‘La Linares’ se queda en Cuenca por dos años consecutivos

Foto cortesía.

Carlos Vásconez en 2018 y César Hermida en 2019 son los cuencanos que alcanzaron este premio nacional de novela breve, uno de los más afamados del país. Ellos, para nada creen en los secretos para escribir una obra ganadora, pero sí en la disciplina y empatía que este género literario requiere.

La novela. Ese género literario que se superpone en las ventas de las librerías, ha dejado en evidencia el talento de dos autores cuencanos. En 2018 y 2019, Carlos Vásconez y César Hermida se trajeron a su ciudad el premio nacional de novela breve ‘La Linares’.


Ambos creen en el ‘enganche’ como un requisito irrenunciable, pero también saben que no siempre se lo consigue. En estas dos últimas ediciones, ellos lo lograron.


Amoríos
Originalmente se llamó ‘Novela de novelistas’. Pero el jurado de ‘La Linares’  conformado en su cuarta convocatoria por Antonio Sacoto, Adolfo Macías e Iván Égüez, gestor del premio; decidieron cambiarla a ‘Amoríos’, enviada bajo el seudónimo de ‘Escritor’.  


“La presenté sin mayores aspiraciones pero el jurado ha sido piadoso, muy generoso y me hizo ganar”, dice César Hermida desde la sala de espera de un aeropuerto mientras aguarda por su vuelo a Bogotá.


Viaje que tuvo que reprogramar al enterarse de la buena noticia, para recibir su premio de 6.000 dólares el 23 de abril pasado, además de la circulación de 40.000 ejemplares a través de la campaña de lectura Eugenio Espejo.


A sus 75 años, César sintió la necesidad de escribir una obra que desmitifique las relaciones amorosas intergeneracionales y se animó por la ficción de un romance: un adulto mayor y una joven, 25 años menor que él, se enamoran. Ambos, escritores que se conocen durante un encuentro literario.


El autor explica que el amor está narrado “desde los placeres del afecto sin mayores restricciones morales ni religiosas. Aquí las mujeres actúan con absoluta libertad”.


“Amoríos es una novela que se lee con agrado, tiene la contención propia del intercambio epistolar, pues el argumento se va desarrollando a través de cartas que hilvanan morosamente el affaire de una pareja de escritores”, reza un fragmento del veredicto público del jurado.


Un primer lugar en el concurso emociona a César. Aunque su mayor alegría se nota cuando habla de sus primeros lectores que fungieron como correctores de la obra: Josué Durán, su nieto; Tatiana Neira, su amiga; y Dimitri Barreto, su amigo entrañable que falleció hace poco.
“Ellos permitieron la mejora de mi texto. Los defectos son exclusivamente míos”, bromea.


Hermida, médico de profesión escribió cuatro novelas más, entre ellas ‘La Cusinga’, una historia pasional entre la valiente Manuela Quezada y el médico Jean Seniergues. Esta obra fue llevada a las tablas por teatro Barojo, consiguiendo una gran aceptación del público cuencano.
Hacer el amor, respirar y alimentarse son las tres acciones que el autor compara con “la suerte de escribir”. Que la lectura de otras obras debe ser frecuente, lo tiene claro, y que la intriga es elemental para que el lector se quede.


Paruso
En 2018, la tercera edición de ‘La Linares’ declaró desierto el primer lugar. Sin embargo, dos obras recibieron un reconocimiento: ‘Siberia’ de la guayaquileña Daniela Alcívar y ‘Paruso’ de Carlos Vásconez.


Un año después, el autor confiesa: “Paruso me ha dejado la gana de escribir Paruso. Pragmáticamente diría que me quedaron varias anécdotas de su existencia en la mente de los lectores. Y la satisfacción de saber que fue leído por muchas personas”.


Vásconez ha escrito cuento, ensayo y novela; pero cree que el mayor desafío y “el más bello” es sostener un nivel estético en toda la narración de este último género literario.


Cuenta satisfecho que la elaboración de su obra ganadora le tomó tres meses y no tiene problema con reconocer el impacto que como autor, sintió que tuvo. Que no puede hacer más que sospechar, asegura, que la aceptación llegó con la creación de un personaje que ocupa la atención de quien lo conoce: “Eso hace que se hable del personaje Paruso con ternura, aunque lo menos que evoque en el libro sea precisamente sentimientos tiernos”.


Hermida y Vásconez no son autores nuevos. Ya no creen en clichés literarios pero saben y su experiencia les ha convencido, de que la disciplina en la escritura los trajo hasta aquí. (I)


Menciones. ‘El buen ladrón’ del guayaquileño Marcelo Báez y ‘Alcatraz’ del riobambeño Marco Cabrera ganaron las menciones de honor en la edición 2019.  
Premio. El ganador de este año, César Hermida recibió 6.000 dólares y la campaña de lectura Eugenio Espejo publicará 40.000 ejemplares de su obra.
Jurado. En esta ocasión el jurado estuvo conformado por Antonio Sacoto, Adolfo Macías e Iván Egüez, creador del premio que tiene cuatro ediciones.

