Performance, corazón y cero pudor en la obra de Reyes

Santiago Reyes Artista plástico ecuatoriano
FOTO: Miguel Arévalo EL TIEMPO

Un artista plástico de 47 años que aparenta muchos menos, radicado y reconocido en París desde hace 24; ha hecho del performance algo así como su carta de presentación. Esto, muy cerca de la literalidad porque el quiteño Santiago Reyes realmente se presenta a los espectadores a través de sus obras de arte. Fue uno de los invitados a la décimo cuarta edición de la Bienal de Cuenca y se llevó el Premio del Jurado, quienes en su fallo aseguran: “Vemos una trayectoria artística sostenida, reivindicamos la libertad de expresión que representa su trabajo”.

Además, las buenas críticas del público que pudo contemplar y ser parte de sus acciones, han hecho que las marcas de sus obras permanezcan en varias sedes del encuentro hasta el 3 de febrero de 2019. Antes de su retorno a París, Santiago conversó con este diario para explicar de su apego por Cuenca, así como sobre su concepto de ‘performance’, esa palabra súper artística que parece ser tan lejana para muchos, pero que dentro de su trabajo pretende ser inclusiva con todos.

p. ¿Por qué tu apego tan especial y fuerte con cuenca?
r. En Cuenca empecé con mis primeros estudios de Artes Plásticas. Además de que, cuando vine a estudiar acá, era la primera vez que salía de mi casa a eso de los 18 años. Entonces le guardo mucho cariño a esta ciudad y a mis amigos que la habitan.

p. ¿Qué es exactamente esto del performance?
r. Tiene muchísimas definiciones pero dentro de lo que a mí me interesa, no pongo fronteras. Pienso que es una forma de libertad en la que por lo general, ocupo el espacio público tomándome el tiempo de reconocer el contexto, las historias y los elementos con los que quiero trabajar. Hay que tomar en cuenta el momento, la hora, el lugar e incluso a quienes van a mirar tu acción. A veces la gente cree que si no vio el performance, se lo perdió, pero en realidad es preciso dejar las marcas de este trabajo, como yo las he dejado en algunos museos y locaciones cuencanas. No pretendo dar una definición exacta; lo que tengo claro es que mis performances están muy cerca de lo que pasa por mi cabeza, por mi vida y mi piel, son una especie de laboratorio continuo.

p. Hiciste seis acciones durante tu estadía en la ciudad. una de ellas fue sin espectadores y bastante intimista. cuéntanos sobre ella.
r. Este performance es parte de la serie titulada ‘la vida continúa al ritmo del corazón bajo la sombra de un beso en el momento refractario después del amor como un abrir y cerrar los ojos...’ así, sin punto final porque este título y acción son infinitos. Este gesto sin espectadores se llama ‘Ismael, 1h47, 19 Nov 2018’. Se trata de un dibujo hecho con carbón vegetal a través de un espejo, en una de las paredes del Museo Municipal de Arte Moderno, donde dibujé desnudo al modelo con el que tuve relaciones sexuales y lo plasmé en su estado refractario, que en sexología es el periodo después de haber tenido un orgasmo, hasta el momento en que se pueda volver a sentir nuevamente excitación y sea posible volver a tener otro orgasmo.

p. ¿Fue difícil conseguir en cuenca un voluntario para esta acción?
r. Siempre es complicado, aunque la gente vive cada vez más fuera del armario. Lo complejo es que yo debo escoger a una persona con la que tenga una especie de relación y entendimiento. Lograr esta complicidad sí que se me hace difícil porque debo saber qué es lo que mi corazón quiere, y que exista de por medio una implicación física, intelectual y sensible.

p. ¿Es importante que el arte contemporáneo se comprenda?
r. Es muy importante y también es una suerte. Hay muchas obras que me han tomado tiempo entender, pero esta no es una particularidad del arte contemporáneo. Pienso que si la gente no se toma treinta segundos para leer la cédula de la obra, pensarla y hacer algún esfuerzo, no la va a entender, por más brillante que sea la obra o el mismo público. (F)

DATOS
-Las obras del artista quedaron expuestas en el Museo Municipal de Arte Moderno, en la Casa Bienal, entre otras locaciones.
-‘Ismael, 1h47, 19 Nov 2018’ es el título de la obra del artista ecuatoriano Santiago Reyes, expuesta en el Museo Municipal de Arte Moderno, MMAM.

