Carlos Simisterra: “Vivo mi mejor momento”

Cuando le preguntan, a Carlos Simisterra cuál ha sido el momento más importante en su carrera deportiva, no duda y responde: “La medalla bolivariana”. El arquero de la selección ecuatoriana de fútbol sala fue el titular en ese logro poco común en un deportista azuayo.
El meta Carlos Simisterra muestra la medalla de plata conseguida en los Juegos Bolivarianos.

La provincia del Azuay se ha caracterizado por contar con medallistas en varia disciplinas: atletismo, triatlón, natación, bicicross, boxeo, entre otras; estas son las que resuenan en la mente de los aficionados del deporte, pero uno que destaque en el fútbol sala es muy raro.


Tal vez por eso, el jueves anterior, en el reconocimiento que hizo el Ministerio del Deporte a los deportistas que intervinieron en los Juegos Bolivarianos, el portero, de origen pauteño, no constaba entre los invitados. Pero sí, el ‘Manotas’ Simisterra, o simplemente ‘Simis’, como lo conocen sus amigos del índor, hizo historia con la Tricolor de futsal y se quedó con la medalla de plata.


Presea que él la considera como “el mayor logro de su carrera deportiva”, tanto que la tiene en un lugar especial. “Esto es el fruto de mucho sacrificio y trabajo. Fueron tantos días de entrenamiento, de estar lejos de mi familia y al verla valió la pena. Por eso creo en que sí se puede soñar, porque sí se hacen realidad”, exclamó el ‘Simis’, en diálogo con Diario EL TIEMPO. La de Colombia, fue la cuarta participación del azuayo en la selección del Ecuador.
A sus 35 años y con mucho ‘hilo en el carrete’, según sus palabras, el portero no deja de pensar en el día en que conocieron que jugarían la final de los Juegos Bolivarianos.


“Estábamos en el hotel y desde allí observamos el partido entre Colombia y Venezuela. A los venezolanos solo les servía la victoria y eran finalistas. La esperanza se desvanecía cuando al cerrar la primera etapa, iban ganando 2-0”, explicó.
El gol del descuento colombiano, en la parte complementaria les devolvió el ánimo. “Pensábamos que Venezuela se iba a encerrar y así fue, el gol del empate no llegaba y nosotros teníamos mucha ansiedad hasta que en los minutos de descuento, el tanto del empate se dio y la alegría nos invadió”, añadió.


Alegría que se tradujo en llanto y algarabía. “Saltamos en el hotel y llorábamos de la emoción de ser finalistas, volaron las almohadas y los colchones. Fue una fiesta”, comentó Simisterra, para quien no hay mayor emoción que cantar el Himno Nacional en las diferentes canchas de Sudamericano. “Es el sueño de niño. Se te eriza la piel al hacerlo”, compartió.


No podía pasar por alto sus atajadas en el Mundialito de los Pobres. “Es lo que me dio a conocer y siempre soy un agradecido, pero la medalla bolivariana es algo que perdurará”.
Proyecto


Dentro de su amor por el deporte, ‘Simis’ está inaugurando su escuela de arqueros en la ciudad. “Es algo que lo veníamos pensando con mi enamorada y finalmente se dio. Desde este lunes, abriremos la escuela de formación y quiero devolver a la vida lo mucho que me ha dado y qué mejor enseñando lo mucho o poco que sé”, explicó.
La ‘escuelita’ funcionará en la cancha del coliseo de CICA, en la ciudadela de Los Ingenieros y en la cancha Colega. “Se llama ‘Manotas Simis’ y empezamos a las 15:00 en CICA. (CPM) (D)

Cuenca.