La historia a través de los libros

Clasificados por año, tamaño, área del conocimiento, entre otras características, están los más de 8.000 libros patrimoniales que alberga el Centro de Documentación Juan Bautista Vázquez, y que hasta el 8 de junio, con motivo del aniversario número 140 del Centro, serán parte de la muestra ‘Misceláneas: 200.000 documentos disponibles’.
Alrededor de 8.000 libros forman parte de la muestra histórica expuesta en el Centro de Documentación Juan Bautista Vázquez
FOTO: Diego Cáceres

La muestra es el resultado de un trabajo de tres meses, en el que Macarena Montes Sánchez estuvo al frente de la investigación histórica y de la curaduría. “Con motivo de la inauguración del cuarto piso del repositorio bibliográfico, propusimos mostrar la riqueza bibliográfica de la ciudad. Considero que a nivel nacional es una de las bibliotecas más importantes, con una valiosa riqueza histórica”, resalta.

El olor particular de los libros antiguos invade este nuevo espacio del Centro de Documentación, donde se puede encontrar un libro antiquísimo de religión, que data de 1539 y está en latín.

Además, hay una selección de los libros prohibidos por la iglesia católica, como ‘Siete Tratados’, de Juan Montalvo, que solo podían ser consultados con la autorización del Rector.

Se cuenta con enciclopedias ilustradas con litografía; los documentos judiciales de la muerte del cirujano Jean Seniergues, miembro de la Misión Geodésica; archivos de la vida política de Cuenca, entre otros.

Todos los libros se encuentran exhibidos en vitrinas para evitar su manipulación y posible deterioro, cuentan con su respectiva identificación para que puedan ser apreciados por los asistentes.

Para Rocío Campoverde, coordinadora del Centro de Documentación, esta muestra refleja su valor histórico y académico, además resalta el trabajo de digitalización de los textos, “que tiene la finalidad de dar acceso a estos tesoros desde cualquier parte del mundo”.

Campoverde manifiesta que, a pesar de los avances tecnológicos registrados en los últimos años, “la biblioteca sigue siendo el espacio de consulta por excelencia, no podemos no adaptarnos a estos cambios, pero creemos que nuestra biblioteca sigue siendo un espacio vivo donde recibimos a cientos de estudiantes y profesionales de la Universidad de Cuenca y de toda la ciudad”.

Destaca la conservación de los documentos, que requieren de cuidado y rigurosidad, pues por su antigüedad están expuestos a hongos y al deterioro de las páginas.

La coordinadora indica que se está planificando una segunda entrega de la muestra con los demás documentos. (I)

La historia a través de los libros

Alrededor de 8.000 libros forman parte de la muestra histórica expuesta en el Centro de Documentación Juan Bautista Vázquez
FOTO: Diego Cáceres

La muestra es el resultado de un trabajo de tres meses, en el que Macarena Montes Sánchez estuvo al frente de la investigación histórica y de la curaduría. “Con motivo de la inauguración del cuarto piso del repositorio bibliográfico, propusimos mostrar la riqueza bibliográfica de la ciudad. Considero que a nivel nacional es una de las bibliotecas más importantes, con una valiosa riqueza histórica”, resalta.

El olor particular de los libros antiguos invade este nuevo espacio del Centro de Documentación, donde se puede encontrar un libro antiquísimo de religión, que data de 1539 y está en latín.

Además, hay una selección de los libros prohibidos por la iglesia católica, como ‘Siete Tratados’, de Juan Montalvo, que solo podían ser consultados con la autorización del Rector.

Se cuenta con enciclopedias ilustradas con litografía; los documentos judiciales de la muerte del cirujano Jean Seniergues, miembro de la Misión Geodésica; archivos de la vida política de Cuenca, entre otros.

Todos los libros se encuentran exhibidos en vitrinas para evitar su manipulación y posible deterioro, cuentan con su respectiva identificación para que puedan ser apreciados por los asistentes.

Para Rocío Campoverde, coordinadora del Centro de Documentación, esta muestra refleja su valor histórico y académico, además resalta el trabajo de digitalización de los textos, “que tiene la finalidad de dar acceso a estos tesoros desde cualquier parte del mundo”.

Campoverde manifiesta que, a pesar de los avances tecnológicos registrados en los últimos años, “la biblioteca sigue siendo el espacio de consulta por excelencia, no podemos no adaptarnos a estos cambios, pero creemos que nuestra biblioteca sigue siendo un espacio vivo donde recibimos a cientos de estudiantes y profesionales de la Universidad de Cuenca y de toda la ciudad”.

Destaca la conservación de los documentos, que requieren de cuidado y rigurosidad, pues por su antigüedad están expuestos a hongos y al deterioro de las páginas.

La coordinadora indica que se está planificando una segunda entrega de la muestra con los demás documentos. (I)