Leyendas y teatro aportan a la historia de Cuenca

Elementos claves de la narración popular son el mito y la leyenda que surgen gracias a hechos reales y ficticios que se transmiten de generación en generación. Hoy, la historia de la Cuenca de antaño se construye llevando estos elementos al teatro con la puesta en escena de personajes poco conocidos.
Las Suquitas Mateas inspiraron temas musicales como Panaderita de El Vado. EL TIEMPO

Gracias a una investigación de la agrupación teatral Barojo, se han rescatado 12 personajes que vivieron en la ciudad entre los siglos XVIII y XIX. Para conseguirlo se han apoyado, principalmente, de la tradición oral, así señaló Piotr Zalamea, director y actor de Barojo, quien inició el proyecto hace un año tras una curiosa anécdota.


Al tener raíces polacas, él escuchaba nombres de personajes que no comprendía, surgiendo varias interrogantes que decidió zanjar. Pero no se limitó a averiguar datos y nombres y llevó a escena a ciertos personajes.
“No se trata solo de investigar y llevarlos a escena, es una responsabilidad, pues es un material útil que cuenta la historia de la ciudad... Pero no solo nos sentamos en bibliotecas”, dijo el director. Conversar con la gente ha sido fundamental para recopilar datos.


La puesta en escena inició hace un año, y desde entonces se han registrado entrevistas y datos históricos que la Casa de la Cultura, Núcleo del Azuay, se encargará de registrar en un libro que se tiene previsto presentar el próximo año.

El Atacocos es interpretado por Piotr Zalamea Zielinski.  EL TIEMPO

Dato
Iván Petroff, presidente del núcleo azuayo, docente universitario y quien ha tenido similares experiencias investigativas con base en la tradición oral, señaló que Barojo como laboratorio de investigación de artes escénicas, busca rescatar la memoria de la ciudad a través de personajes que ayudan a recrear los imaginarios de la Cuenca de antaño.


Petroff agrega que la leyenda permite conocer “de dónde venimos y cómo nos conectamos con el pasado”, de ahí se rescatan los personajes, heroínas anónimas, hechos y sucesos que envolvieron acontecimientos históricos.
En su experiencia como investigador, reconoce que el proyecto tiene el potencial de repensar la historia de la ciudad y sus protagonistas, pudiendo incluso servir la investigación a la cátedra de Historia de la Universidad de Cuenca y la Universidad del Azuay con quienes ya han mantenido diálogos.

Personajes
Hasta hoy, Barojo a puesto en escena 12 personajes dentro del proyecto. El primero, el Atacocos, interpretado por Piotr Zalamea. Luis Villavicencio, conocido como Atacocos, es un personaje de 1950, quien pese a su profesión de cargador en los mercados de la ciudad, tenía la fama de ser muy ilustrado, “un filosofo popular”, señaló.


Una feminista, quizá la primera en la ciudad, surge entre los personajes, Juana de Arco, una locuaz quiteña que vendía productos cosméticos para el cuidado de la piel en las afueras de la Catedral Vieja. También hay un cantante esmeraldeño, se trata del Negrito Valentín, un músico que a mediados del siglo anterior puso a bailar a Cuenca con su especial forma de interpretar la música bailable en orquestas.
El ejemplo de una madre entregada se hace presente en el proyecto con María la Guagua, una campesina, quien tras ser violada parió un hijo que falleció al nacer. Trastocada emocional y mentalmente por este hecho, la mujer utilizaba trapos que envolvía para asemejar a su hijo.

Carlitos de la bicicleta es otro de los personajes de Cuenca en Cuentos.  EL TIEMPO
Así mismo aparece Carlitos de la bicicleta, que vivió en la Cuenca de 1980. De niño sufrió poliomielitis, lo que provocó una cojera. La gente le daba caridad pues se dice que era el más amable de los mendigos. También surge el Pacharaco, un hombre que anhelaba ingresar en la milicia, siendo lo más cercano ha conseguirlo, ser un “servicios varios” es decir, un mandadero.
De 1770, llega a la actualidad el Espadachín Zavala, hijo de español y madre mestiza, que debido a su condición de criollo aprendió a dominar la espada; era un hombre que no toleraba la injusticia. Fue muerto a manos del Gobernador Vallejo, primer ciudadano que ocupó este cargo en la ciudad.


Otro de los personajes, es Juan de Tarfe o Emmanuel Honorato Vásquez, un joven dedicado al arte, que aunque incomprendido, siempre buscaba ser vanguardista. Por otro lado, el más antiguo de los personajes, la Cusinga, de 1730. Una mujer apasionada y adelantada a su época, que se enamoró de uno de los miembros de la Misión Geodésica Francesa.


La gastronomía se hace presente entre los personajes surgiendo entre ellos las Suquitas Mateas, panaderas del barrio El Vado con quienes era necesario una conversación amena.
El misterio no puede faltar y emerge el Tallahuesos. Se trata de la leyenda de un hombre de quien se decía, tenía la costumbre de tallar en los huesos de dedos que él mismo se encargaba de arrancar.
De similares características, el Jalamuertos, de 1920, quien solía pasear por el cementerio. Se dice que conocía todos los epitafios de los nichos y los nombres de los difuntos que allí yacían. La gente lo evitaba, pues creían que su sola presencia atraía la mala suerte.