Isabel Aguilar
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

‘La Linares’ se queda en Cuenca por dos años consecutivos

Foto cortesía.

Carlos Vásconez en 2018 y César Hermida en 2019 son los cuencanos que alcanzaron este premio nacional de novela breve, uno de los más afamados del país. Ellos, para nada creen en los secretos para escribir una obra ganadora, pero sí en la disciplina y empatía que este género literario requiere.

La novela. Ese género literario que se superpone en las ventas de las librerías, ha dejado en evidencia el talento de dos autores cuencanos. En 2018 y 2019, Carlos Vásconez y César Hermida se trajeron a su ciudad el premio nacional de novela breve ‘La Linares’.


Ambos creen en el ‘enganche’ como un requisito irrenunciable, pero también saben que no siempre se lo consigue. En estas dos últimas ediciones, ellos lo lograron.


Amoríos
Originalmente se llamó ‘Novela de novelistas’. Pero el jurado de ‘La Linares’  conformado en su cuarta convocatoria por Antonio Sacoto, Adolfo Macías e Iván Égüez, gestor del premio; decidieron cambiarla a ‘Amoríos’, enviada bajo el seudónimo de ‘Escritor’.  


“La presenté sin mayores aspiraciones pero el jurado ha sido piadoso, muy generoso y me hizo ganar”, dice César Hermida desde la sala de espera de un aeropuerto mientras aguarda por su vuelo a Bogotá.


Viaje que tuvo que reprogramar al enterarse de la buena noticia, para recibir su premio de 6.000 dólares el 23 de abril pasado, además de la circulación de 40.000 ejemplares a través de la campaña de lectura Eugenio Espejo.


A sus 75 años, César sintió la necesidad de escribir una obra que desmitifique las relaciones amorosas intergeneracionales y se animó por la ficción de un romance: un adulto mayor y una joven, 25 años menor que él, se enamoran. Ambos, escritores que se conocen durante un encuentro literario.


El autor explica que el amor está narrado “desde los placeres del afecto sin mayores restricciones morales ni religiosas. Aquí las mujeres actúan con absoluta libertad”.


“Amoríos es una novela que se lee con agrado, tiene la contención propia del intercambio epistolar, pues el argumento se va desarrollando a través de cartas que hilvanan morosamente el affaire de una pareja de escritores”, reza un fragmento del veredicto público del jurado.


Un primer lugar en el concurso emociona a César. Aunque su mayor alegría se nota cuando habla de sus primeros lectores que fungieron como correctores de la obra: Josué Durán, su nieto; Tatiana Neira, su amiga; y Dimitri Barreto, su amigo entrañable que falleció hace poco.
“Ellos permitieron la mejora de mi texto. Los defectos son exclusivamente míos”, bromea.


Hermida, médico de profesión escribió cuatro novelas más, entre ellas ‘La Cusinga’, una historia pasional entre la valiente Manuela Quezada y el médico Jean Seniergues. Esta obra fue llevada a las tablas por teatro Barojo, consiguiendo una gran aceptación del público cuencano.
Hacer el amor, respirar y alimentarse son las tres acciones que el autor compara con “la suerte de escribir”. Que la lectura de otras obras debe ser frecuente, lo tiene claro, y que la intriga es elemental para que el lector se quede.


Paruso
En 2018, la tercera edición de ‘La Linares’ declaró desierto el primer lugar. Sin embargo, dos obras recibieron un reconocimiento: ‘Siberia’ de la guayaquileña Daniela Alcívar y ‘Paruso’ de Carlos Vásconez.


Un año después, el autor confiesa: “Paruso me ha dejado la gana de escribir Paruso. Pragmáticamente diría que me quedaron varias anécdotas de su existencia en la mente de los lectores. Y la satisfacción de saber que fue leído por muchas personas”.


Vásconez ha escrito cuento, ensayo y novela; pero cree que el mayor desafío y “el más bello” es sostener un nivel estético en toda la narración de este último género literario.


Cuenta satisfecho que la elaboración de su obra ganadora le tomó tres meses y no tiene problema con reconocer el impacto que como autor, sintió que tuvo. Que no puede hacer más que sospechar, asegura, que la aceptación llegó con la creación de un personaje que ocupa la atención de quien lo conoce: “Eso hace que se hable del personaje Paruso con ternura, aunque lo menos que evoque en el libro sea precisamente sentimientos tiernos”.


Hermida y Vásconez no son autores nuevos. Ya no creen en clichés literarios pero saben y su experiencia les ha convencido, de que la disciplina en la escritura los trajo hasta aquí. (I)


Menciones. ‘El buen ladrón’ del guayaquileño Marcelo Báez y ‘Alcatraz’ del riobambeño Marco Cabrera ganaron las menciones de honor en la edición 2019.  
Premio. El ganador de este año, César Hermida recibió 6.000 dólares y la campaña de lectura Eugenio Espejo publicará 40.000 ejemplares de su obra.
Jurado. En esta ocasión el jurado estuvo conformado por Antonio Sacoto, Adolfo Macías e Iván Egüez, creador del premio que tiene cuatro ediciones.

Isabel Aguilar
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.