Trajes para las pasadas que honran al Niño

Según Susana González, en su obra ‘Tradición y cambio en las fiestas religiosas del Azuay’, “el Pase del Niño es un desfile procesional que tiene como centro la imagen del Niño Jesús; en él participan niños de la ciudad y del campo con variados disfraces...”.
Las prendas para las personas, y la imagen, se alquilan o venden

Es por ello que en la ciudad se conservan, hasta la actualidad, talleres artesanales dedicados a confeccionar los trajes que la ciudadanía usa durante las pasadas. 

En la calle Tarqui, entre las calles Larga y Presidente Córdova, se puede encontrar a media docena de artesanas dedicadas a esta tradicional tarea, por ejemplo, a Rosa Orellana, de 73 años, quien, puntada a puntada, borda los detalles en las distintas prendas en su local conocido como La Cisneñita.
Su trabajo es el resultado de más de medio siglo vinculada a la tarea de confeccionar trajes de las culturas nacionales como: mayorales, cholos y cholas, cayambeños, saragureños, otavaleños, cañarejos, negros, y los de carácter religioso como: la Virgen, San José, ángeles, pastores, monaguillos y Reyes Magos.
También se observan trajes típicos de otras geografías como los de mexicanos, españoles, árabes o gitanos.

Detalles
Las prendas de los mayorales son las que mayor dedicación artesanal requieren, en su confección se pueden invertir hasta tres meses, dependiendo los detalles, revela Orellana. El bordado, la colocación de las lentejuelas y los mullos, “con lo que la prenda brilla con luz propia”, es lo más laborioso.
Las figuras en las prendas van desde pavos reales, rosas y otras flores hasta el Escudo Nacional, esto principalmente en el poncho, mientras que el sombrero de paja toquilla va decorado con encaje dorado y tela. Por lo costoso que resulta, se usan telas un poco más económicas para confeccionar el traje, sin embargo, su valor varía entre los 300 y 500 dólares, en el caso de los mayorales y mayoralas adultos, por sus finos acabados, mientras que para niños el costo varía entre 200 y 350 dólares, explica Orellana.
Ella lamenta que, en los últimos dos años, estos trajes ya no se vendan como antes, pues “ahora solo se alquilan”. Con este cambio, ella también deja de confeccionar y los trajes que le quedan de años anteriores, los alquila desde 20 dólares.

Aporte
Otra de las artesanas de la zona es María Vele, propietaria de Confecciones Mary, quien lleva ocho años en el oficio de la confección de trajes para pasadas.
Lo que más pide la gente, revela Vele, son los trajes de cholos, San José, pastores, cayambeñas, cañarejos y otalvaleños, que se pueden alquilar desde los cinco dólares. En el caso de los mayorales y mayoralas, tanto para adultos como para niños, el costo va desde los 300 dólares.

Niño
Para la imagen del Niño, ya ha confeccionado trajes que han sido enviados a los Estados Unidos y Europa “eso se hace con varios meses de antelación”, agregó. El costo para estos pedidos varía, pues hay quienes son más exigentes en los detalles.
Junto a Sandra Zhingri, colocan los detalles en las prendas que se usan para las pasadas, las cuales esperan que se extiendan hasta los primeros meses del próximo año. Estas artesanas conservan una tradición con más de 80 años de historia en la ciudad. (FCS) (F)

Pregón de la Gran Pasada

Cuenca. A las 10:00 de hoy se tiene previsto el pregón del Pase del Niño Viajero en el que estudiantes, devotos y autoridades recorrerán las calles del Centro Histórico, desde el Monasterio del Carmen, en la Plaza de las Flores. A las 11:00, a las afueras del santuario del Carmen de la Asunción, se tiene prevista una misa campal, presidida por el Arzobispo de Cuenca, monseñor Marcos Pérez Caicedo. Para el 23 de diciembre, la víspera del Pase del Niño Viajero, tendrá lugar el cambio de padrinos o el padrinazgo, acto que consiste en el cambio de prioste de la fiesta del Niño Viajero de las Fuerzas Armadas a la Policía Nacional, a partir de las 17:00, en la Catedral de la Inmaculada. (F)

Cuenca. 

