Pueblo Afro lucha para cumplir 3 ejes del Decenio

El primer domingo de octubre se conmemora el Día del Afroecuatoriano y se recuerda al Héroe Nacional Alonso de Illescas. Los colectivos destacan la lucha constante por la reivindicación de sus derechos y están inmersos en trabajar en los ejes que exhorta la ONU: Reconocimiento, Justicia y Desarrollo.

Desde el 2 de octubre de 1997, el primer domingo de octubre en el Ecuador se conmemora el Día de los Pueblos Afrodescendientes. En el Azuay se han generado movimientos orientados a la reivindicación afroecuatoriana, para expresar su identidad cultural, sus costumbres, sus tradiciones y sus saberes ancestrales.

Geovanna Vallecillas, coordinadora general de la asociación ‘Guasá y Bombo’, destacó el significado de esta fecha. Recuerda que esta proclamación es el producto de una lucha de décadas, cuando en las familias quiteñas los afrodescendientes se congregaban todos los domingos para hacer mingas y conversar sobre cómo habían migrado desde Carchi o Esmeraldas hacia Quito.

“Líderes como Juan Carlos Ocles, Alodia Borja, César Chalá, comenzaron a tomar la bandera de lucha y después de tantos manifiestos presentados al (entonces) Congreso, lograron que se proclame el Día Nacional del Pueblo Negro”.

Aunque admite que “no fue una lucha fácil”, Vallecillas destaca que a partir de este empoderamiento se han tomado todo el mes de octubre para desarrollar actividades que reivindiquen la cultura, educación, tema político, social, laboral y todo lo que conlleve al cumplimiento de derechos.

Decenio
La lideresa lamenta que en estos 22 años que se cumplen de la declaratoria “no son muchos los logros” pero se ha conseguido el Decenio Internacional de los Afrodescendientes, mediante el cual la ONU exhorta a trabajar en tres ejes: Reconocimiento, Justicia y Desarrollo.

“En el Azuay estamos enfocados en que se cumplan los ejes que exige el Decenio y para ello hacemos un trabajo articulado con organizaciones en cada uno de los territorios”, enfatizó. Indicó además que a nivel nacional desde el Consejo de Protección de Derechos, se está trabajando desde el 2018 en una ordenanza de inclusión laboral en favor del pueblo afro y de las nacionalidades.

En el Ecuador, 1’042.812 personas se identidican como afrodescendientes, el 7,2 por ciento de la población. En su lucha constante, los retos más grandes están enfocados en el reconocimiento a la educación y el espacio laboral. “Cuando un pueblo está empoderado de una educación es un pueblo libre”, señala Vallecillas.

Por su parte, Víctor Hugo Portocarrero De La Torre, coordinador del colectivo Martina Carrillo, señala que el empleo es uno de los indicadores de mayor visibilidad a la hora de establecer escases o la falta de una política de inclusión y de desarrollo.

El líder recuerda que no existe proceso de envergadura histórica y nacional desde los primeros días de la República, donde el pueblo negro y afrodescendiente no haya dado su valiosa contribución.

“Su valía cultural, su intelectualidad siempre ha sido entregado a esta nación, que hoy debe reconocer que somos la tierra negra y fértil sobre la que se edificó el Ecuador”, asevera Portocarrero.

Sin embargo, tras la proclama del Año Internacional de los Afrodescendientes, “debemos decir categóricamente, que el trabajo realizado, todavía es incipiente”, concluye. (F)

Llegada de los primeros negros a territorios de Esmeraldas

Los primeros negros de Esmeraldas fueron traídos como esclavos desde distintas zonas de África. La investigadora Sabine Speiser en su obra ‘Tradiciones Afro Esmeraldeñas’ recuerda el siguiente relato sobre los primeros habitantes negros. En el año 1553 naufragó un barco de esclavos que iba de Panamá a Lima y encalló en la costa esmeraldeña. Los 17 hombres y 6 mujeres negros que cargaba pudieron liberarse. Entre ellos estaba Alonso de Illescas que ya había trabajado de esclavo en España. Él asumió el mando y gobernaba sobre el territorio que hoy en día en Esmeraldas y parte de Imbabura y Pichincha. Alonso de Illescas fue acérrimo defensor de la autonomía y libertad de los pueblos afro e indígena. La emancipación de los esclavos ecuatorianos no llegó hasta 1851, ya con Ecuador convertido en una República independiente. Pero abolir la esclavitud no sirvió para que los negros se integraran plenamente en la vida nacional. Su marginación económica, política y social continuó. Solo a finales del siglo XIX tuvieron acceso a la propiedad de la tierra. (F)

Pueblo Afro lucha para cumplir 3 ejes del Decenio

El primer domingo de octubre se conmemora el Día del Afroecuatoriano y se recuerda al Héroe Nacional Alonso de Illescas. Los colectivos destacan la lucha constante por la reivindicación de sus derechos y están inmersos en trabajar en los ejes que exhorta la ONU: Reconocimiento, Justicia y Desarrollo.

