El índor se juega mejor después de los 40 años

Los torneos master son la sensación en los diferentes sectores en donde se pateé la pelota chica. Los amigos de los años 80 y 90 se siguen reuniendo para disfrutar de su ‘vicio’, que ahora se torna familiar.

Las ganas de jugar índor se mantienen intactas después de los 40 años. Varios indoristas que brillaron años atrás en el Mundialito de los Pobres y en diferentes certámenes de la ciudad se resisten a “colgar sus quesos”, todo por seguir vigentes.

´Los quesos’ -nombre que le dan a los zapatos blancos de lona con los que juegan en cemento- no descansan. A muchos les dura máximo dos torneos y los cambian, lo que no cambia es su pasión por el índor.

William Morocho, organizador de estos torneos, manifiesta que la categoría máster se abrió para dar continuidad a todos los indoristas que, por su edad, no juegan la categoría libre.

“Hay que ser honestos. Una persona de 40 años no puede competir en el aspecto de resistencia con un chico de 19 años. Para eso está la máster”, empezó el organizador.

Xavier y Fraddy Tamariz, Jorge ‘Chueco’ Correa, Wilson Camacho, Henry ‘Soldado’ García, Walter ‘Huarmi’ Llivicura, Ramiro ‘Negro’ Lema, los ‘Petizos’ Pablo y Édisson Moscoso fueron referentes de este deporte en la década de los 90 y ahora despliegan su clase en esta categoría.

“El índor se juega mejor a partir de los 40 años. La responsabilidad de los equipos, de los dirigentes y el respeto hacia la organización son diferentes a la de un equipo de la libre”, anotó Morocho.

Para él, el nivel es similar a la de la libre, incluso la experiencia pesa en el momento pero “el físico termina decidiendo”. El mentalizador de la Copa El Paraíso afirma que la clase de varias figuras sigue igual o mejor que en su etapa de “jugadores libres”.

Otra de las diferencias son los premios económicos que se entregan a los ganadores de la máster. “Por torneo hay mas o menos 25 equipos en esta categoría. Allí viene el desnivel con la libre, ya que se puede obtener hasta 50 equipos o más en esta división y el premio (que sale de las inscripciones) es superior”, anotó Morocho.

Así, el premio económico promedio que entrega la organización, en diferentes certámenes, es de 1.000 a 1.500 dólares.

“Conocemos las cantidades porque los organizadores siempre nos conversamos de estos pormenores”, acotó.

Dentro de los campeonatos reconocidos en la ciudad y que tienen una constante participación de los “cuarenteros” son: Copa El Paraíso, el certamen del club Juventud Unida en la ciudadela Tomebamba, la Copa Canario, en el sector el Despacho, Castilla Cruz, Santa Ana, la Supercopa y Manizales.

Xavier ‘Gato’ Tamariz es uno de lo asiduos participantes de estos torneos. Varias veces jugador en el Mundialito de los Pobres y con un pasado en el Deportivo Cuenca el ‘Tama’ comenta que el estar en actividad deportiva lo “mantiene vivo”. “El índor como el fútbol son mi pasión. Mientras tenga salud seguiré jugando”, señaló el delantero que además juega en la categoría libre.

El ‘Soldado’ García es otro de los buenos jugadores. “A mi no me gusta perder y eso lo hago sentir en la cancha. A los torneos siempre vamos con la familia. Es un tiempo único ya que mis hijos también son futbolistas”, añadió.

El jugador de índor más representativo en Cuenca es Ramiro Lema. Aún es buscado para reforzar equipos en la libre, pero también incursiona en la máster. “Es un deporte que me ha dado tanto y sigo jugando. Es una buena oportunidad de seguir compartiendo con mis amigos”, dijo el ´Negro’.

