Seis años del tejido de la paja toquilla como patrimonio

Las artesanas piden precios más justos por sus productos y la organización más frecuente de ferias, como la que se cumple hoy en el Parque Calderón, organizada por el Instituto de Patrimonio Cultural.
El tejido del sombrero de paja toquilla fue inscrito en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial en el 2012.
FOTO: EL TIEMPO

Las integrantes de 20 asociaciones presentan hoy sus productos en la V Feria Artesanal de paja toquilla ‘Tejiendo identidad’, que se desarrollará en el parque Calderón entre las 10:00 y las 17:00.

Este evento, organizado por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, INPC, se cumple al conmemorarse el sexto aniversario de la inclusión del tejido del sombrero de paja toquilla en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, una fecha que las artesanas aprovechan para reclamar un comercio más justo por sus productos.

La tejedora Rosario Caivinagua, oriunda del cantón Sígsig, lleva 33 años en este oficio, sus conocimientos los heredó de sus abuelos. Ella imparte clases en los cursos que se organizan en el Economuseo Municipal ‘Casa del Sombrero’, y lamenta que las artesanías no sean valoradas.

“Cuando vendemos nuestros productos, nos dicen ‘pero si ustedes mismo tejen, tienen que dar más barato’. A nosotros nos cuesta el material, en mi caso, el teñido aún lo hago en leña, por falta de maquinaria”, señala Rosario y se pregunta porqué si el sombrero está declarado como patrimonio, no es valorado.

Feria
Patricio Zamora, director regional del INPC, señaló que 20 asociaciones toquilleras del Azuay y Cañar participarán en la Feria de hoy con variados artículos, “como una actividad que permita poner en valor esta manifestación del patrimonio cultural”. Agregó que también habrá stands de innovación, con artículos de paja combinados con materiales como madera, metal y cuero, en productos como billeteras, aretes, adornos, mancuernas y zapatos, lo que permite ampliar las ofertas.

Zamora señaló que, desde que en 2012 el tejido del sombrero fue inscrito en la lista de patrimonio cultural inmaterial, el INPC puso en marcha la Mesa Técnica del Plan de Salvaguarda, con programas que permitan su conservación.

“Se han trabajado en varios proyectos, sin embargo, hay mucho camino por recorrer, para mejorar, sobre todo, las condiciones socio-económicas de las tejedoras”, admitió Zamora.

María Cochancela, de la Asociación de Artesanas sigseñas, señala que los compradores “no quieren pagar el precio justo que debemos cobrar por el sombrero”, por esto, pide a las autoridades que organicen ferias con mayor frecuencia, para ofertar sus productos, pues en estos eventos “mejoran sus ventas”.

“Las artesanas pedimos que nos apoyen organizando ferias, por lo menos una vez al mes”, señaló por su parte la tejedora Rosario Caivinagua. (F)
Las artesanas pedimos que nos apoyen organizando ferias, por lo menos una vez al mes”.

DATOS
-Feria. El INPC ha fijado un precio mínimo para que las artesanas comercialicen hoy los sombreros, en equidad de condiciones.
-Agrupaciones. En la Regional 6, que abarca las provincias del Azuay, Cañar y Morona Santiago, se registran 28 agrupaciones toquilleras.
-Historia. La elaboración del sombrero de paja toquilla se remonta al Periodo Formativo (3.500 a.C–500 a.C), en las Culturas Valdivia y Chorrera.

Se dictan clases sobre el tejido para preservar la tradición
El Economuseo Municipal ‘Casa del Sombrero’ acoge a aprendices del tejido de paja toquilla, como una iniciativa para preservar esta tradición. La sigseña Rosario Caivinagua todos los martes, jueves y sábados dicta clases a un grupo integrado por tres mujeres y dos varones. El curso inició en octubre pasado y concluye hoy, en homenaje a los seis años de declaratoria del tejido como patrimonio.

César Calle, esposo de María, se interesó por el tejido de la paja hace dos años, lo que ha combinado con su oficio de zapatero, para elaborar sandalias.

Gerardo Machado, director del Economuseo, señaló que 250 personas han participado este año en el aprendizaje del tejido de la paja toquilla, que se suman a los que recibieron esta enseñanza en los tres años anteriores y totalizan 1.000 nuevos toquilleros, de ellos, 80 son niños.

“Es interesante, porque ha participado gente de Australia, Francia, Italia, China, Argentina, Canadá y Chile, entre otros”, dijo.