Desde el 2 de octubre de 1997, el primer domingo de octubre en el Ecuador se conmemora el Día de los Pueblos Afrodescendientes. En el Azuay se han generado movimientos orientados a la reivindicación afroecuatoriana, para expresar su identidad cultural, sus costumbres, sus tradiciones y sus saberes ancestrales.

Geovanna Vallecillas, coordinadora general de la asociación ‘Guasá y Bombo’, destacó el significado de esta fecha. Recuerda que esta proclamación es el producto de una lucha de décadas, cuando en las familias quiteñas los afrodescendientes se congregaban todos los domingos para hacer mingas y conversar sobre cómo habían migrado desde Carchi o Esmeraldas hacia Quito.

“Líderes como Juan Carlos Ocles, Alodia Borja, César Chalá, comenzaron a tomar la bandera de lucha y después de tantos manifiestos presentados al (entonces) Congreso, lograron que se proclame el Día Nacional del Pueblo Negro”.

Aunque admite que “no fue una lucha fácil”, Vallecillas destaca que a partir de este empoderamiento se han tomado todo el mes de octubre para desarrollar actividades que reivindiquen la cultura, educación, tema político, social, laboral y todo lo que conlleve al cumplimiento de derechos.

Decenio
La lideresa lamenta que en estos 22 años que se cumplen de la declaratoria “no son muchos los logros” pero se ha conseguido el Decenio Internacional de los Afrodescendientes, mediante el cual la ONU exhorta a trabajar en tres ejes: Reconocimiento, Justicia y Desarrollo.

“En el Azuay estamos enfocados en que se cumplan los ejes que exige el Decenio y para ello hacemos un trabajo articulado con organizaciones en cada uno de los territorios”, enfatizó. Indicó además que a nivel nacional desde el Consejo de Protección de Derechos, se está trabajando desde el 2018 en una ordenanza de inclusión laboral en favor del pueblo afro y de las nacionalidades.

En el Ecuador, 1’042.812 personas se identidican como afrodescendientes, el 7,2 por ciento de la población. En su lucha constante, los retos más grandes están enfocados en el reconocimiento a la educación y el espacio laboral. “Cuando un pueblo está empoderado de una educación es un pueblo libre”, señala Vallecillas.

Por su parte, Víctor Hugo Portocarrero De La Torre, coordinador del colectivo Martina Carrillo, señala que el empleo es uno de los indicadores de mayor visibilidad a la hora de establecer escases o la falta de una política de inclusión y de desarrollo.

El líder recuerda que no existe proceso de envergadura histórica y nacional desde los primeros días de la República, donde el pueblo negro y afrodescendiente no haya dado su valiosa contribución.

“Su valía cultural, su intelectualidad siempre ha sido entregado a esta nación, que hoy debe reconocer que somos la tierra negra y fértil sobre la que se edificó el Ecuador”, asevera Portocarrero.

Sin embargo, tras la proclama del Año Internacional de los Afrodescendientes, “debemos decir categóricamente, que el trabajo realizado, todavía es incipiente”, concluye. (F)

Llegada de los primeros negros a territorios de Esmeraldas

Los primeros negros de Esmeraldas fueron traídos como esclavos desde distintas zonas de África. La investigadora Sabine Speiser en su obra ‘Tradiciones Afro Esmeraldeñas’ recuerda el siguiente relato sobre los primeros habitantes negros. En el año 1553 naufragó un barco de esclavos que iba de Panamá a Lima y encalló en la costa esmeraldeña. Los 17 hombres y 6 mujeres negros que cargaba pudieron liberarse. Entre ellos estaba Alonso de Illescas que ya había trabajado de esclavo en España. Él asumió el mando y gobernaba sobre el territorio que hoy en día en Esmeraldas y parte de Imbabura y Pichincha. Alonso de Illescas fue acérrimo defensor de la autonomía y libertad de los pueblos afro e indígena. La emancipación de los esclavos ecuatorianos no llegó hasta 1851, ya con Ecuador convertido en una República independiente. Pero abolir la esclavitud no sirvió para que los negros se integraran plenamente en la vida nacional. Su marginación económica, política y social continuó. Solo a finales del siglo XIX tuvieron acceso a la propiedad de la tierra. (F)