La memoria histórica de Cuenca se vive a través de la actuación

María la Guagua es una de las representaciones que realiza el grupo teatral Barojo.
FOTO: Cortesía

María la Guagua, el pintor Rendón y Doña Zoila, Juana de Arco, Negrito Valentín, ¿qué tienen en común todos estos nombres? Son parte de la memoria histórica y de la tradición oral que guardan los cuencanos generación tras generación.

Con el objetivo de no dejar morir esta tradición oral, el grupo teatral Barojo ejecuta un estudio desde hace 4 años.  En el mismo han rescatado el nombre de varios personajes que son parte de la cultura popular de Cuenca.


“El proceso de investigación ha sido muy responsable para recopilar información y contrastarla. Nos hemos nutrido de datos bibliográficos y en lo que los cuencanos de a pie nos dicen con respecto a estos personajes que hoy en día ya no están”, reveló Piotr Zalamea, director del grupo Barojo.

El lema de esta agrupación es refrescar la memoria popular y dar a conocer las tradiciones orales de Cuenca, a quienes vienen de fuera, a través de presentaciones o recorridos itinerantes. En esos espacios se da vida a personajes que estuvieron enraizados en lugares insignes de la ciudad.


“Ser parte de un recorrido itinerante es sumergirse en la época a la cual pertenece el personaje, es mirar su vida y las características que lo hicieron ser recordado por los más antiguos de la ciudad”, dijo Zalamea.

Una particularidad de las presentaciones de Barojo es que cada personaje es puesto en escena en casas patrimoniales, en iglesias y en espacios públicos en los que estuvieron muy relacionados.


“Esta es una forma más humana de transmitir la historia (…), la experiencia humana es mucho más rica cuando puedes experimentar un pasaje de la vida de estos personajes y observar detalles como sus vestuarios, el dialecto que usaban y en ocasiones saborear la comida de esa época”, señaló el Director de Barojo.

La exigencia de este grupo de actores es grande. Transformarse físicamente, adoptar dialectos propios de cada personaje, aprender palabras y lo más importante para Zalamea es “hacerse entender por el público”.


Hasta la fecha el grupo de teatro ha reunido material de un poco más de 60 personajes, de los cuales 27 ya han sido presentados. Para agosto de 2019 se alistan 5 más. (F)

Claudia Pazán
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

La memoria histórica de Cuenca se vive a través de la actuación

María la Guagua es una de las representaciones que realiza el grupo teatral Barojo.
FOTO: Cortesía

María la Guagua, el pintor Rendón y Doña Zoila, Juana de Arco, Negrito Valentín, ¿qué tienen en común todos estos nombres? Son parte de la memoria histórica y de la tradición oral que guardan los cuencanos generación tras generación.

Con el objetivo de no dejar morir esta tradición oral, el grupo teatral Barojo ejecuta un estudio desde hace 4 años.  En el mismo han rescatado el nombre de varios personajes que son parte de la cultura popular de Cuenca.


“El proceso de investigación ha sido muy responsable para recopilar información y contrastarla. Nos hemos nutrido de datos bibliográficos y en lo que los cuencanos de a pie nos dicen con respecto a estos personajes que hoy en día ya no están”, reveló Piotr Zalamea, director del grupo Barojo.

El lema de esta agrupación es refrescar la memoria popular y dar a conocer las tradiciones orales de Cuenca, a quienes vienen de fuera, a través de presentaciones o recorridos itinerantes. En esos espacios se da vida a personajes que estuvieron enraizados en lugares insignes de la ciudad.


“Ser parte de un recorrido itinerante es sumergirse en la época a la cual pertenece el personaje, es mirar su vida y las características que lo hicieron ser recordado por los más antiguos de la ciudad”, dijo Zalamea.

Una particularidad de las presentaciones de Barojo es que cada personaje es puesto en escena en casas patrimoniales, en iglesias y en espacios públicos en los que estuvieron muy relacionados.


“Esta es una forma más humana de transmitir la historia (…), la experiencia humana es mucho más rica cuando puedes experimentar un pasaje de la vida de estos personajes y observar detalles como sus vestuarios, el dialecto que usaban y en ocasiones saborear la comida de esa época”, señaló el Director de Barojo.

La exigencia de este grupo de actores es grande. Transformarse físicamente, adoptar dialectos propios de cada personaje, aprender palabras y lo más importante para Zalamea es “hacerse entender por el público”.


Hasta la fecha el grupo de teatro ha reunido material de un poco más de 60 personajes, de los cuales 27 ya han sido presentados. Para agosto de 2019 se alistan 5 más. (F)

Claudia Pazán
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.