Monólogo busca romper silencio sobre depresión

RobertoManrique está sobre el escenario en Quito donde presenta su obra que habla acerca de la depresión y del suicidio.

Un espectáculo protagonizado por el guayaquileño Roberto Manrique habla acerca del suicido, la depresión y cómo está socialmente “prohibido” abordar estos temas que afectan a muchas personas.

Una reflexión sobre la depresión es el eje de un monólogo con el que el actor Roberto Manrique busca estremecer a la sociedad para que rompa el silencio en torno a ese trastorno, que tiende peligrosamente “a volverse parte del paisaje”.

“Intenté suicidarme hace un mes”, “vivo con depresión y no me entienden” son algunas de las confesiones que ha escuchado el actor en encuentros con su público al término del monólogo “Puras cosas maravillosas”, que ha presentado en Colombia y que estrenó esta semana Quito.

Sobre un austero escenario con una sola silla en el fondo y papeles cortados en el piso, el actor de cuarenta años ejecuta durante noventa minutos la obra de Duncan Macmillan y Jonny Donahoe, en busca de un cambio y reflexión.

“Si vives mucho tiempo y llegas al final sin haberte sentido absurdamente deprimido por lo menos una vez, es probable que no hayas estado prestando atención”, es una de las frases de la obra que más impacta a Manrique.

Vincula ello a que “la depresión tiende incluso a volverse parte del paisaje: podemos vivir tristes y desmotivados, pero como no se habla, no hay espacio para que eso sea validado, puede ser parte del entorno sin atenderse y, eso sí que es grave porque entonces no hay cómo solucionarlo”, subraya.

“Mi padre no ha superado el suicidio de su padre, que sucedió hace 25 años”, le dijo un espectador al término de la obra que gira en torno a la historia de un niño de siete años, cuya madre depresiva intenta suicidarse, y a quien quiere insuflar optimismo.

Para ello, el pequeño empieza a hacer una lista de las cosas maravillosas del mundo, un índice que sirve de pretexto a Manrique para portar un mensaje transformador: “Que los prejuicios, el estigma que hay alrededor del tema de la depresión no haga que se perpetúe el silencio”.

Actor de teatro y telenovelas, Manrique nació en Guayaquil, pero se trasladó a Colombia y a República Dominicana, donde recibió la propuesta para hacer ‘Puras cosas maravillosas’, nacida de una obra escrita en el año 1984.

Treinta y cinco años después, la obra sigue vigente porque habla de problemas que trascienden al tiempo, de experiencias humanas, dificultades sociales, desamores de la vida, apunta el actor, quien sostiene que la sociedad vive en malas noticias.

Para contrarrestar en algo el cúmulo de cosas negativas, Manrique extiende con la obra una invitación a poner la atención en las situaciones sencillas “que todos tenemos”.

El público escucha una lista de cosas simples: helados, comida, un beso, una mirada, un abrazo, sueños, amor, el canto de los pájaros, el alfabeto y otras. (I)

DATOS
-Escenario. Solo una silla acompaña al guayaquileño durante su presentación en Quito, la capital.
-Advertencia. El actor hace un llamado a los medios a tratar con precaución el rema del suicidio porque es “contagioso”.
-Origen. Manrique es oriundo de Guayaquil, pero reside entre Colombia y República Dominicana por su trabajo.

Monólogo busca romper silencio sobre depresión

RobertoManrique está sobre el escenario en Quito donde presenta su obra que habla acerca de la depresión y del suicidio.

Un espectáculo protagonizado por el guayaquileño Roberto Manrique habla acerca del suicido, la depresión y cómo está socialmente “prohibido” abordar estos temas que afectan a muchas personas.

Una reflexión sobre la depresión es el eje de un monólogo con el que el actor Roberto Manrique busca estremecer a la sociedad para que rompa el silencio en torno a ese trastorno, que tiende peligrosamente “a volverse parte del paisaje”.

“Intenté suicidarme hace un mes”, “vivo con depresión y no me entienden” son algunas de las confesiones que ha escuchado el actor en encuentros con su público al término del monólogo “Puras cosas maravillosas”, que ha presentado en Colombia y que estrenó esta semana Quito.

Sobre un austero escenario con una sola silla en el fondo y papeles cortados en el piso, el actor de cuarenta años ejecuta durante noventa minutos la obra de Duncan Macmillan y Jonny Donahoe, en busca de un cambio y reflexión.

“Si vives mucho tiempo y llegas al final sin haberte sentido absurdamente deprimido por lo menos una vez, es probable que no hayas estado prestando atención”, es una de las frases de la obra que más impacta a Manrique.

Vincula ello a que “la depresión tiende incluso a volverse parte del paisaje: podemos vivir tristes y desmotivados, pero como no se habla, no hay espacio para que eso sea validado, puede ser parte del entorno sin atenderse y, eso sí que es grave porque entonces no hay cómo solucionarlo”, subraya.

“Mi padre no ha superado el suicidio de su padre, que sucedió hace 25 años”, le dijo un espectador al término de la obra que gira en torno a la historia de un niño de siete años, cuya madre depresiva intenta suicidarse, y a quien quiere insuflar optimismo.

Para ello, el pequeño empieza a hacer una lista de las cosas maravillosas del mundo, un índice que sirve de pretexto a Manrique para portar un mensaje transformador: “Que los prejuicios, el estigma que hay alrededor del tema de la depresión no haga que se perpetúe el silencio”.

Actor de teatro y telenovelas, Manrique nació en Guayaquil, pero se trasladó a Colombia y a República Dominicana, donde recibió la propuesta para hacer ‘Puras cosas maravillosas’, nacida de una obra escrita en el año 1984.

Treinta y cinco años después, la obra sigue vigente porque habla de problemas que trascienden al tiempo, de experiencias humanas, dificultades sociales, desamores de la vida, apunta el actor, quien sostiene que la sociedad vive en malas noticias.

Para contrarrestar en algo el cúmulo de cosas negativas, Manrique extiende con la obra una invitación a poner la atención en las situaciones sencillas “que todos tenemos”.

El público escucha una lista de cosas simples: helados, comida, un beso, una mirada, un abrazo, sueños, amor, el canto de los pájaros, el alfabeto y otras. (I)

DATOS
-Escenario. Solo una silla acompaña al guayaquileño durante su presentación en Quito, la capital.
-Advertencia. El actor hace un llamado a los medios a tratar con precaución el rema del suicidio porque es “contagioso”.
-Origen. Manrique es oriundo de Guayaquil, pero reside entre Colombia y República Dominicana por su trabajo.