Los participantes de los talleres recibirán hoy un certificado que acredita la calidad de los toquilleros, concluyó Machado. (F)

Seis años del tejido de la paja toquilla como patrimonio

El tejido del sombrero de paja toquilla fue inscrito en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial en el 2012.
FOTO: EL TIEMPO

Las integrantes de 20 asociaciones presentan hoy sus productos en la V Feria Artesanal de paja toquilla ‘Tejiendo identidad’, que se desarrollará en el parque Calderón entre las 10:00 y las 17:00.

Este evento, organizado por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, INPC, se cumple al conmemorarse el sexto aniversario de la inclusión del tejido del sombrero de paja toquilla en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, una fecha que las artesanas aprovechan para reclamar un comercio más justo por sus productos.

La tejedora Rosario Caivinagua, oriunda del cantón Sígsig, lleva 33 años en este oficio, sus conocimientos los heredó de sus abuelos. Ella imparte clases en los cursos que se organizan en el Economuseo Municipal ‘Casa del Sombrero’, y lamenta que las artesanías no sean valoradas.

“Cuando vendemos nuestros productos, nos dicen ‘pero si ustedes mismo tejen, tienen que dar más barato’. A nosotros nos cuesta el material, en mi caso, el teñido aún lo hago en leña, por falta de maquinaria”, señala Rosario y se pregunta porqué si el sombrero está declarado como patrimonio, no es valorado.

Feria
Patricio Zamora, director regional del INPC, señaló que 20 asociaciones toquilleras del Azuay y Cañar participarán en la Feria de hoy con variados artículos, “como una actividad que permita poner en valor esta manifestación del patrimonio cultural”. Agregó que también habrá stands de innovación, con artículos de paja combinados con materiales como madera, metal y cuero, en productos como billeteras, aretes, adornos, mancuernas y zapatos, lo que permite ampliar las ofertas.

Zamora señaló que, desde que en 2012 el tejido del sombrero fue inscrito en la lista de patrimonio cultural inmaterial, el INPC puso en marcha la Mesa Técnica del Plan de Salvaguarda, con programas que permitan su conservación.

“Se han trabajado en varios proyectos, sin embargo, hay mucho camino por recorrer, para mejorar, sobre todo, las condiciones socio-económicas de las tejedoras”, admitió Zamora.

María Cochancela, de la Asociación de Artesanas sigseñas, señala que los compradores “no quieren pagar el precio justo que debemos cobrar por el sombrero”, por esto, pide a las autoridades que organicen ferias con mayor frecuencia, para ofertar sus productos, pues en estos eventos “mejoran sus ventas”.

“Las artesanas pedimos que nos apoyen organizando ferias, por lo menos una vez al mes”, señaló por su parte la tejedora Rosario Caivinagua. (F)
Las artesanas pedimos que nos apoyen organizando ferias, por lo menos una vez al mes”.

DATOS
-Feria. El INPC ha fijado un precio mínimo para que las artesanas comercialicen hoy los sombreros, en equidad de condiciones.
-Agrupaciones. En la Regional 6, que abarca las provincias del Azuay, Cañar y Morona Santiago, se registran 28 agrupaciones toquilleras.
-Historia. La elaboración del sombrero de paja toquilla se remonta al Periodo Formativo (3.500 a.C–500 a.C), en las Culturas Valdivia y Chorrera.

Se dictan clases sobre el tejido para preservar la tradición
El Economuseo Municipal ‘Casa del Sombrero’ acoge a aprendices del tejido de paja toquilla, como una iniciativa para preservar esta tradición. La sigseña Rosario Caivinagua todos los martes, jueves y sábados dicta clases a un grupo integrado por tres mujeres y dos varones. El curso inició en octubre pasado y concluye hoy, en homenaje a los seis años de declaratoria del tejido como patrimonio.

César Calle, esposo de María, se interesó por el tejido de la paja hace dos años, lo que ha combinado con su oficio de zapatero, para elaborar sandalias.

Gerardo Machado, director del Economuseo, señaló que 250 personas han participado este año en el aprendizaje del tejido de la paja toquilla, que se suman a los que recibieron esta enseñanza en los tres años anteriores y totalizan 1.000 nuevos toquilleros, de ellos, 80 son niños.

“Es interesante, porque ha participado gente de Australia, Francia, Italia, China, Argentina, Canadá y Chile, entre otros”, dijo.

Los participantes de los talleres recibirán hoy un certificado que acredita la calidad de los toquilleros, concluyó Machado. (F)