Memoria gráfica de Cuenca

Una muestra de fotografías que reviven la historia de la ciudad, es lo que exhibirá el legendario fotógrafo Vicente Tello Tapia en su exposición titulada Memoria gráfica de Cuenca que se inaugurará este jueves a las 19:00 en la galería del Municipio, calles Bolívar y Borrero.

Blanco y negro


Se trata de fotografías en blanco y negro y a color, en las que da a conocer paisajes, lugares turísticos, situaciones cotidianas de la urbe, al igual que una serie de imágenes exclusivas sobre el padre Carlos Crespi, desaparecido sacerdote salesiano que catequizaba en la parroquia María Auxiliadora.


“Lo que siempre trato de plasmar en cada fotografía es lo que vivimos, lo que el ser humano deja pasar por desapercibido y las imágenes logran hacer que nos detengamos, como en este caso ante la belleza de Cuenca o las obras y el trabajo que efectuó el padre Crespi”, dice Tello, quien recuerda que el sacerdote era su amigo y por ello se dejaba retratar con frecuencia. Con él tiene una anécdota: cuando captó una foto en el lugar donde hoy está el monumento en honor a Crespi, como premonición le aseguró que le harían una escultura en agradecimiento a su labor.

 Testigo


La muestra de “don Vichi” es el resultado de un trabajo de 63 años en un oficio  al que se dedica desde los 13 años de edad. Comentó que a lo largo de este tiempo ha sido testigo del avance tecnológico de la fotografía, puesto que inició creando sus fotos con cámaras tipo caja y hoy lo hace con una digital.


Tello, de 76 años, ha retratado a niños, mujeres, ancianos; temas como el alcoholismo, la miseria en las calles. Ha expuesto en Cuba y Uruguay.

Memoria gráfica de Cuenca

Blanco y negro


Se trata de fotografías en blanco y negro y a color, en las que da a conocer paisajes, lugares turísticos, situaciones cotidianas de la urbe, al igual que una serie de imágenes exclusivas sobre el padre Carlos Crespi, desaparecido sacerdote salesiano que catequizaba en la parroquia María Auxiliadora.


“Lo que siempre trato de plasmar en cada fotografía es lo que vivimos, lo que el ser humano deja pasar por desapercibido y las imágenes logran hacer que nos detengamos, como en este caso ante la belleza de Cuenca o las obras y el trabajo que efectuó el padre Crespi”, dice Tello, quien recuerda que el sacerdote era su amigo y por ello se dejaba retratar con frecuencia. Con él tiene una anécdota: cuando captó una foto en el lugar donde hoy está el monumento en honor a Crespi, como premonición le aseguró que le harían una escultura en agradecimiento a su labor.

 Testigo


La muestra de “don Vichi” es el resultado de un trabajo de 63 años en un oficio  al que se dedica desde los 13 años de edad. Comentó que a lo largo de este tiempo ha sido testigo del avance tecnológico de la fotografía, puesto que inició creando sus fotos con cámaras tipo caja y hoy lo hace con una digital.


Tello, de 76 años, ha retratado a niños, mujeres, ancianos; temas como el alcoholismo, la miseria en las calles. Ha expuesto en Cuba y Uruguay.