Isabel Aguilar
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Performance, corazón y cero pudor en la obra de Reyes

Santiago Reyes Artista plástico ecuatoriano
FOTO: Miguel Arévalo EL TIEMPO

Un artista plástico de 47 años que aparenta muchos menos, radicado y reconocido en París desde hace 24; ha hecho del performance algo así como su carta de presentación. Esto, muy cerca de la literalidad porque el quiteño Santiago Reyes realmente se presenta a los espectadores a través de sus obras de arte. Fue uno de los invitados a la décimo cuarta edición de la Bienal de Cuenca y se llevó el Premio del Jurado, quienes en su fallo aseguran: “Vemos una trayectoria artística sostenida, reivindicamos la libertad de expresión que representa su trabajo”.

Además, las buenas críticas del público que pudo contemplar y ser parte de sus acciones, han hecho que las marcas de sus obras permanezcan en varias sedes del encuentro hasta el 3 de febrero de 2019. Antes de su retorno a París, Santiago conversó con este diario para explicar de su apego por Cuenca, así como sobre su concepto de ‘performance’, esa palabra súper artística que parece ser tan lejana para muchos, pero que dentro de su trabajo pretende ser inclusiva con todos.

p. ¿Por qué tu apego tan especial y fuerte con cuenca?
r. En Cuenca empecé con mis primeros estudios de Artes Plásticas. Además de que, cuando vine a estudiar acá, era la primera vez que salía de mi casa a eso de los 18 años. Entonces le guardo mucho cariño a esta ciudad y a mis amigos que la habitan.

p. ¿Qué es exactamente esto del performance?
r. Tiene muchísimas definiciones pero dentro de lo que a mí me interesa, no pongo fronteras. Pienso que es una forma de libertad en la que por lo general, ocupo el espacio público tomándome el tiempo de reconocer el contexto, las historias y los elementos con los que quiero trabajar. Hay que tomar en cuenta el momento, la hora, el lugar e incluso a quienes van a mirar tu acción. A veces la gente cree que si no vio el performance, se lo perdió, pero en realidad es preciso dejar las marcas de este trabajo, como yo las he dejado en algunos museos y locaciones cuencanas. No pretendo dar una definición exacta; lo que tengo claro es que mis performances están muy cerca de lo que pasa por mi cabeza, por mi vida y mi piel, son una especie de laboratorio continuo.

p. Hiciste seis acciones durante tu estadía en la ciudad. una de ellas fue sin espectadores y bastante intimista. cuéntanos sobre ella.
r. Este performance es parte de la serie titulada ‘la vida continúa al ritmo del corazón bajo la sombra de un beso en el momento refractario después del amor como un abrir y cerrar los ojos...’ así, sin punto final porque este título y acción son infinitos. Este gesto sin espectadores se llama ‘Ismael, 1h47, 19 Nov 2018’. Se trata de un dibujo hecho con carbón vegetal a través de un espejo, en una de las paredes del Museo Municipal de Arte Moderno, donde dibujé desnudo al modelo con el que tuve relaciones sexuales y lo plasmé en su estado refractario, que en sexología es el periodo después de haber tenido un orgasmo, hasta el momento en que se pueda volver a sentir nuevamente excitación y sea posible volver a tener otro orgasmo.

p. ¿Fue difícil conseguir en cuenca un voluntario para esta acción?
r. Siempre es complicado, aunque la gente vive cada vez más fuera del armario. Lo complejo es que yo debo escoger a una persona con la que tenga una especie de relación y entendimiento. Lograr esta complicidad sí que se me hace difícil porque debo saber qué es lo que mi corazón quiere, y que exista de por medio una implicación física, intelectual y sensible.

p. ¿Es importante que el arte contemporáneo se comprenda?
r. Es muy importante y también es una suerte. Hay muchas obras que me han tomado tiempo entender, pero esta no es una particularidad del arte contemporáneo. Pienso que si la gente no se toma treinta segundos para leer la cédula de la obra, pensarla y hacer algún esfuerzo, no la va a entender, por más brillante que sea la obra o el mismo público. (F)

DATOS
-Las obras del artista quedaron expuestas en el Museo Municipal de Arte Moderno, en la Casa Bienal, entre otras locaciones.
-‘Ismael, 1h47, 19 Nov 2018’ es el título de la obra del artista ecuatoriano Santiago Reyes, expuesta en el Museo Municipal de Arte Moderno, MMAM.

Isabel Aguilar
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.