Ecuador y su devoción en Semana Santa

El tradicional trueque se cumplió en el cantón Pimampiro de Imbabura, los saraguros en Loja agradecen a la supalata por la cosecha y los tsáchilas en Santo Domingo se preparan para el Kasama.

Tradiciones que conjugan lo ancestral con lo mestizo se cumplen en provincias como Imbabura, Loja y Santo Domingo de los Tsáchilas con motivo de la celebración de Semana Santa, que coincide con  las primeras cosechas de los productos tiernos.


En el cantón Pimampiro miles de personas participaron el fin de semana en el tradicional trueque o ‘cambeo’, una actividad que refleja uno de los valores más importantes dentro de la cultura andina: el ‘randi-randi’ o reciprocidad.


En ese cantón de la provincia de Imbabura se intercambian principalmente granos tiernos, que servirán para la preparación de la fanesca.
“Hay mucha gente que con un solo producto que trae, por ejemplo los obos, lleva a su casa todos los ingredientes de la fanesca, solamente con el intercambio”, destacó el alcalde de Pimampiro, Óscar Narváez, al tiempo que señaló que es el único trueque colectivo en el Ecuador, herencia cultural y milenaria que se realiza desde hace más de 500 años.


Pimampiro es una de las zonas de mayor producción agrícola del norte del país. “Conviven tres etnias: la afroecuatoriana del Valle del Chota, la mestiza en la zona central y la indígena en Mariano Acosta cerca al páramo, por lo tanto hay diversidad de productos”, indicó el Alcalde.


Llega gente del valle con frutos de clima cálido; gente del Carchi lleva papas, leche, quesos;  de las comunidades de Pimampiro sacan habas, choclos, mellocos, fréjol; gente de la costa lleva plátanos, yuca y frutas, todos estos productos se cambian con otros que no se dan en su zona.


“En el trueque el dinero pierde su valor adquisitivo y todo funciona a través del intercambio. Las familias se abastecen para la fanesca”, señaló Edison Cabrera, habitante de Ibarra. Aunque los habitantes de diferentes lugares del país acuden al trueque, también llegan desde el sur de Colombia con sus alimentos.
 El trueque o ‘cambeo’, declarado Patrimonio Cultural Nacional Inmaterial  en enero de 2018, se desarrolló en el Polideportivo Municipal de Pimampiro.


Loja
La Semana Santa en Saraguro tiene un sincretismo cultural y religioso. La celebración se caracteriza por la fiesta ancestral de la ‘supalata’, que se desarrolla una semana antes del Viernes Santo, en agradecimiento a la Madre Tierra.


La ‘supalata’ es un espíritu femenino, representado por una mujer mayor, pero se trata de la propia Pachamama a quien hay que entregarle los frutos de las primeras cosechas como fréjol, haba o maíz.


La tradición en las comunidades de Saraguro es recorrer las viviendas con cánticos y bailes. Al llegar los danzantes gritan ‘supalata, supalata’, como una bendición para los dueños de casa, quienes reparten los alimentos.


Pero si en alguna de las viviendas no les brindan nada, los danzantes gritan  ‘zhirán, zhirán’, que es una mala hierba que crece junto al maíz, lo que se interpreta como una maldición para que no haya buena siembra. Así se explica en un fragmento del libro ‘Alimentos sagrados de Saraguro’, de Patricio Matute y Jorge Parra.


Santo Domingo
La nacionalidad tsáchila en Santo Domingo se prepara para la fiesta del Kasama, considerada como el “inicio de un nuevo año”, que coincide con el Sábado de Gloria de los católicos.


Abraham Calazacón, shamán de la comunidad Chuguilpe, explicó que es una celebración en agradecimiento a la naturaleza por la abundancia en época de florecimiento. “La noche del viernes en la comunidad Mushily invitamos al ritual ancestral de la ayahuasca, una ceremonia de purificación”, agregó.
Para el Kasama, los tsáchilas organizan eventos artísticos, culturales, juegos, música y danza. (F)


término. El trueque de Pimampiro recibe el nombre de ‘cambeo’, debido a la forma de pronunciar la palabra ‘cambio’ por los habitantes indígenas.
COSTUMBRE. La celebración en Saraguro se caracteriza por la fiesta ancestral de la ‘supalata’, que se desarrolla una semana antes del Viernes Santo,
fiesta. Para los tsáchilas el Kasama marca el inicio de un nuevo año y su celebración coincide con el Sábado de Gloria de la religión católica.