En poco tiempo Paulo Falcones, Victor Erazo, Jorge ‘Camión’ Correa, entre otros, se unirán a esta lista de indoristas. (D)

Christian Pantosín
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El índor se juega mejor después de los 40 años

Los torneos master son la sensación en los diferentes sectores en donde se pateé la pelota chica. Los amigos de los años 80 y 90 se siguen reuniendo para disfrutar de su ‘vicio’, que ahora se torna familiar.

Las ganas de jugar índor se mantienen intactas después de los 40 años. Varios indoristas que brillaron años atrás en el Mundialito de los Pobres y en diferentes certámenes de la ciudad se resisten a “colgar sus quesos”, todo por seguir vigentes.

´Los quesos’ -nombre que le dan a los zapatos blancos de lona con los que juegan en cemento- no descansan. A muchos les dura máximo dos torneos y los cambian, lo que no cambia es su pasión por el índor.

William Morocho, organizador de estos torneos, manifiesta que la categoría máster se abrió para dar continuidad a todos los indoristas que, por su edad, no juegan la categoría libre.

“Hay que ser honestos. Una persona de 40 años no puede competir en el aspecto de resistencia con un chico de 19 años. Para eso está la máster”, empezó el organizador.

Xavier y Fraddy Tamariz, Jorge ‘Chueco’ Correa, Wilson Camacho, Henry ‘Soldado’ García, Walter ‘Huarmi’ Llivicura, Ramiro ‘Negro’ Lema, los ‘Petizos’ Pablo y Édisson Moscoso fueron referentes de este deporte en la década de los 90 y ahora despliegan su clase en esta categoría.

“El índor se juega mejor a partir de los 40 años. La responsabilidad de los equipos, de los dirigentes y el respeto hacia la organización son diferentes a la de un equipo de la libre”, anotó Morocho.

Para él, el nivel es similar a la de la libre, incluso la experiencia pesa en el momento pero “el físico termina decidiendo”. El mentalizador de la Copa El Paraíso afirma que la clase de varias figuras sigue igual o mejor que en su etapa de “jugadores libres”.

Otra de las diferencias son los premios económicos que se entregan a los ganadores de la máster. “Por torneo hay mas o menos 25 equipos en esta categoría. Allí viene el desnivel con la libre, ya que se puede obtener hasta 50 equipos o más en esta división y el premio (que sale de las inscripciones) es superior”, anotó Morocho.

Así, el premio económico promedio que entrega la organización, en diferentes certámenes, es de 1.000 a 1.500 dólares.

“Conocemos las cantidades porque los organizadores siempre nos conversamos de estos pormenores”, acotó.

Dentro de los campeonatos reconocidos en la ciudad y que tienen una constante participación de los “cuarenteros” son: Copa El Paraíso, el certamen del club Juventud Unida en la ciudadela Tomebamba, la Copa Canario, en el sector el Despacho, Castilla Cruz, Santa Ana, la Supercopa y Manizales.

Xavier ‘Gato’ Tamariz es uno de lo asiduos participantes de estos torneos. Varias veces jugador en el Mundialito de los Pobres y con un pasado en el Deportivo Cuenca el ‘Tama’ comenta que el estar en actividad deportiva lo “mantiene vivo”. “El índor como el fútbol son mi pasión. Mientras tenga salud seguiré jugando”, señaló el delantero que además juega en la categoría libre.

El ‘Soldado’ García es otro de los buenos jugadores. “A mi no me gusta perder y eso lo hago sentir en la cancha. A los torneos siempre vamos con la familia. Es un tiempo único ya que mis hijos también son futbolistas”, añadió.

El jugador de índor más representativo en Cuenca es Ramiro Lema. Aún es buscado para reforzar equipos en la libre, pero también incursiona en la máster. “Es un deporte que me ha dado tanto y sigo jugando. Es una buena oportunidad de seguir compartiendo con mis amigos”, dijo el ´Negro’.

En poco tiempo Paulo Falcones, Victor Erazo, Jorge ‘Camión’ Correa, entre otros, se unirán a esta lista de indoristas. (D)

Christian Pantosín
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