Los oficios artesanales en Cuenca y Lisboa

Se trata de una investigación sobre género e interculturalidad. Esto ha podido poner en valor la riqueza de lo diverso en sociedades donde la cultura marca el pulso y la dinámica de sus habitantes.

Desde el 2016 se inició una investigación enmarcada en una tesis doctoral, que plantea conocer cómo se reproducen los estereotipos de género en el sector artesanal de Cuenca, Ecuador, y Lisboa, Portugal. Un año más tarde  se realizó un trabajo de campo en Lisboa con los Artesanos de la Región de Lisboa, AARLisboa, y ya en el 2018, en el contexto artesanal en Cuenca, con artesanos autónomos. En ambos casos la experiencia y el aporte de los artesanos en dos contextos totalmente diferentes pero muy parecidos en determinados casos, ha podido poner en valor la riqueza de lo diverso en sociedades donde la cultura marca el pulso y la dinámica de sus habitantes.


En el caso de la AARLisboa, su gremio está conformada por personas que se han dedicado al oficio por razones de herencia cultural y familiar.
Este grupo aborda una amplia gama de profesiones artesanales, donde resaltan los artesanos de azulejos, quienes han dado vida a una de las principales características culturales del país luso.


Portugal cuenta entre sus principales atractivos con una infraestructura que recoge en sus fachadas y espacios internos, pasajes de una historia pintada en grandes piezas de azulejos. En Cuenca se trabajó con artesanos autónomos no agremiados, que laboran en las plazas y mercados artesanales.
Los principales colaboradores han sido aquellos dedicados a los oficios de tejido de sombreros, luthiers, escultores en madera, artesanas en collares, orfebres, entre otros.


Construcción del género
Este repaso de la historia de mujeres y hombres artesanos en ambos contextos con el propósito de conocer cómo se han reproducido y naturalizado los estereotipos de género en el sector artesanal, permitió de manera significativa conocer que mecanismos, que tradiciones y que formas de vivir y relacionarse, son las que han ido dando forma a un imaginario socio económico, que trasciende a la realidad bajo fronteras, accesos y bloqueos entre géneros..


La herencia cultural
Algunos artesanos han dado a conocer que los oficios los han aprendido viendo como sus madres o padres lo han llevado a la práctica, viéndolos tejer en casa, construir objetos en talleres familiares, o porque desde muy niños se vieron involucraban como ayudantes. Y eso a más de agradarles les inducia a conocer un oficio, que hoy en día se ha convertido en una forma de sustento económico. Ese panorama no es similar en las generaciones que ellos han procreado, dado que, sus hijos no encuentran en el artesanato una fuente de ingreso rentable. (F)


Se estructuran espacios de actuación para lo femenino y
lo masculino
La realidad de las mujeres artesanas difiere en gran medida de los hombres. La elección de un oficio no solo se ha determinado por las características de un oficio u otro, sino más bien por aquellas cuestiones que familias conformadas por madres y padres, han decidido son para mujeres y para hombres. De ese modo encontramos artesanas bordaderas, toquilleras, ceramistas y costureras, que sin saber cómo, terminaron en el oficio al que se dedican actualmente. Se pudo notar como se estructuraban los espacios femeninos y masculinos. Los hombres y sus oficios además de acudir a la fuerza (zapateros, orfebres, talladores en madera) utilizan los espacios sociales que se recrean en las calles, en plazas, tiendas o talleres dentro, pero mucho más fuera de casa. Mientras que las mujeres han iniciado tejiendo, bordando o cosiendo, desde espacios segmentados dentro del hogar. El tema socio-económico determina en algunos casos las formas de reproducción de oficios artesanales que tiene connotaciones diferentes entre Ecuador y Lisboa. (F)

Los oficios artesanales en Cuenca y Lisboa

Se trata de una investigación sobre género e interculturalidad. Esto ha podido poner en valor la riqueza de lo diverso en sociedades donde la cultura marca el pulso y la dinámica de sus habitantes.

Desde el 2016 se inició una investigación enmarcada en una tesis doctoral, que plantea conocer cómo se reproducen los estereotipos de género en el sector artesanal de Cuenca, Ecuador, y Lisboa, Portugal. Un año más tarde  se realizó un trabajo de campo en Lisboa con los Artesanos de la Región de Lisboa, AARLisboa, y ya en el 2018, en el contexto artesanal en Cuenca, con artesanos autónomos. En ambos casos la experiencia y el aporte de los artesanos en dos contextos totalmente diferentes pero muy parecidos en determinados casos, ha podido poner en valor la riqueza de lo diverso en sociedades donde la cultura marca el pulso y la dinámica de sus habitantes.


En el caso de la AARLisboa, su gremio está conformada por personas que se han dedicado al oficio por razones de herencia cultural y familiar.
Este grupo aborda una amplia gama de profesiones artesanales, donde resaltan los artesanos de azulejos, quienes han dado vida a una de las principales características culturales del país luso.


Portugal cuenta entre sus principales atractivos con una infraestructura que recoge en sus fachadas y espacios internos, pasajes de una historia pintada en grandes piezas de azulejos. En Cuenca se trabajó con artesanos autónomos no agremiados, que laboran en las plazas y mercados artesanales.
Los principales colaboradores han sido aquellos dedicados a los oficios de tejido de sombreros, luthiers, escultores en madera, artesanas en collares, orfebres, entre otros.


Construcción del género
Este repaso de la historia de mujeres y hombres artesanos en ambos contextos con el propósito de conocer cómo se han reproducido y naturalizado los estereotipos de género en el sector artesanal, permitió de manera significativa conocer que mecanismos, que tradiciones y que formas de vivir y relacionarse, son las que han ido dando forma a un imaginario socio económico, que trasciende a la realidad bajo fronteras, accesos y bloqueos entre géneros..


La herencia cultural
Algunos artesanos han dado a conocer que los oficios los han aprendido viendo como sus madres o padres lo han llevado a la práctica, viéndolos tejer en casa, construir objetos en talleres familiares, o porque desde muy niños se vieron involucraban como ayudantes. Y eso a más de agradarles les inducia a conocer un oficio, que hoy en día se ha convertido en una forma de sustento económico. Ese panorama no es similar en las generaciones que ellos han procreado, dado que, sus hijos no encuentran en el artesanato una fuente de ingreso rentable. (F)


Se estructuran espacios de actuación para lo femenino y
lo masculino
La realidad de las mujeres artesanas difiere en gran medida de los hombres. La elección de un oficio no solo se ha determinado por las características de un oficio u otro, sino más bien por aquellas cuestiones que familias conformadas por madres y padres, han decidido son para mujeres y para hombres. De ese modo encontramos artesanas bordaderas, toquilleras, ceramistas y costureras, que sin saber cómo, terminaron en el oficio al que se dedican actualmente. Se pudo notar como se estructuraban los espacios femeninos y masculinos. Los hombres y sus oficios además de acudir a la fuerza (zapateros, orfebres, talladores en madera) utilizan los espacios sociales que se recrean en las calles, en plazas, tiendas o talleres dentro, pero mucho más fuera de casa. Mientras que las mujeres han iniciado tejiendo, bordando o cosiendo, desde espacios segmentados dentro del hogar. El tema socio-económico determina en algunos casos las formas de reproducción de oficios artesanales que tiene connotaciones diferentes entre Ecuador y Lisboa. (F)