Las ‘basqueteras’ que dan vida al coliseo

Aquí la edad no importa. Las generaciones se han sucedido una tras otra, pero el sentir sigue intacto. El amor por el baloncesto se renueva cada mañana en el coliseo Jefferson Pérez, donde las ‘basqueteras’ tienen una cita, de lunes a viernes, desde hace 30 años.
Instante cuando las ‘basqueteras’ inician su partido de baloncesto en el coliseo Jefferson Pérez. Christian Pantosín | El Tiempo

Profesionales en diferentes campos, amas de casa y estudiantes (en algunos casos), conforman este grupo que ha sufrido deserciones y regresos, pero que sigue de pie, demostrando que la pasión por este deporte es solamente un pretexto más para permanecer unidas.


El beso en la mejilla no puede faltar cuando llegan a su ‘segunda casa’. Muchas de ellas se levantan muy temprano para, primero, cumplir con su rol de ama de casa y luego dar rienda suelta a su 'vicio'.
Entre sonrisas y una que otra broma, sacan sus chalecos de los bolsos… y a jugar.


El armaje de los equipos es sencillo, pero hay que cuidar que sea parejo. Luego de elegir a quienes jugarán y a quienes descansarán, para entrar en cualquier momento del partido, empieza el baloncesto. Así ha sido durante más de tres décadas.

Inicio
Del grupo de amigas que empezó este ritual, solo permanece Ruth Alvarado, quien, a sus 64 años, aún mantiene el pulso firme y el pase perfecto en el baloncesto. Sus ojos se encienden cuando recuerda por qué lo hicieron. “Comenzamos en el interjorgas y, desde allí, salimos varias y nos pusimos a jugar en el coliseo. Hemos sido testigas de cómo ha cambiado y, aunque a veces nos han querido mandar, creo que lo piensan bien y seguimos acá”, comentó.
Ella junto a Eulalia González, Clara Abad, ‘Suca’ Espinoza, ‘Negrita’ Merchán, ‘Fara’ León, entre otras, iniciaron esta actividad.
“Acá hemos visto crecer a nuestros hijos, a nuestros nietos. Yo mismo tengo un nieto de 25 años al que le traía de pequeño. Ellos nos hacían la barra”, agregó.


Varias eran seleccionadas del Azuay y del Ecuador. “A veces cogemos una cancha aparte, pero siempre dentro del Complejo Deportivo Bolivariano. En mi caso personal, regresé a jugar por prescripción médica. Recuerdo que el doctor me sugirió que haga lo que más me gusta y aquí estoy”, comentó.
Otra de las que lleva bastante tiempo en este ‘equipo’ es Lorena Estrella, quien juega desde hace 15 años. “El único receso que hacemos es en agosto. Allí descansamos y recobramos fuerza para retornar con más ánimo. En total, somos 17 personas que constantemente venimos a jugar”, explicó la deportista, quien en ocasiones participa con su hija, que, de a poco, se va insertando en el grupo de ‘basqueteras’.

Jóvenes
Karoline Varela es una de las más jóvenes del grupo, ya que llegó hace tres años.
“En realidad, son dos jugando, porque me tuve que retirar, ya que me rompí el pie y me retiré para hacer terapia. Yo soy de la cuarta generación de ‘basqueteras’, y me siento muy a gusto”, indicó.
“Yo llegué al grupo cuando Lorena Plasencia me invitó. Ahora, incluso, estoy en el grupo de whatsApp que se llama ‘las basqueteras’, desde donde coordinamos todo”, dijo la docente de la Universidad de Cuenca.


Magaly Reinoso es ingeniera comercial y tiene un negocio propio. Ella arribó hace 10 años al grupo y es una apasionada del baloncesto. “Siempre vengo sola, pero acá encuentro a mis amistades. Lo importante para nosotras es la salud. Nuestro cuerpo se beneficia y lo vemos reflejado en el ánimo que tenemos. La actitud cambia y el estado físico mejora”, destacó.
Adriana Arteaga, Isabel López, Lorena Estrella, Lorena Bohorque, Silvia Arichábala, Silvia Cordero, Margarita Cárdenas, Toya Íñiguez y Malena Carrasco fueron las que asistieron a la convocatoria del pasado martes.

Seleccionada
Precisamente, Margarita Cárdenas es una de las que mayores pergaminos tiene en el ámbito nacional. Ella, en 1985, fue seleccionada del Ecuador en los Juegos Bolivarianos que se desarrollaron en Cuenca y ganó la medalla de oro. “Este grupo es mi mejor terapia a todos los problemas. Ellas son las mejores en todo y me agrada compartir esta misma pasión”, reafirmó Cárdenas.
“Somos una familia, con quienes compartimos penas, alegrías, tristezas. Yo estoy acá desde hace 15 años y siempre con el ánimo en alto”, finalizó Lorena Plasencia. (CPM) (D).

