El campeón de Azuay se forja desde su casa club

El equipo de fútbol más antiguo del Azuay, ahora llamado Deportivo Gloria, empezó a escribir una nueva historia hace tres años. Jorge Reyes decidió refundar el club y hoy su sueño más grande es llegar al profesionalismo. Tiene una casa donde 19 jugadores conviven, estudian y se concentran. 

Eran las 11:15 cuando terminó la práctica del Deportivo Gloria en la cancha del cuartel Calderón. A más del exigente trabajo físico que cumplieron, el sol incandescente hizo que  los jugadores terminen totalmente agotados.


Eso obligó a que 14 de los 27 jugadores que tiene el primer plantel del equipo ganador del Campeonato Provincial de Segunda Categoría del Azuay, se dirijan de inmediato a lo que ellos llaman su casa club, en busca de alimentos e hidratación.


El espacio está ubicado en la Avenida de las Américas y Calle Del Tejar; es el lugar donde pasan la mayor parte de su tiempo, pues luego de trabajar llegan a comer, descansar e incluso a estudiar.  


Concentrados
Son una familia. Los mayores cuidan de los más chicos y viceversa. Todos son dueños de todo lo que está ahí, comparten habitaciones y en  el comedor hay una mesa larga para servirse los alimentos y una hora indicada.


No es un cuartel, pero los jugadores lo asimilan como tal. Al término de las escaleras están dos listas con los nombres de los responsables de la limpieza. En la cocina no se involucran de lleno, pero si echan mano en determinadas ocasiones.


Para la alimentación está  Hugo Angulo, el cocinero del equipo desde hace ya dos años. Él es el encargado de hacer el desayuno, el almuerzo y la merienda. Pasa todo el día en la casa club y a veces se queda a dormir ahí.


Ayer, mientras llegaban los jugadores del entrenamiento, la cocina estuvo a toda potencia, pues ya era el momento del almuerzo y los comensales no se hacen esperar.


“¡Angulo, llegamos y estamos muertos del hambre!”, exclamó uno de los jugadores al subir las gradas y ver que estaba siendo entrevistado.
Después arribó el jugador argentino Gonzalo Turi, el más nuevo del grupo. Llegó para esta temporada, pero ya conoce todo y a todos. Él cuenta que en su tierra natal ya vivió algo similar, ahí estuvo en las inferiores de Banfield.


“Me está volviendo a pasar esto, pero me siento muy cómodo, así se empiezan a forjar los clubes que sueñan en cosas grandes y Gloria está cumpliendo con lo que manda un proyecto verdadero”, expresó el volante de creación, mientras caminaba por toda la residencia explicando las condiciones y comodidades que tienen.


La casa club consta de seis habitaciones, cada una tiene dos literas para cuatro personas. En total viven 19 jugadores, cinco son de las categorías inferiores. También hay una sala, con sillas y un comedor largo con una mesa extensa, que es utilizada para servirse los alimentos y para realizar las tareas escolares, porque la mayoría de los miembros del equipo estudia a distancia.


Angulo cuenta que al menos dos veces a la semana llega el cuerpo técnico a la casa club, con el fin de conocer la vida diaria de los jugadores, pero sobre todo para ver videos de los partidos de fútbol de ellos y de los próximos rivales con los que disputan el Zonal de Ascenso que otorga dos cupos para la Serie B.  (D)  


Los jugadores del Deportivo Gloria conviven en los diferentes espacios de la casa club a la que han convertido en su hogar.
 Diego Cáceres EL TIEMPO

Milton.Rocano
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El campeón de Azuay se forja desde su casa club

El equipo de fútbol más antiguo del Azuay, ahora llamado Deportivo Gloria, empezó a escribir una nueva historia hace tres años. Jorge Reyes decidió refundar el club y hoy su sueño más grande es llegar al profesionalismo. Tiene una casa donde 19 jugadores conviven, estudian y se concentran. 

Eran las 11:15 cuando terminó la práctica del Deportivo Gloria en la cancha del cuartel Calderón. A más del exigente trabajo físico que cumplieron, el sol incandescente hizo que  los jugadores terminen totalmente agotados.


Eso obligó a que 14 de los 27 jugadores que tiene el primer plantel del equipo ganador del Campeonato Provincial de Segunda Categoría del Azuay, se dirijan de inmediato a lo que ellos llaman su casa club, en busca de alimentos e hidratación.


El espacio está ubicado en la Avenida de las Américas y Calle Del Tejar; es el lugar donde pasan la mayor parte de su tiempo, pues luego de trabajar llegan a comer, descansar e incluso a estudiar.  


Concentrados
Son una familia. Los mayores cuidan de los más chicos y viceversa. Todos son dueños de todo lo que está ahí, comparten habitaciones y en  el comedor hay una mesa larga para servirse los alimentos y una hora indicada.


No es un cuartel, pero los jugadores lo asimilan como tal. Al término de las escaleras están dos listas con los nombres de los responsables de la limpieza. En la cocina no se involucran de lleno, pero si echan mano en determinadas ocasiones.


Para la alimentación está  Hugo Angulo, el cocinero del equipo desde hace ya dos años. Él es el encargado de hacer el desayuno, el almuerzo y la merienda. Pasa todo el día en la casa club y a veces se queda a dormir ahí.


Ayer, mientras llegaban los jugadores del entrenamiento, la cocina estuvo a toda potencia, pues ya era el momento del almuerzo y los comensales no se hacen esperar.


“¡Angulo, llegamos y estamos muertos del hambre!”, exclamó uno de los jugadores al subir las gradas y ver que estaba siendo entrevistado.
Después arribó el jugador argentino Gonzalo Turi, el más nuevo del grupo. Llegó para esta temporada, pero ya conoce todo y a todos. Él cuenta que en su tierra natal ya vivió algo similar, ahí estuvo en las inferiores de Banfield.


“Me está volviendo a pasar esto, pero me siento muy cómodo, así se empiezan a forjar los clubes que sueñan en cosas grandes y Gloria está cumpliendo con lo que manda un proyecto verdadero”, expresó el volante de creación, mientras caminaba por toda la residencia explicando las condiciones y comodidades que tienen.


La casa club consta de seis habitaciones, cada una tiene dos literas para cuatro personas. En total viven 19 jugadores, cinco son de las categorías inferiores. También hay una sala, con sillas y un comedor largo con una mesa extensa, que es utilizada para servirse los alimentos y para realizar las tareas escolares, porque la mayoría de los miembros del equipo estudia a distancia.


Angulo cuenta que al menos dos veces a la semana llega el cuerpo técnico a la casa club, con el fin de conocer la vida diaria de los jugadores, pero sobre todo para ver videos de los partidos de fútbol de ellos y de los próximos rivales con los que disputan el Zonal de Ascenso que otorga dos cupos para la Serie B.  (D)  


Los jugadores del Deportivo Gloria conviven en los diferentes espacios de la casa club a la que han convertido en su hogar.
 Diego Cáceres EL TIEMPO

Milton.Rocano
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