a diferencia, esto se ubica detrás de lo que realmente importa: el valor”, apuntó.

Otra de las características que tiene el rugby es la solidaridad y el compañerismo que se observa, incluso en los rivales. “En los mundiales se observa como un técnico del equipo contrario anima a su rival. En otros deportes esto es muy mal visto”, mencionó Parra.

Los directores técnicos, los árbitros y los jugadores, así como el reglamento, la estrategia, los entrenamientos y el partido gira en torno al cuidado y respeto al jugador.

Édisson Méndez, exseleccionado del Ecuador de rugby, comenta que en este deporte la discusión con el árbitro no está permitido.
“Lo que dice el árbitro se respeta y no se discute. Su autoridad es ‘casi sagrada’ en un partido”, afirmó el exrugbier.

Así también, por norma, después del cotejo, los jugadores de los equipos contrarios se reúnen a compartir una bebida. “A esto se le llama el tercer tiempo”, concluyó.

Carneros, Águilas, Leones y Gladiadores son los equipos que practican este deporte en la ciudad y estarán presentes en la Copa Don Bosco que iniciará el próximo 29 de febrero. (D)

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