Cuenca. 

Las ‘basqueteras’ que dan vida al coliseo

Instante cuando las ‘basqueteras’ inician su partido de baloncesto en el coliseo Jefferson Pérez. Christian Pantosín | El Tiempo

Profesionales en diferentes campos, amas de casa y estudiantes (en algunos casos), conforman este grupo que ha sufrido deserciones y regresos, pero que sigue de pie, demostrando que la pasión por este deporte es solamente un pretexto más para permanecer unidas.


El beso en la mejilla no puede faltar cuando llegan a su ‘segunda casa’. Muchas de ellas se levantan muy temprano para, primero, cumplir con su rol de ama de casa y luego dar rienda suelta a su 'vicio'.
Entre sonrisas y una que otra broma, sacan sus chalecos de los bolsos… y a jugar.


El armaje de los equipos es sencillo, pero hay que cuidar que sea parejo. Luego de elegir a quienes jugarán y a quienes descansarán, para entrar en cualquier momento del partido, empieza el baloncesto. Así ha sido durante más de tres décadas.

Inicio
Del grupo de amigas que empezó este ritual, solo permanece Ruth Alvarado, quien, a sus 64 años, aún mantiene el pulso firme y el pase perfecto en el baloncesto. Sus ojos se encienden cuando recuerda por qué lo hicieron. “Comenzamos en el interjorgas y, desde allí, salimos varias y nos pusimos a jugar en el coliseo. Hemos sido testigas de cómo ha cambiado y, aunque a veces nos han querido mandar, creo que lo piensan bien y seguimos acá”, comentó.
Ella junto a Eulalia González, Clara Abad, ‘Suca’ Espinoza, ‘Negrita’ Merchán, ‘Fara’ León, entre otras, iniciaron esta actividad.
“Acá hemos visto crecer a nuestros hijos, a nuestros nietos. Yo mismo tengo un nieto de 25 años al que le traía de pequeño. Ellos nos hacían la barra”, agregó.


Varias eran seleccionadas del Azuay y del Ecuador. “A veces cogemos una cancha aparte, pero siempre dentro del Complejo Deportivo Bolivariano. En mi caso personal, regresé a jugar por prescripción médica. Recuerdo que el doctor me sugirió que haga lo que más me gusta y aquí estoy”, comentó.
Otra de las que lleva bastante tiempo en este ‘equipo’ es Lorena Estrella, quien juega desde hace 15 años. “El único receso que hacemos es en agosto. Allí descansamos y recobramos fuerza para retornar con más ánimo. En total, somos 17 personas que constantemente venimos a jugar”, explicó la deportista, quien en ocasiones participa con su hija, que, de a poco, se va insertando en el grupo de ‘basqueteras’.

Jóvenes
Karoline Varela es una de las más jóvenes del grupo, ya que llegó hace tres años.
“En realidad, son dos jugando, porque me tuve que retirar, ya que me rompí el pie y me retiré para hacer terapia. Yo soy de la cuarta generación de ‘basqueteras’, y me siento muy a gusto”, indicó.
“Yo llegué al grupo cuando Lorena Plasencia me invitó. Ahora, incluso, estoy en el grupo de whatsApp que se llama ‘las basqueteras’, desde donde coordinamos todo”, dijo la docente de la Universidad de Cuenca.


Magaly Reinoso es ingeniera comercial y tiene un negocio propio. Ella arribó hace 10 años al grupo y es una apasionada del baloncesto. “Siempre vengo sola, pero acá encuentro a mis amistades. Lo importante para nosotras es la salud. Nuestro cuerpo se beneficia y lo vemos reflejado en el ánimo que tenemos. La actitud cambia y el estado físico mejora”, destacó.
Adriana Arteaga, Isabel López, Lorena Estrella, Lorena Bohorque, Silvia Arichábala, Silvia Cordero, Margarita Cárdenas, Toya Íñiguez y Malena Carrasco fueron las que asistieron a la convocatoria del pasado martes.

Seleccionada
Precisamente, Margarita Cárdenas es una de las que mayores pergaminos tiene en el ámbito nacional. Ella, en 1985, fue seleccionada del Ecuador en los Juegos Bolivarianos que se desarrollaron en Cuenca y ganó la medalla de oro. “Este grupo es mi mejor terapia a todos los problemas. Ellas son las mejores en todo y me agrada compartir esta misma pasión”, reafirmó Cárdenas.
“Somos una familia, con quienes compartimos penas, alegrías, tristezas. Yo estoy acá desde hace 15 años y siempre con el ánimo en alto”, finalizó Lorena Plasencia. (CPM) (D).

Cuenca.