El buen ciudadano

Quienes habitamos en la ciudad, por lo general somos exigentes en demandar calidad en los diferentes servicios públicos y privados, poniendo como contraparte el pago de tasas. Alguna vez nos hemos preguntado ¿si somos o no buenos ciudadanos?, ¿si cumplimos o no con nuestras responsabilidades como componentes de un colectivo social?. La respuesta enmarcada en la verdad, posiblemente en la mayoría de los casos será negativa. Esto nos obliga a reformularnos y reconstruirnos frente a nuestra relación con los entornos.


Mediante este artículo de opinión pretendo formular ciertas pautas que nos permita mejorar la calidad y condición de ciudadanos, considerando que el primer paso es la autoevaluación y la voluntad de ser mejores. Cada día debemos esforzarnos en conseguir una mejor sociedad y un mundo mejor, objetivo que  solo  lo lograremos si todos nos comprometemos en aportar un granito de arena, no importa lo pequeño que sea y desde donde lo realicemos.


Si solo cumpliéramos con la responsabilidad de cuidar el medio ambiente, respetáramos las creencias, los derechos humanos, protegiéramos a los animales, rechazáramos la violencia, cultiváramos los valores cívicos cumpliéramos con nuestras obligaciones, levantáramos la voz para exigir, participáramos en el desarrollo de nuestra comunidad y valoráramos a los demás, de seguro que viviríamos de manera diferente.


En Cuenca nos hace falta recuperar el barrio y la vecindad, a fin de encontrar la cohesión que nos permita accionar en comunidad. Vamos a ser buenos ciudadanos cuando nos despojemos del individualismo, de la intolerancia y de las fobias que nos aniquila como seres humanos. La responsabilidad es fundamental para alcanzar la nueva ciudadanía, como el consumir menos energía en casa o en el auto, generar menos cantidad de basura. Debemos cultivar los valores humanos y cívicos, como el respeto, la tolerancia y el apego a la ley.


Debemos optar por el respeto a las diferentes creencias religiosas o espirituales y el derecho de quienes no creen en nada. Debemos trabajar por una cultura de paz, armonía y respeto; cooperar en vez de competir destructivamente y buscar el bien común en lugar del bien individual. Vivir en armonía con la naturaleza humana, física, animal y espiritual es vital, dile no a la violencia en todas sus manifestaciones. ¿Por qué ser buen ciudadano? Con buenos ciudadanos se construye una sociedad más equitativa y sostenible para vivir en paz y armonía. (O)

El buen ciudadano

Quienes habitamos en la ciudad, por lo general somos exigentes en demandar calidad en los diferentes servicios públicos y privados, poniendo como contraparte el pago de tasas. Alguna vez nos hemos preguntado ¿si somos o no buenos ciudadanos?, ¿si cumplimos o no con nuestras responsabilidades como componentes de un colectivo social?. La respuesta enmarcada en la verdad, posiblemente en la mayoría de los casos será negativa. Esto nos obliga a reformularnos y reconstruirnos frente a nuestra relación con los entornos.


Mediante este artículo de opinión pretendo formular ciertas pautas que nos permita mejorar la calidad y condición de ciudadanos, considerando que el primer paso es la autoevaluación y la voluntad de ser mejores. Cada día debemos esforzarnos en conseguir una mejor sociedad y un mundo mejor, objetivo que  solo  lo lograremos si todos nos comprometemos en aportar un granito de arena, no importa lo pequeño que sea y desde donde lo realicemos.


Si solo cumpliéramos con la responsabilidad de cuidar el medio ambiente, respetáramos las creencias, los derechos humanos, protegiéramos a los animales, rechazáramos la violencia, cultiváramos los valores cívicos cumpliéramos con nuestras obligaciones, levantáramos la voz para exigir, participáramos en el desarrollo de nuestra comunidad y valoráramos a los demás, de seguro que viviríamos de manera diferente.


En Cuenca nos hace falta recuperar el barrio y la vecindad, a fin de encontrar la cohesión que nos permita accionar en comunidad. Vamos a ser buenos ciudadanos cuando nos despojemos del individualismo, de la intolerancia y de las fobias que nos aniquila como seres humanos. La responsabilidad es fundamental para alcanzar la nueva ciudadanía, como el consumir menos energía en casa o en el auto, generar menos cantidad de basura. Debemos cultivar los valores humanos y cívicos, como el respeto, la tolerancia y el apego a la ley.


Debemos optar por el respeto a las diferentes creencias religiosas o espirituales y el derecho de quienes no creen en nada. Debemos trabajar por una cultura de paz, armonía y respeto; cooperar en vez de competir destructivamente y buscar el bien común en lugar del bien individual. Vivir en armonía con la naturaleza humana, física, animal y espiritual es vital, dile no a la violencia en todas sus manifestaciones. ¿Por qué ser buen ciudadano? Con buenos ciudadanos se construye una sociedad más equitativa y sostenible para vivir en paz y armonía. (O)