Textiles Puruhá tienen especial significado en su iconografía

La vestimenta indígena y su estética llega a ser tan importante que se convierte en un elemento de expresión, mediante el cual una persona se identifica como parte de un grupo; también se conforma como diferenciadora de la posición social de cada individuo dentro de una misma cultura.

La diversidad cultural que posee Ecuador se manifiesta en las creencias, tradiciones, artesanías y vestimenta. Esta última incluye la textilería que tiene un significado simbólico para quienes la producen, al igual que para quienes la portan.

“Son representaciones de las etnias que la fabrican. En este intercambio comercial también se da un intercambio de significados”, señala el docente e investigador Juan Illicachi Guzñay, de la nacionalidad Puruhá.

La vestimenta utilizada por los puruhaes puede clasificarse como ropa de diario, festiva y ritual. El tejido expresa un orden jerárquico y de rango, más aún el estilo, que identifica al indígena como miembro de una comunidad específica.

Cada prenda, con colores y diseños diferentes, es fabricada en consecuencia con el entorno que le rodea y en su mayoría son inspiradas en la naturaleza.

“Los diseños de los tejidos han sido primordiales, pues les permite distinguirse de los demás pueblos indígenas en las diversas técnicas, en la aplicación del color y la iconografía que refleja su herencia cultural”, explica Illicachi en un trabajo investigativo titulado ‘Iconografía en el diseño textil de la nacionalidad Puruhá’.

La indumentaria del hombre Puruhá está compuesta por una variedad de ponchos, pantalón, camisa blanca y sombrero. El poncho es una de las prendas más importantes porque imprime un carácter representativo del estatus social.

La mujer lleva el anaco, manto de color negro o azul oscuro elaborado con lana de borrego y la bayeta pachallina.

Estos textiles son confeccionados en telares, una herencia ancestral que aún prevalece pese a las dificultades que propone la industrialización de tejidos.

Dentro de esta nacionalidad, la permanencia del diseño iconográfico es el resultado de sus experiencias en la agricultura y crianza de animales. Cada pieza está cargada de gran valor cultural y espiritual y representa religiosidad y tradiciones.

Se plasman animales como los camélidos, aves, águilas, jaguares y serpientes debido a que en la antigüedad eran considerados seres supremos y mitológicos. En la agricultura se evidencian plantas y granos. Además se hace referencia a la luna y el sol, montañas y agua que son elementos fundamentales dentro de su vida.

El tejedor puruhá, Orlando Gualán, dedicado hace 20 años a la elaboración de tejidos en la comunidad de Cacha, afirma que la chacana es el símbolo más representativo.

Sin embargo, las figuras que prevalecen en los diseños son los cuadriláteros, aunque puede observarse variedad de triángulos; entre las figuras geométricas predomina el rombo.

En el mundo andino uno de los accesorios es la faja o chumbi, que es usada para ceñir la cintura. Las fajas recogen vivencias e imaginación de su tejedor, están constituidas por elementos decorativos que representan mensajes, leyendas e incluso el nombre de quien la usa. Por ejemplo, el rombo en la mama chumbi es el ciclo de vida del hombre.

A su vez, los puruhaes producen textiles con un mayor contraste en la aplicación de colores, lo que es apreciado por quienes portan los tejidos. (F)

Patricia Naula
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Textiles Puruhá tienen especial significado en su iconografía

La vestimenta indígena y su estética llega a ser tan importante que se convierte en un elemento de expresión, mediante el cual una persona se identifica como parte de un grupo; también se conforma como diferenciadora de la posición social de cada individuo dentro de una misma cultura.

La diversidad cultural que posee Ecuador se manifiesta en las creencias, tradiciones, artesanías y vestimenta. Esta última incluye la textilería que tiene un significado simbólico para quienes la producen, al igual que para quienes la portan.

“Son representaciones de las etnias que la fabrican. En este intercambio comercial también se da un intercambio de significados”, señala el docente e investigador Juan Illicachi Guzñay, de la nacionalidad Puruhá.

La vestimenta utilizada por los puruhaes puede clasificarse como ropa de diario, festiva y ritual. El tejido expresa un orden jerárquico y de rango, más aún el estilo, que identifica al indígena como miembro de una comunidad específica.

Cada prenda, con colores y diseños diferentes, es fabricada en consecuencia con el entorno que le rodea y en su mayoría son inspiradas en la naturaleza.

“Los diseños de los tejidos han sido primordiales, pues les permite distinguirse de los demás pueblos indígenas en las diversas técnicas, en la aplicación del color y la iconografía que refleja su herencia cultural”, explica Illicachi en un trabajo investigativo titulado ‘Iconografía en el diseño textil de la nacionalidad Puruhá’.

La indumentaria del hombre Puruhá está compuesta por una variedad de ponchos, pantalón, camisa blanca y sombrero. El poncho es una de las prendas más importantes porque imprime un carácter representativo del estatus social.

La mujer lleva el anaco, manto de color negro o azul oscuro elaborado con lana de borrego y la bayeta pachallina.

Estos textiles son confeccionados en telares, una herencia ancestral que aún prevalece pese a las dificultades que propone la industrialización de tejidos.

Dentro de esta nacionalidad, la permanencia del diseño iconográfico es el resultado de sus experiencias en la agricultura y crianza de animales. Cada pieza está cargada de gran valor cultural y espiritual y representa religiosidad y tradiciones.

Se plasman animales como los camélidos, aves, águilas, jaguares y serpientes debido a que en la antigüedad eran considerados seres supremos y mitológicos. En la agricultura se evidencian plantas y granos. Además se hace referencia a la luna y el sol, montañas y agua que son elementos fundamentales dentro de su vida.

El tejedor puruhá, Orlando Gualán, dedicado hace 20 años a la elaboración de tejidos en la comunidad de Cacha, afirma que la chacana es el símbolo más representativo.

Sin embargo, las figuras que prevalecen en los diseños son los cuadriláteros, aunque puede observarse variedad de triángulos; entre las figuras geométricas predomina el rombo.

En el mundo andino uno de los accesorios es la faja o chumbi, que es usada para ceñir la cintura. Las fajas recogen vivencias e imaginación de su tejedor, están constituidas por elementos decorativos que representan mensajes, leyendas e incluso el nombre de quien la usa. Por ejemplo, el rombo en la mama chumbi es el ciclo de vida del hombre.

A su vez, los puruhaes producen textiles con un mayor contraste en la aplicación de colores, lo que es apreciado por quienes portan los tejidos. (F)

Patricia Naula
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