Trajes para las pasadas que honran al Niño

Las prendas para las personas, y la imagen, se alquilan o venden

Es por ello que en la ciudad se conservan, hasta la actualidad, talleres artesanales dedicados a confeccionar los trajes que la ciudadanía usa durante las pasadas. 

En la calle Tarqui, entre las calles Larga y Presidente Córdova, se puede encontrar a media docena de artesanas dedicadas a esta tradicional tarea, por ejemplo, a Rosa Orellana, de 73 años, quien, puntada a puntada, borda los detalles en las distintas prendas en su local conocido como La Cisneñita.
Su trabajo es el resultado de más de medio siglo vinculada a la tarea de confeccionar trajes de las culturas nacionales como: mayorales, cholos y cholas, cayambeños, saragureños, otavaleños, cañarejos, negros, y los de carácter religioso como: la Virgen, San José, ángeles, pastores, monaguillos y Reyes Magos.
También se observan trajes típicos de otras geografías como los de mexicanos, españoles, árabes o gitanos.

Detalles
Las prendas de los mayorales son las que mayor dedicación artesanal requieren, en su confección se pueden invertir hasta tres meses, dependiendo los detalles, revela Orellana. El bordado, la colocación de las lentejuelas y los mullos, “con lo que la prenda brilla con luz propia”, es lo más laborioso.
Las figuras en las prendas van desde pavos reales, rosas y otras flores hasta el Escudo Nacional, esto principalmente en el poncho, mientras que el sombrero de paja toquilla va decorado con encaje dorado y tela. Por lo costoso que resulta, se usan telas un poco más económicas para confeccionar el traje, sin embargo, su valor varía entre los 300 y 500 dólares, en el caso de los mayorales y mayoralas adultos, por sus finos acabados, mientras que para niños el costo varía entre 200 y 350 dólares, explica Orellana.
Ella lamenta que, en los últimos dos años, estos trajes ya no se vendan como antes, pues “ahora solo se alquilan”. Con este cambio, ella también deja de confeccionar y los trajes que le quedan de años anteriores, los alquila desde 20 dólares.

Aporte
Otra de las artesanas de la zona es María Vele, propietaria de Confecciones Mary, quien lleva ocho años en el oficio de la confección de trajes para pasadas.
Lo que más pide la gente, revela Vele, son los trajes de cholos, San José, pastores, cayambeñas, cañarejos y otalvaleños, que se pueden alquilar desde los cinco dólares. En el caso de los mayorales y mayoralas, tanto para adultos como para niños, el costo va desde los 300 dólares.

Niño
Para la imagen del Niño, ya ha confeccionado trajes que han sido enviados a los Estados Unidos y Europa “eso se hace con varios meses de antelación”, agregó. El costo para estos pedidos varía, pues hay quienes son más exigentes en los detalles.
Junto a Sandra Zhingri, colocan los detalles en las prendas que se usan para las pasadas, las cuales esperan que se extiendan hasta los primeros meses del próximo año. Estas artesanas conservan una tradición con más de 80 años de historia en la ciudad. (FCS) (F)

Pregón de la Gran Pasada

Cuenca. A las 10:00 de hoy se tiene previsto el pregón del Pase del Niño Viajero en el que estudiantes, devotos y autoridades recorrerán las calles del Centro Histórico, desde el Monasterio del Carmen, en la Plaza de las Flores. A las 11:00, a las afueras del santuario del Carmen de la Asunción, se tiene prevista una misa campal, presidida por el Arzobispo de Cuenca, monseñor Marcos Pérez Caicedo. Para el 23 de diciembre, la víspera del Pase del Niño Viajero, tendrá lugar el cambio de padrinos o el padrinazgo, acto que consiste en el cambio de prioste de la fiesta del Niño Viajero de las Fuerzas Armadas a la Policía Nacional, a partir de las 17:00, en la Catedral de la Inmaculada. (F)

Cuenca.