Para las próximas ediciones se tiene previsto revivir a personajes como el Dr. Tamales, Sanzón del Puente Roto y Rosa Pulla y el Padre Carlos Crespi. (FCS) (F)

Cuenca. 

Leyendas y teatro aportan a la historia de Cuenca

Las Suquitas Mateas inspiraron temas musicales como Panaderita de El Vado. EL TIEMPO

Gracias a una investigación de la agrupación teatral Barojo, se han rescatado 12 personajes que vivieron en la ciudad entre los siglos XVIII y XIX. Para conseguirlo se han apoyado, principalmente, de la tradición oral, así señaló Piotr Zalamea, director y actor de Barojo, quien inició el proyecto hace un año tras una curiosa anécdota.


Al tener raíces polacas, él escuchaba nombres de personajes que no comprendía, surgiendo varias interrogantes que decidió zanjar. Pero no se limitó a averiguar datos y nombres y llevó a escena a ciertos personajes.
“No se trata solo de investigar y llevarlos a escena, es una responsabilidad, pues es un material útil que cuenta la historia de la ciudad... Pero no solo nos sentamos en bibliotecas”, dijo el director. Conversar con la gente ha sido fundamental para recopilar datos.


La puesta en escena inició hace un año, y desde entonces se han registrado entrevistas y datos históricos que la Casa de la Cultura, Núcleo del Azuay, se encargará de registrar en un libro que se tiene previsto presentar el próximo año.

El Atacocos es interpretado por Piotr Zalamea Zielinski.  EL TIEMPO

Dato
Iván Petroff, presidente del núcleo azuayo, docente universitario y quien ha tenido similares experiencias investigativas con base en la tradición oral, señaló que Barojo como laboratorio de investigación de artes escénicas, busca rescatar la memoria de la ciudad a través de personajes que ayudan a recrear los imaginarios de la Cuenca de antaño.


Petroff agrega que la leyenda permite conocer “de dónde venimos y cómo nos conectamos con el pasado”, de ahí se rescatan los personajes, heroínas anónimas, hechos y sucesos que envolvieron acontecimientos históricos.
En su experiencia como investigador, reconoce que el proyecto tiene el potencial de repensar la historia de la ciudad y sus protagonistas, pudiendo incluso servir la investigación a la cátedra de Historia de la Universidad de Cuenca y la Universidad del Azuay con quienes ya han mantenido diálogos.

Personajes
Hasta hoy, Barojo a puesto en escena 12 personajes dentro del proyecto. El primero, el Atacocos, interpretado por Piotr Zalamea. Luis Villavicencio, conocido como Atacocos, es un personaje de 1950, quien pese a su profesión de cargador en los mercados de la ciudad, tenía la fama de ser muy ilustrado, “un filosofo popular”, señaló.


Una feminista, quizá la primera en la ciudad, surge entre los personajes, Juana de Arco, una locuaz quiteña que vendía productos cosméticos para el cuidado de la piel en las afueras de la Catedral Vieja. También hay un cantante esmeraldeño, se trata del Negrito Valentín, un músico que a mediados del siglo anterior puso a bailar a Cuenca con su especial forma de interpretar la música bailable en orquestas.
El ejemplo de una madre entregada se hace presente en el proyecto con María la Guagua, una campesina, quien tras ser violada parió un hijo que falleció al nacer. Trastocada emocional y mentalmente por este hecho, la mujer utilizaba trapos que envolvía para asemejar a su hijo.

Carlitos de la bicicleta es otro de los personajes de Cuenca en Cuentos.  EL TIEMPO
Así mismo aparece Carlitos de la bicicleta, que vivió en la Cuenca de 1980. De niño sufrió poliomielitis, lo que provocó una cojera. La gente le daba caridad pues se dice que era el más amable de los mendigos. También surge el Pacharaco, un hombre que anhelaba ingresar en la milicia, siendo lo más cercano ha conseguirlo, ser un “servicios varios” es decir, un mandadero.
De 1770, llega a la actualidad el Espadachín Zavala, hijo de español y madre mestiza, que debido a su condición de criollo aprendió a dominar la espada; era un hombre que no toleraba la injusticia. Fue muerto a manos del Gobernador Vallejo, primer ciudadano que ocupó este cargo en la ciudad.


Otro de los personajes, es Juan de Tarfe o Emmanuel Honorato Vásquez, un joven dedicado al arte, que aunque incomprendido, siempre buscaba ser vanguardista. Por otro lado, el más antiguo de los personajes, la Cusinga, de 1730. Una mujer apasionada y adelantada a su época, que se enamoró de uno de los miembros de la Misión Geodésica Francesa.


La gastronomía se hace presente entre los personajes surgiendo entre ellos las Suquitas Mateas, panaderas del barrio El Vado con quienes era necesario una conversación amena.
El misterio no puede faltar y emerge el Tallahuesos. Se trata de la leyenda de un hombre de quien se decía, tenía la costumbre de tallar en los huesos de dedos que él mismo se encargaba de arrancar.
De similares características, el Jalamuertos, de 1920, quien solía pasear por el cementerio. Se dice que conocía todos los epitafios de los nichos y los nombres de los difuntos que allí yacían. La gente lo evitaba, pues creían que su sola presencia atraía la mala suerte.


Para las próximas ediciones se tiene previsto revivir a personajes como el Dr. Tamales, Sanzón del Puente Roto y Rosa Pulla y el Padre Carlos Crespi. (FCS) (F)

Cuenca.