Ecuador y su devoción en Semana Santa

El tradicional trueque se cumplió en el cantón Pimampiro de Imbabura, los saraguros en Loja agradecen a la supalata por la cosecha y los tsáchilas en Santo Domingo se preparan para el Kasama.

Tradiciones que conjugan lo ancestral con lo mestizo se cumplen en provincias como Imbabura, Loja y Santo Domingo de los Tsáchilas con motivo de la celebración de Semana Santa, que coincide con  las primeras cosechas de los productos tiernos.


En el cantón Pimampiro miles de personas participaron el fin de semana en el tradicional trueque o ‘cambeo’, una actividad que refleja uno de los valores más importantes dentro de la cultura andina: el ‘randi-randi’ o reciprocidad.


En ese cantón de la provincia de Imbabura se intercambian principalmente granos tiernos, que servirán para la preparación de la fanesca.
“Hay mucha gente que con un solo producto que trae, por ejemplo los obos, lleva a su casa todos los ingredientes de la fanesca, solamente con el intercambio”, destacó el alcalde de Pimampiro, Óscar Narváez, al tiempo que señaló que es el único trueque colectivo en el Ecuador, herencia cultural y milenaria que se realiza desde hace más de 500 años.


Pimampiro es una de las zonas de mayor producción agrícola del norte del país. “Conviven tres etnias: la afroecuatoriana del Valle del Chota, la mestiza en la zona central y la indígena en Mariano Acosta cerca al páramo, por lo tanto hay diversidad de productos”, indicó el Alcalde.


Llega gente del valle con frutos de clima cálido; gente del Carchi lleva papas, leche, quesos;  de las comunidades de Pimampiro sacan habas, choclos, mellocos, fréjol; gente de la costa lleva plátanos, yuca y frutas, todos estos productos se cambian con otros que no se dan en su zona.


“En el trueque el dinero pierde su valor adquisitivo y todo funciona a través del intercambio. Las familias se abastecen para la fanesca”, señaló Edison Cabrera, habitante de Ibarra. Aunque los habitantes de diferentes lugares del país acuden al trueque, también llegan desde el sur de Colombia con sus alimentos.
 El trueque o ‘cambeo’, declarado Patrimonio Cultural Nacional Inmaterial  en enero de 2018, se desarrolló en el Polideportivo Municipal de Pimampiro.


Loja
La Semana Santa en Saraguro tiene un sincretismo cultural y religioso. La celebración se caracteriza por la fiesta ancestral de la ‘supalata’, que se desarrolla una semana antes del Viernes Santo, en agradecimiento a la Madre Tierra.


La ‘supalata’ es un espíritu femenino, representado por una mujer mayor, pero se trata de la propia Pachamama a quien hay que entregarle los frutos de las primeras cosechas como fréjol, haba o maíz.


La tradición en las comunidades de Saraguro es recorrer las viviendas con cánticos y bailes. Al llegar los danzantes gritan ‘supalata, supalata’, como una bendición para los dueños de casa, quienes reparten los alimentos.


Pero si en alguna de las viviendas no les brindan nada, los danzantes gritan  ‘zhirán, zhirán’, que es una mala hierba que crece junto al maíz, lo que se interpreta como una maldición para que no haya buena siembra. Así se explica en un fragmento del libro ‘Alimentos sagrados de Saraguro’, de Patricio Matute y Jorge Parra.


Santo Domingo
La nacionalidad tsáchila en Santo Domingo se prepara para la fiesta del Kasama, considerada como el “inicio de un nuevo año”, que coincide con el Sábado de Gloria de los católicos.


Abraham Calazacón, shamán de la comunidad Chuguilpe, explicó que es una celebración en agradecimiento a la naturaleza por la abundancia en época de florecimiento. “La noche del viernes en la comunidad Mushily invitamos al ritual ancestral de la ayahuasca, una ceremonia de purificación”, agregó.
Para el Kasama, los tsáchilas organizan eventos artísticos, culturales, juegos, música y danza. (F)


término. El trueque de Pimampiro recibe el nombre de ‘cambeo’, debido a la forma de pronunciar la palabra ‘cambio’ por los habitantes indígenas.
COSTUMBRE. La celebración en Saraguro se caracteriza por la fiesta ancestral de la ‘supalata’, que se desarrolla una semana antes del Viernes Santo,
fiesta. Para los tsáchilas el Kasama marca el inicio de un nuevo año y su celebración coincide con el Sábado de Gloria de la religión católica.